n, que él, su padre, su madre, su tía, su abuelita y su padrino, todos de común a
a poética y no menos moderna poesía prosaica. Pues optó por la prosa poética, decidido a componer un ?cuento-poema? tan nuevo y hermoso, que ni él mismo debía entenderlo. Buscó en volumin
, estudiante de derecho nominalmente y por accidente, era de profesión ?un joven de talento?. Bastaba mi
s, entre el pulgar y el índice de la mano derecha, levantada a la altura del codo. Leía a Mallarmé y a M?terlinck, despreciaba a Zola y a Daudet, y había publicado en la ?Revista Azul? un poema, ?La Superfetación del Hierofante?, que le conquistó inmortal renombre entre los cuatro o cinco afiliados de la ?Estética Nueva?, sociedad literaria de elogio mutuo. Su gesto era siem
rosa voz le endilgara su amigo Simplón. Y, después de oírla
n gusto. Pero tu prosa no está del todo escrita, y sólo queda lo que está escrito. Para leerlo en la ?E
udiante de derecho in nomine y per accidens; pero, en cuerpo y alma, todo un cronista ?sp
ingredientes modernistas, sensaciones modernistas, en lo que diríamos su argumento, si es que lo tiene y puede tenerlo. Nos hablas de una princesa bella y sin embargo desgraciada
a apuntar dócilmente en su cart
l-rosa, cada una con un lirio en la mano. (Fíjate que la palabra ?theoría? es con h, y significa un desfi
la luz del plenilunio. (No vayas a llamar al cisne ?amante de Leda
del Océano. (Esto es siempre de hermoso efecto, por el contr
rojos que crecen en idílica Harmonía. (No te olvides de escribir ?Harmonía?, con H, y mayúscula. En general, donde quiera que
co su muda interro
para componer el mosaico
acias a sus amigos y consejeros, todavía Ar
y paralelos, compara siempre lo claro, material y conocido, como una tormenta, con lo obscuro, espirit
ran entregado las llaves del templo de la gloria. Iba resuelto a aplicarlas en asidua y metódica labor
o y de gastar treinta y cinco bloques de papel en borradores, tenía su cuento-poema c
composición. En ella toda una ?trouvaille? para dar lógica cabida a los elementos que indicara
ríncipe, daba ella una vuelta por el parque, a la sombra de un bosque de laureles-rosas, acompa?ada de sus damas de honor. Estas formaban una theoría, arrastrando de dos en dos sus túnicas de lino,
sco albatros. Lo cual no impidió que el buque naufragase... El mar arrojó más tarde los cuerpos de las vírgenes a la playa. Recogiéronlos varios pescadores, que al ver rostros tan hermosos, ?infelices! se enamoraron de las muertas. Lleváronlas a un cementerio gótico abando
co se agarraba el vientre, co
eniosa combinación de disparates, estoy por creer que ti
starco por su frivolidad,
n los cuentos para ni?os. Busca la sensación, ?ante todo la sensación! Y la sensación poética es producto de musicales combinaciones de palabras y no de lógica sucesión de ideas, ?Música, música, mucha música! Y después luz, ?oh la luz! Tú has de alcanza
ión aritmética la obra-maestra sólo debía llegar en la composición
mente interv
(no eches esto en saco roto, Juanillo), es conveniente haberla experimentado antes. Trata
assant más de 125 manuscritos, antes de darle su aprobación al primero que public
hacerse en un a?o. ?No había, pues, que remontarse has
ndo desde la puerta las últimas obser
imenta primero la sen
úsica! Y después luz, ?oh
?Dónde el gótico cementerio y el campo de asfodelos, iris blancos y los lises rojos?... Sólo cisnes en un lago verdinegro, eso si podía observar a gusto, en la estancia de su padrino, por ejemplo... ?Eureka! Experimentaría los cisnes y después escribiría sobr

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