Libros y Cuentos de Hui Hui Xiao Gu Liang
Renacida: Mi Venganza Dulce
"Sofía, se acabó. Me caso con tu hermana." La voz de Mateo, el hombre con el que había compartido diez años y por quien había sacrificado mi juventud, resonó en nuestro lujoso departamento. A su lado, Camila, mi propia hermana, sonreía triunfante, vestida con uno de mis diseños más caros. Me pidieron que fuera feliz por ellos, que entendiera su "amor" . Miré al hombre que traicionó mi corazón y a la niña que crié después de la muerte de nuestros padres. Sentí un vacío helado. Mi rostro permaneció tranquilo. "Entiendo," les dije, sorprendiéndolos con mi calma. Esperaban lágrimas, gritos. Mateo, al ver mi indiferencia, se burló ofreciéndome una tarjeta de crédito como "compensación" para que me comprara "algo bonito" , mientras me echaba de nuestro departamento en una semana, ya que estaba a su nombre. Diez años de mi vida, reducidos al límite de una tarjeta de platino. Por dentro, una risa amarga burbujeaba. Qué ingenuos. Creían que podían comprar mi silencio, mi dignidad. Pero esta vez, no derramaría ni una sola lágrima, ni les daría el gusto de verme rota. Porque esto ya había pasado. En mi vida anterior, había suplicado y llorado, y mi dolor solo les dio más poder, me pintaron como una desequilibrada, arruinando mi reputación. Esta vez, la villana sería yo, y no iba a desperdiciar esta segunda oportunidad.
No Nace Amor En Jaula
Las pesadillas me ahogaban cada noche, un eco de un pasado doloroso que creía haber superado. Pero esta vez, el terror no terminó al despertar. Desperté encadenada en una celda de lujo, mi torturador era él: Alejandro, mi primer amor, que ahora me miraba con ojos de depredador. "Porque eres mía, Sofía", susurró, y el infierno comenzó. Meses de cautiverio me destrozaron, una danza macabra entre su enfermiza ternura matutina y la brutalidad nocturna. Mi cuerpo, cubierto de moratones, incluso una pierna rota. Cuando mis antiguos agresores, Mateo, Javier y Ricardo, aparecieron como sus "amigos", mi mundo se deshizo por completo. No podía entenderlo. ¿Qué culpa tenía yo? Él me había abandonado años atrás, el día que fui agredida. Ahora, su propia madre me revelaba su "verdad": Alejandro creía que yo lo había traicionado y dañado su audición con mensajes crueles. ¡Pero esta "verdad" justificaba acaso el secuestro, las violaciones, mi pierna rota? ¿El miedo que me consumía? Aunque la revelación de su madre destapó una red de engaños, nada justificaba el horror vivido. Rechacé cualquier perdón y huí a Madrid, buscando una nueva vida. Pero cuando Alejandro, el antes depredador, ahora destrozado y arrepentido tras su cruenta venganza contra los verdaderos traidores, apareció en mi nueva puerta, supe que era el momento de mi propia y definitiva liberación.
Arquitecto en sombra
Era el arquitecto estrella de "Estudio Cénit", una empresa que levanté de la nada con mi prometida, Isabela. Nuestras vidas parecían un sueño, hasta que hallé un error fatal en el diseño de Leo, el protegido inepto de Isabela. Al revelar que su negligencia causaría el colapso de un rascacielos, Isabela me humilló públicamente, exigiendo que me convirtiera en la sombra de Leo. Me negué. Le devolví el anillo y renuncié a nuestra firma. El golpe más duro llegó después: ¡Isabela había vaciado mis cuentas bancarias durante ocho años enteros! Estaba en la miseria. Leo y ella se burlaron de mi desgracia, me acusaron falsamente de espionaje y difamaron mi nombre, destruyendo mi reputación y mi futuro. ¿Mi prometida, la mujer que amaba, me había apuñalado así? Mi esfuerzo, mis sueños, mi vida entera, reducidos a cenizas por su traición y ambición. La incredulidad se tornó en una rabia helada. ¿Cómo pudo ser tan cruel? En mi hora más oscura, recordé la propuesta de Ricardo Vega, el poderoso CEO de "Vértice Global", la firma de arquitectura líder mundial. Le hice una llamada. "Estoy listo", le dije, sellando mi resurgimiento y el inicio de mi venganza.
