n salto. "¿Cómo es posibl
ternado. "Esto no puede ser
medicina y sus excepcionales fórmulas les habían forjado una reputación formidable. Pero tras la muerte de Rita, su legado comenzó a desvanece
atrimonio no revestía la misma importancia que el
nudillos se le pusieron blancos. Sin embargo, como la buena actriz que era, adop
l estado civil del señor Evans, aseg
aba que Cole y Elliana constaban como marido y mujer. La fecha del enlace databa de hací
se quedaron
s en ese instante. Se quedó sin palabras y s
Ruben entrecerró los ojos y, con voz áspera
expresivo. "Estoy tan per
ba en aumento y el bigote temblando de rabia. "¿Me estás diciend
a y le lanzó una mirada cortante. Ella no s
an también hacia Elliana. De repente, se encontrab
gió de hombros con aire inocente. "Ni i
n pena ni gloria por la escuela, viviendo en un cuartucho más pequeño que un armario y siendo constantemente ridiculizada
Kiara, rechinando los dientes. "Averigüen qué pasó después. Por ahora, que
es que Cole y Paige se
ns tiene tradiciones muy estrictas. Un hombre solo puede volver a casarse si su esposa ha fal
y los ojos relucientes de rabia. "¡Todo Ublento sabe que soy yo quien está destinada a entrar en la familia E
a y venenosa. "¡Paige es la esposa legítima destinada a Cole! ¡Es
ue hubiera podido trazar. Había fantaseado con arrebatarles a Cole solo para fastidiarlas, pero el destino había ido más allá. Le
Elliana levantó la vista hacia Cole.
"¡Zorra! ¡Él es mío! ¿Cómo te atreves a llamarlo así?", g
escudo. Con un destello burlón en los ojos, se asomó por un lado. "Cálmate, Paige", dijo c
puños cerrados, temblando, lista para un segundo as
sociedad de Ublento, se le escurría entre los dedos. Había luchado con uñas y dien
de sí, recuperó de pronto su fachada de joven dulce y genti
a cambiar el rumbo de aquel desastre. La reputación de Ruben era intachable: él nunca rom
enta de voces y tensión, Cole parecía
lencio, Cole volvió la vista al frente. Su voz, firme y serena, cortó el aire. "Como E
iara y Paige palidecieron, como si el
, con el pánico bullendo bajo la su
liana, pero su atención regresó de inmediato a Cole, que permanecía sereno,
tradiciones de nuestra familia no admi
matrimonial. Pero el compromiso nunca especificó cuál de tus hijas se uniría a mi familia. Ahora que Elliana es la esposa de Col
vió a replicar. Enfrentarse a Ruben no era una
do. Sin dudar, Elliana avanzó y se enfund