EL ESCRITOR SU OBSESIÓN
Los Cuatrillizos del Ceo
Olivia Blake, una mujer de 25 años, ha vivido una vida marcada por la traición de su hermana gemela, Maia. Hace cinco años, Maia orquestó una trampa para que Olivia se acostara con Max Brook, el hombre más poderoso de Ciudad Imperial, lo que resultó en un embarazo. Pero la crueldad de Maia no terminó ahí: aprovechando el momento del parto, le robó dos de sus hijos a Olivia y los hizo pasar como suyos para casarse con Max. Cinco años después, Olivia regresa a la ciudad con uno de sus hijos, decidido a recuperar lo que le ha sido arrebatado. Maia, creyendo que Olivia murió en un incendio que ella misma provocó, no sabe que su hermana ha sobrevivido. Olivia, ahora con una identidad oculta, se adentrará en un mundo de engaños, secretos y manipulación para hacer justicia y reclamar a sus hijos, mientras enfrenta las consecuencias de los traumas que le causó su hermana.
Capítulo 1 Su inocencia
Olivia Blake despertó con un sobresalto en una habitación que no reconocía. Las cortinas estaban cerradas, dejando entrar apenas un halo de luz que iluminaba el espacio de manera tenue. Su cuerpo estaba envuelto únicamente en una sábana, y su piel fría reaccionó al contacto con la brisa que se colaba por una rendija en la ventana. La confusión la embargó mientras su mirada recorría el lugar, intentando encontrar algo que le ayudara a entender cómo había llegado allí.
Fue entonces cuando sintió un dolor sordo en su entrepierna, una sensación que la hizo jadear y llevarse una mano al abdomen. Cerró los ojos con fuerza, y de repente, un destello de la noche anterior invadió su mente: ella, entrando en la habitación tambaleante, incapaz de enfocar del todo lo que sucedía, y un hombre que la atrapaba con firmeza, ignorando sus gritos y súplicas.
Las lágrimas brotaron de sus ojos al recordar fragmentos de lo que había sido una noche de horror. La rabia y la impotencia se entremezclaron en su corazón. Olivia apretó los puños, jurando para sí misma que encontraría al hombre que había destrozado su inocencia.
Con un esfuerzo titánico, se levantó de la cama, sintiendo sus piernas temblorosas bajo el peso de la realidad. Necesitaba vestirse, salir de esa habitación y obtener respuestas. Fue entonces cuando lo vio: sobre la cama, junto a la almohada, había un anillo de oro con un rubí en el centro. Su diseño era elegante y llamativo, algo que parecía pertenecer a alguien con mucho poder o riqueza. ¿Era del hombre que la había atacado? ¿Había dejado aquello a propósito, como una burla o una pista de su identidad?
Olivia se inclinó para tomar el anillo entre sus dedos, examinándolo mientras su mente intentaba encontrar algún significado en ese objeto. Su concentración fue interrumpida abruptamente cuando la puerta de la habitación se abrió de golpe. Olivia retrocedió instintivamente, sosteniendo la sábana contra su cuerpo desnudo.
-¡Olivia!- La voz de su padre, Dereck Blake, resonó en la habitación. Su rostro estaba desencajado por la preocupación y la furia, y tras él entró Maia, la hermana gemela de Olivia, con una expresión fingida de angustia. Sus ojos se posaron inmediatamente en la cama desordenada, la sábana manchada.
-¿Qué ha pasado aquí?- exigió su padre, cruzando la habitación en pasos largos y firmes. Olivia sintió el peso de su mirada, pero no podía encontrar las palabras para explicar algo que ella misma apenas comprendía.
Los ojos de Dereck se llenaron de furia al observar las marcas en el cuello de su hija y la ropa dispersa por el suelo. Maia, a su lado, ocultó una sonrisa triunfal detrás de su mano, fingiendo sorpresa y desagrado.
Dereck señaló la cama con un dedo tembloroso por la ira.
-¡Esto es inaceptable, Olivia! -rugió-. Está más que claro lo que ocurrió aquí.
Olivia intentó defenderse, cubriéndose con la sábana, pero su voz salió temblorosa.
-Papá, no es lo que parece...
Dereck la interrumpió con un gesto brusco.
-¡No nos mientas! Todos estábamos preocupados por ti, llamándote toda la noche. Ahora entiendo por qué no contestaste. ¡Te estabas revolcando con un hombre!
-¡Eso no es verdad! -exclamó Olivia, con lágrimas en los ojos, intentando explicarse-. Yo... no recuerdo nada...
-¡Basta! -gritó Dereck, acercándose a ella de un paso firme. Con un movimiento rápido, la abofeteó con fuerza, haciendo que su rostro girara por el impacto.
