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Durante años fui suya. No su pareja. No su amor. Su amante. Su Gamma. Su sombra en la noche. El alfa Calhoun se encargó de que ningún hombre se atreviera a tocarme y de que ningún lobo osara siquiera mirarme. Yo era su posesión, su secreto, su pecado hecho carne. Y lo soporté todo: sus manos ásperas, su devoción oscura, sus besos con sabor a fuego y cadenas... porque, al menos durante un tiempo, él también fue mío. Hasta que ella volvió. Su pareja destinada. Su supuesto amor verdadero. Y, de un día para otro, dejé de ser alguien. Me apartó, me obligó a callar y me dejó consumirme a la sombra de un amor que, en realidad, nunca me había pertenecido. Pero eso es lo que pasa cuando un hombre como Calhoun te marca como suya... que nunca termina de soltarte. Lo que él no sabía entonces era que yo ya tenía un pie fuera de la puerta. Y cuando por fin abandoné su manada, me llevé conmigo mucho más que un corazón roto.
Tras ser incriminada por su hermanastra y su esposo, Emma fue rechazada por su familia y enviada a la cárcel para proteger su preciado nombre. Tras las rejas, vivió un infierno y dio a luz a una hija. Al ser liberada sin nada, la otrora célebre abogada juró no volver a ver a su ex, solo para terminar ganándose la vida como personal de limpieza mientras él la atormentaba sin descanso. Entonces, la identidad de su hija se dio a conocer en toda la alta sociedad. Emma huyó, reconstruyó su vida y atrajo a una multitud de admiradores. Su exesposo finalmente entró en pánico. "¡Por favor, dame otra oportunidad! ¡Nuestra hija necesita a su padre!". Emma señaló a los pretendientes que la rodeaban. "¡Ponte en la fila!".
Madisyn se quedó de piedra al descubrir que no era hija biológica de sus padres. Luego la verdadera hija de esa familia le tendió una trampa, haciendo que la echaran de casa y se convirtiera en el hazmerreír de todos. Creyendo que era hija de campesinos, Madisyn se sorprendió al descubrir que su verdadero padre era el hombre más rico de la ciudad y que sus hermanos eran figuras de renombre en sus respectivos campos. Todos la colmaron de amor, solo para enterarse de que Madisyn tenía un próspero negocio propio. "¡Deja de molestarme!", dijo su exnovio. "Mi corazón solo pertenece a Jenna". "¿Quién te crees que eres? ¿Mi mujer siente algo por ti?", reclamó un misterioso magnate.
Faltaban apenas quince minutos para que cerrara el Registro Civil. Era la novena vez que Amelia esperaba en vano para casarse. El celular sonó, pero no era su prometido, Kayson. Era su asistente, informando con frialdad que la boda se cancelaba porque Kamila, la hermanastra de Amelia, se había torcido el tobillo. Kamila. Siempre era ella. Por su culpa, Amelia había soportado cumpleaños olvidados, aniversarios perdidos y, ahora, el día de su boda destruido. Para empeorar las cosas, al volver a casa, su propia madre le exigió que le pidiera disculpas a Kamila por su "falta de empatía" y por haber "avergonzado" a Kayson con su rabieta. Su familia no la amaba; solo la veían como un peón que debía agachar la cabeza y soportar las humillaciones en silencio. La ironía le oprimía el pecho. Había desperdiciado años esperando a un hombre que siempre corría a los brazos de otra, atada a una familia que la despreciaba abiertamente. ¿Por qué debía seguir siendo la idiota sumisa que siempre perdona y espera? La gigantesca piedra que la asfixiaba por fin se rompió. Amelia le envió un último mensaje a Kayson: "Se acabó", y eliminó su contacto para siempre. Sin dudarlo, salió al frío viento de Nueva York y llamó al mayor enemigo comercial de su ex, el despiadado multimillonario Garrett Thornton. "Señor Thornton, ¿su oferta de matrimonio sigue en pie?" Diez minutos después, un Maybach negro se detuvo frente a ella, y Amelia se casó con el hombre más peligroso de la ciudad.
