timas palabras de su madre. Para pasar desapercibida,
estaba lista para dejar atrás a la antigu
e de la mano. Justo cuando empezaba a desvestirse, anhelando un largo baño que borrara lo
brió con una ba
es aquí a escondidas, Elliana?", espetó. "Es el día de la boda de la señorita Jones. Si no bajas, la
idad, la habían confinado en esa habitación durante los quince años que siguieron a la muerte de su madre. Poco después de su fallecimient
quiera su propio padre, Darin J
e, dijo Ellian
familia Evans ya está aquí. También llegaron los funcionarios del registro civil para recoger los documentos y registrar el
se dibujó en los
amada de la ciudad. Como era de esperar, su compromiso acaparaba todos los titulares. La gente los llamaba la pareja perfecta, un matr
emne, pero Elliana conocía la verdad: simplemente la obliga
siguió a Melody hast
a un palacio, decorada con un lujo osten
aba por completo con su barata camiseta blanca, sus vaqueros rotos y un maq
Al verla, se interrumpió y de inmediato dibujó su habitual sonrisa falsa.
gido ingenuidad para seguirle el juego, pero ya estaba harta de sus artimañas. No se molestó
liana, no hay duda de que tienes u
iñada. No esperaba que fuera tan comprensivo
o que debía de ser Cole, el misterioso heredero que rara vez se dejaba ver en público. Tenerlo tan cerca era otra cosa. Era alt
espantapájaros y aun así se atreve a devorar con la mirada al prometido de la señ
dy cumplía las órdene
mo si reclamara lo que era suyo. "No importa. Cole es
o. De hecho, quería que lo persiguiera, pues la hacía sent
ira mientras le gruñó a Elliana: "
pie y se dejó caer en ella con i
rostro permaneció im
rigió a los funcionarios. "Revisemos si falta a
stante después, uno de ellos se quedó helado y miró a Cole con vacilación. "Señor Evans... E
urmullo de asombr
lpeó como una bofetada. ¿Estaba casada? ¿Y nada menos que con Co