Olivia soltó un sollozo, llevando una mano a su mejilla enrojecida. Maia, mientras tanto, bajó la mirada, pero la comisura de sus labios tembló con una sonrisa que apenas lograba contener. Su plan estaba saliendo a la perfección.
-Papá, por favor... -murmuró Olivia entre lágrimas-. No sé qué pasó. Alguien me... me drogó, me hizo esto...
Pero Dereck no escuchaba razones.
-¡Mira las pruebas en tu propio cuerpo! -espetó-. ¿Te atreves a negar lo obvio?
Olivia intentó acercarse, buscando apoyo en su padre, pero él levantó la mano nuevamente y le propinó otra bofetada, aún más fuerte. Esta vez, el golpe abrió su labio inferior, dejando un rastro de sangre que goteó sobre la sábana.
-¡Acabé de cerrar tu compromiso con el hijo de los Ford! -continuó Dereck, sin bajar la voz-. ¡Y me dices que has perdido lo único que te hace valiosa para esa familia!
Olivia cayó de rodillas al suelo, sollozando incontrolablemente. Maia dio un paso hacia su hermana, fingiendo compasión.
-Papá, tal vez deberíamos escucharla... -sugirió en tono dulce, pero sus ojos brillaban con malicia.
Olivia alzó la mirada, llena de desesperación, buscando alguna señal de empatía en su hermana. Pero en lo profundo, sabía que Maia había planeado todo esto. Sabía que ella era la verdadera culpable de su desgracia.
Maia dio un paso adelante, adoptando una expresión llena de falsa compasión, aunque sus palabras estaban cargadas de veneno.
-Sabes, papá... Olivia se crió en el campo. Quizás la familia que la educó le inculcó este tipo de... comportamientos. -Sus ojos se clavaron en Olivia, quien se encogió aún más, sintiendo que cada palabra era un cuchillo que la apuñalaba.
Dereck cruzó los brazos y soltó un suspiro de exasperación, observando a sus dos hijas como si una fuera un modelo perfecto y la otra, una deshonra.
-Afortunadamente, tú y Maia solo son parecidas en aspecto y no en términos de conducta moral. -La voz de Dereck era gélida, cada palabra cargada de desprecio-. ¡Tu comportamiento, Olivia, ha avergonzado a toda nuestra familia!
Olivia sintió que su mundo se derrumbaba. El ardor en su mejilla y el sabor metálico de la sangre en su boca eran nada comparados con el dolor que le causaban las palabras de su padre. Sus ojos pasaron de Dereck a Maia, quien fingía indignación, aunque la chispa de triunfo en su mirada era inconfundible.
Mientras las lágrimas corrían por su rostro, Olivia comenzó a dudar de sí misma. ¿Era realmente culpable de todo lo que había pasado? Su mente era un torbellino de confusión, incapaz de recordar los eventos de la noche anterior con claridad. Solo había fragmentos: una bebida que Maia le dio, risas en un rincón de la fiesta, y luego... nada.
-Papá... -comenzó Olivia, con la voz quebrada-. Yo no... no recuerdo...
-¡No quiero excusas! -la interrumpió Dereck, con un tono que no admitía discusión-. Lo único que importa es que tus acciones han traído deshonra a nuestra familia. Y ahora tengo que lidiar con el desastre que has creado.
Maia se acercó a Olivia y le puso una mano en el hombro, un gesto que parecía de consuelo pero que era todo menos eso.
-Tal vez deberías reflexionar, hermana -susurró, lo suficientemente bajo para que solo Olivia la oyera-. Después de todo, esto no habría pasado si hubieras sabido comportarte.
Olivia apartó la mirada, sintiéndose atrapada. No podía culpar directamente a Maia sin pruebas, y su padre claramente no estaba dispuesto a escucharla. La duda comenzaba a corroerla desde adentro. ¿Y si de alguna manera todo era su culpa?
Mientras Dereck empezaba a caminar hacia la puerta, lanzando una última mirada de desprecio a su hija, Olivia se quedó allí, arrodillada en el suelo, con la sombra de Maia proyectándose sobre ella.
-Recoge tus cosas y vuelve a casa -ordenó Dereck sin mirarla-. Esto no ha terminado.
La puerta se cerró de golpe, dejándola sola con Maia. Su hermana finalmente dejó escapar una sonrisa de satisfacción mientras se inclinaba para susurrarle al oído:
-¿Sabes qué es lo mejor de todo? Nadie jamás te creerá.
Olivia levantó la mirada, sintiendo cómo la furia comenzaba a reemplazar a la culpa. Si había algo de lo que estaba segura, era que encontraría la manera de descubrir la verdad y exponer a Maia, cueste lo que cueste.