El día de su boda, el prometido de Alina decidió celebrar la ceremonia junto a un funeral solo para humillarla. Pero ella no se dejó pisotear: cambió de novio en el acto y se casó con un hombre al borde de la muerte. Ella era la hija de una sirvienta que había luchado toda su vida por sobrevivir. Él, el hombre más rico de la ciudad, estaba desfigurado y postrado en cama. Todos se burlaron de este matrimonio condenado al fracaso y esperaron verlos caer en la miseria. Pero Alina pronto reveló un brillo que nadie había imaginado. Era una reconocida maestra joyera, genio de las finanzas y prodigio de la medicina. Y lo más importante: ella era la verdadera heredera. La alta sociedad quedó conmocionada. Mientras su familia se hundía en el arrepentimiento y su ex suplicaba otra oportunidad, Kellan se mantuvo a su lado, ya recuperado y más atractivo que nunca. "Somos perfectos el uno para el otro. Aléjate de mi esposa".
Olivia Blake, una mujer de 25 años, ha vivido una vida marcada por la traición de su hermana gemela, Maia. Hace cinco años, Maia orquestó una trampa para que Olivia se acostara con Max Brook, el hombre más poderoso de Ciudad Imperial, lo que resultó en un embarazo. Pero la crueldad de Maia no terminó ahí: aprovechando el momento del parto, le robó dos de sus hijos a Olivia y los hizo pasar como suyos para casarse con Max. Cinco años después, Olivia regresa a la ciudad con uno de sus hijos, decidido a recuperar lo que le ha sido arrebatado. Maia, creyendo que Olivia murió en un incendio que ella misma provocó, no sabe que su hermana ha sobrevivido. Olivia, ahora con una identidad oculta, se adentrará en un mundo de engaños, secretos y manipulación para hacer justicia y reclamar a sus hijos, mientras enfrenta las consecuencias de los traumas que le causó su hermana.
Huir de casa en mi propia fiesta de compromiso no estaba en mis planes. Tampoco lo estaba casarme con un hombre que me doblaba la edad y tenía oscuros secretos. Mi padre me dio un ultimátum: él o mi herencia. Yo elegí la fuga. Convertirme en repartidora de comida fue mi única salida... Hasta que una entrega me llevó directo a los brazos de Dalton Keeland, el soltero más temido y deseado del país. Me ofreció trabajo, y algo más bajo sus reglas. Debajo de las sábanas. Ahora, atrapada entre su mundo de poder y deseo, y el pasado que me persigue, solo tengo una elección: rendirme a él o liberarme.
Tras pasar un año en un matrimonio sin amor, Olivia hizo de todo para despertar el deseo de su esposo, incluso soportar un examen humillante porque pensaba que su ansia por los hombres era una enfermedad. Entonces, el primer amor de su marido regresó, y la verdad la hirió profundamente: él se había guardado para ella. Olivia le exigió el divorcio, pero él se negó y la llevó ante su poderoso tío. A ella le bastó una sola mirada para que se le helara la sangre. Era el médico que había examinado cada parte de su intimidad. "¿Quieres venganza?", susurró, acorralándola contra la pared. "Te ayudaré". La chica lo besó sin dudarlo. Más tarde, su ex le suplicó, pero Olivia sonrió. "Ya me cansé de perder el tiempo con un hombre impotente".
Tras seis años de relación, Joslyn fue abandonada justo antes de su boda, cuando su novio prefirió a su primer amor antes que a ella. Entonces llegó una propuesta inesperada, de Connor, el padre adoptivo de su exnovio. "Cásate conmigo. Tendrás todo lo que quieras y podrás vengarte de él". El acuerdo tenía sus ventajas: una generosa asignación mensual, abundantes recursos a su alcance, un marido que prácticamente nunca estaba en casa y el puro placer de restregarle a su exnovio su nueva posición social. Pero el esposo distante que esperaba se volvió posesivo. Mientras su ex le suplicaba públicamente que le diera otra oportunidad, Connor la atrajo hacia sus brazos. "Si vuelves a decir eso, te expulsaré de la familia para siempre". Solo más tarde Joslyn descubrió la verdad: Connor había pasado seis años planeando hacerla suya. Creyendo que solo era un trato beneficioso, ella aceptó. ¿Viajes constantes? Una completa mentira. ¿Y la promesa de que cada uno viviría su propia vida? Otro engaño cuidadosamente urdido. En su noche de bodas, él la tenía inmovilizada bajo su cuerpo, y sus besos le robaban el aliento. Y noche tras noche, seguía volviendo a casa, completamente obsesionado con ella.
