Libros y Cuentos de Healer
Despertar en el Juego
En el año 2038, mi vida era un refugio digital. Como "Puente del Sur de Bambú" en "El Sueño del Guerrero", ocultaba mi belleza real detrás de un avatar feo, buscando ser valorada por mi lealtad y habilidad, no por mi apariencia. Durante tres años de misiones y "noches" virtuales, creí que mi compañero, el invencible "Guerrero de Fuego" (Héctor en la vida real), sentía lo mismo. Pero, con el regreso de su exnovia, "Princesa Dulce", Héctor me descartó. Primero, con un frío "Te he estado esperando" dirigido a ella, y luego, con la despiadada revelación: "Solo estaba pasando el rato mientras esperaba que Ximena volviera". La humillación pública fue devastadora: expulsada del gremio, nuestra relación disuelta forzosamente, y su nueva propuesta de pareja anunciada en todo el servidor, mientras yo miraba, impotente. En la vida real, como ilustradora "S. R.", fui despedida por el propio Héctor, quien ni me reconoció. ¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme, pudiera despreciarme de tal manera en ambos mundos? ¿Qué hice para merecer tanta crueldad? La burla se intensificó cuando Ximena, para robarme una valiosa armadura que creé, me acusó falsamente de robo, con Héctor presenciando y creyéndole. Fue un despertar brutal, una lección dolorosa. En ese instante, rompí todo lazo con ellos. Era hora de que "Puente del Sur de Bambú" se levantara de las cenizas.
El Baile Final de Sofía
El recuerdo de la traición me quemaba el alma, incluso en la fría oscuridad de la muerte. Vi a mi prima Isabella brillando en el escenario, vistiendo mi diseño, mientras la gente la aclamaba como la nueva leyenda del flamenco. Yo, Sofía, yacía en el olvido, expulsada de la academia, mi nombre manchado por una falsa acusación de agresión que ella misma orquestó. La desesperación fue mi única compañía; mi cuerpo se rindió, mi espíritu se quebró, y el mundo se desvaneció con la imagen triunfante de Isabella como mi último tormento. De repente, un destello, una sacudida violenta. Abrí los ojos en el camerino: el olor a laca, el boceto de mi vestido intacto sobre la mesa. No sabía cómo ni por qué, pero había regresado al día del fatídico concurso, el día en que mi vida se convirtió en un infierno. Las lágrimas brotaron, no de tristeza, sino de una rabia helada y una determinación feroz. Recordé cada detalle de su falsedad, sus palabras venenosas, la manipulación de mi familia, la decepción de mis maestros, el desprecio de mis compañeros y la soledad aplastante. ¡No más! Esta vez, no sería la víctima. La puerta se abrió y entró Isabella, su voz melosa, sus ojos clavados en mi diseño. La miré directamente a los ojos, con una frialdad que la sorprendió. "No me llames prima" , dije. "Sé lo que intentas hacer. Sé que quieres mi diseño. Eres una ladrona, una mentirosa, indigna de llevar mi sangre." El shock en su rostro fue delicioso, porque esta vez, la víbora había sido expuesta.
Por Ella, Hasta el Final
Mateo Vargas y Sofía Aldao eran la pareja perfecta, destinados a un amor eterno bajo los Andes. Pero el destino les jugó una cruel pasada cuando Mateo, para proteger el honor de la familia de Sofía, se autoinculpó del suicidio de su madre. Sofía, ciega de dolor, lo hundió en la cárcel. Cinco años después, Mateo sale de prisión con una enfermedad terminal, buscando solo cumplir la promesa andina antes de morir. El destino lo puso frente a Sofía, ahora la prometida de su "mejor amigo", y ella lo convirtió en su sirviente personal. Sofía, resentida, lo tortura diariamente, forzándolo a presenciar su felicidad con otro. Mateo soporta en silencio un dolor inimaginable, aferrándose al amor que lo llevó al sacrificio. ¿Cómo pudo un hombre amar tanto y ser tan aborrecido por la mujer a la que protegía? La verdad de su sacrificio se mantenía oculta, mientras Sofía, consumida por el odio, lo empujaba hacia su límite. Finalmente, en un giro cruel del destino, Sofía, necesitando sangre para su prometido herido, lo condena a muerte, exigiendo cada gota de su sangre. Mateo, en su lecho de muerte, ¿habrá revelado la verdad que lo consumió? El trágico final de Mateo no es, sin embargo, el final de la historia. ¿Qué hará Sofía al descubrir que el hombre que tanto odió, fue quien más la amó y se sacrificó por ella? Esto apenas comienza.