"Mi hermana amenaza con quitarme a mi compañero. Y yo dejo que se lo quede." Nacida sin lobo, Seraphina es la vergüenza de su manada, hasta que una noche de borrachera la deja embarazada y casada con Kieran, el despiadado Alfa que nunca la quiso. Pero su matrimonio de una década no fue un cuento de hadas. Durante diez años, soportó la humillación: Sin título de Luna. Sin marca de apareamiento. Solo sábanas frías y miradas más frías aún. Cuando su perfecta hermana regresó, Kieran pidió el divorcio la misma noche. Y su familia estaba feliz de ver su matrimonio roto. Seraphina no luchó, sino que se fue en silencio. Sin embargo, cuando el peligro acechó, verdades asombrosas salieron a la luz: ☽ Esa noche no fue un accidente ☽ Su "defecto" es en realidad un don raro ☽ Y ahora todos los Alfas -incluido su exmarido- pelearán por reclamarla Lástima que ya está cansada de ser poseída. *** El gruñido de Kieran vibró en mis huesos mientras me sujetaba contra la pared. El calor de su cuerpo atravesaba capas de tela. "¿Crees que irte es tan fácil, Seraphina?" Sus dientes rozaron la piel inmaculada de mi garganta. "Tú. Eres. Mía." Una mano ardiente subió por mi muslo. "Nadie más te tocará jamás." "Tuviste diez años para reclamarme, Alfa." Mostré los dientes en una sonrisa. "Es curioso cómo solo recuerdas que soy tuya... cuando me estoy yendo."
Volé a través del país el día de mi cumpleaños, solo para sorprender a mi familia. Pero al llegar a casa, descubrí que mi esposo y mi hija de cinco años estaban fascinados con mi hermanastra. Mi esposo, una estrella del hockey, ni siquiera me miró y olvidó mi cumpleaños por completo. Incluso canceló nuestra cena con la excusa de una reunión de estrategia urgente del equipo. Esa misma noche, un titular de chismes me golpeó en la cara. La foto mostraba a mi esposo, mi hija y mi hermanastra cenando juntos en un lujoso restaurante de Manhattan, luciendo como la familia perfecta. Mi propia hija le había dicho al ama de llaves que yo era aburrida y que prefería estar con su tía. Para ellos, yo solo era una intrusa en mi propio hogar. Durante cinco años, renuncié a mi brillante carrera como científica de datos para ser la esposa trofeo perfecta, soportando su arrogancia y el rechazo de mi propia hija. Pensé que mi sacrificio y mi amor incondicional eventualmente los conmoverían. Pero al ver la ternura que él le dedicaba a mi hermanastra, una calidez que nunca me dio, mi corazón se congeló por completo. Esa noche no lloré ni hice un escándalo. Saqué el acuerdo de divorcio que llevaba años en el fondo de un cajón y firmé mi nombre con firmeza. Empaqué mis cosas, dejé atrás la jaula de oro y compré el primer vuelo de regreso a Boston. A partir de hoy, ya no sería la señora Carlisle, volvería a ser Corinne Sargent.
Después de que su amado esposo la engañó con su hermana, Lily pensó que nada podría ser peor que su traición... hasta que descubrió la verdad sobre su matrimonio, el cual, desde el principio, no había sido más que una conspiración. La fatal confrontación con su esposo hizo que Lily cayera por las escaleras. Perdió el conocimiento lentamente, mientras yacía en el charco de su propia sangre. Cuando la muerte la tomó lentamente, los últimos momentos de Lily estuvieron llenos de resentimiento e ira hacia todos aquellos que le habían fallado. Pero como el destino no se puede evitar, ella renació para volver a la época de la secundaria.Era el lugar donde habían comenzado sus pesadillas en su vida anterior, pero esta vez, iba a cambiar las tornas.Planeaba recuperar todo lo que le debían, poco a poco. Por fin tendría su dulce venganza.
Durante ocho años, Cecilia Moore fue la Luna perfecta: siempre leal y sin marcar. Hasta el día en que encontró a la realidad: su compañero Alfa en su cama con una loba joven y pura. En un mundo dominado por linajes y lazos de apareamiento, Cecilia siempre fue la rara, la que no encajaba del todo. Pero ahora, está harta de jugar según las reglas de los lobos. Sonríe, mientras le entrega a Xavier los informes financieros trimestrales,y bien sujetos al final, están los papeles del divorcio. "¿Estás molesta?" él gruñe. "Lo suficiente como para cometer un locura," responde ella, con Se gesta bajo el mismo techo, pero entre ellos ya no hay hogar, solo una guerra silenciosa. Xavier todavía se cree el Alfa en su hisoria, pero Cecilia ya está harto de seguir. Con cada mirada helada y movimiento calculado, ella se prepara para desaparecer de su mundo, como la compañera que él nunca mereció. Y cuando al fín él comprenda la fortaleza del corazón que rompió... Puede que ya sea demasiado tarde para recuperarlo.