EL ESCRITOR & SU OBSESIÓN
Patricio Reimann, empeñado en mantener a flote el negocio familiar, pensando que solo con aportar el capital monetario era suficiente. Se olvidó de investigar e innovar, de que el mundo evoluciona constantemente. Le encanta leer y escribir historias, perderse dentro del romanticismo y la aventura d
Su Obsesión
Siempre he intentado ver a Martín como mi hermano mayor. No compartimos la misma sangre o el apellido, pero desde que nuestros padres se casaron, nos convertimos en una gran familia. Más, las cosas nunca han sido como lo parecen, Martín me ama y está dispuesto a todo por tenerme. Incluso apartarme d
Su obsesión oscura
"Eres el padre de mi compañero. Eres mi suegro. Y eres el mejor amigo de mi padre. ¿Cómo puedes decir esas palabras tan fácilmente?". "¿Si te refieres a que estoy completamente obsesionado contigo, que te voy a coger tan fuerte que no sentirás nada con otros hombres? ¿O hablas de arruinar tu matr
Su oscura obsesión
Regresar a casa desde el extranjero dos años después de graduarse del MIT con dos doctorados. Samantha Logan estaba emocionada de compartir las buenas noticias con su padre, solo para ser recibida con una gran sorpresa que potencialmente cambió su vida. Coincidentemente, el jefe de la mafia a quien
Escapar de su obsesión, encontrar el amor
Me desperté sin aliento, con el recuerdo de mi primera vida aún fresco en mi mente: mi prometido, Elliott, me observaba fríamente mientras me ahogaba. Su mente había sido envenenada por una mujer llamada Katarina tras un accidente que le provocó amnesia. Esta vez, había planeado huir antes de su
Escapando de Su Obsesión, Encontrando el Amor
Desperté sin aliento, con el recuerdo de mi primera vida aún fresco: mi prometido, Alejandro, observándome con frialdad mientras me ahogaba, su mente envenenada por una mujer llamada Valeria después de que un accidente le provocara amnesia. Esta vez, tenía un plan para escapar antes de su fatídico
Su Obsesión, Su Segunda Vida
Mi prometido, Damián, fue mi amor de la infancia. Pero una lesión cerebral traumática por un accidente de coche lo convirtió en un monstruo violento. Yo me quedé, decidida a esperar a que el hombre que amaba regresara. Luego llegó su nueva terapeuta, la Dra. Cristina Huerta. Se suponía que debía ay
Su Cruel Obsesión, Su Agonía
Mi hermano menor, Ernesto, estaba atado a una silla de metal, convulsionando, con el rostro de un espantoso color azul. Yo estaba de rodillas, suplicándole a Damián Ferrer, el hombre que alguna vez amé, que se detuviera. Él me miró desde arriba, su hermoso rostro era una máscara de fría indiferenci
Presa de su obsesión
Eres mía principessa De ahora en adelante eres mía Eres muy deliciosa Eres hermosa Eres completamente mía Sei mio amore mio Esas palabras se repiten una y otra vez en mi cabeza palabras que no he podido sacar a pesar de las constante terapias que he resivido Mi nombre es Mackensi Woll y esta
Su Esposa Muda Indeseada: Ahora Su Obsesión
Fui la hija del pescador mudo que se casó con el Rey de la Ciudad de México, solo para convertirme en su prisionera. Dante Vitela no me amaba; usaba mi silencio como un arma y dejaba que su amante, Valeria, gobernara mi casa. Cuando Valeria se envenenó para culparme, a Dante no le importó la verda
Un doble para su obsesión
Fui la artista contratada para ser la acompañante del solitario multimillonario, Damián Ferrer. Me enamoré del hombre roto que creía estar salvando. Entonces descubrí la verdad. Grababa en secreto nuestros momentos íntimos, solo para usar tecnología deepfake y reemplazar mi cara con la de mi herman
DESNÚDAME el Deseo. Obsesión
Sinopsis Desnúdame el Deseo es una historia llena de secretos, en dónde la protagonista esconde su procedencia y él, esconde que es casado al momento de conocerse, Camíl se vuelve su obsesión porque es la única que desnuda su deseo como hombre ya que su esposa no despierta nada en él al momento de
FACHADA MORTAL Me Volví Su Obsesión
-Mierda, no se suponía que vieras esto. Él ayudó a la mujer a levantarse. Su camisa apenas cubría lo que le había hecho, y ella refunfuñó: -¿Qué demonios, Rico? ¡Ni siquiera he...! Entonces me vio y sus ojos se estrecharon. -¿Y tú de quién eres la puta? Voy a vomitar. ¿Qué clase de pesadilla
El Fin de una Obsesión
La noche en que el palacio anunció que el Príncipe Heredero elegiría a su consorte, Sofía, mi prometida, no regresó a casa. La esperé toda la noche, con el puño cerrado y el corazón apretado, en esa mansión Sánchez donde crecí como su huérfano "adoptado", destinado a ser su leal protector y, creí,
Su Precio, Su Obsesión (Romance erótico con multimillonario / Romance oscuro)
🔞Contenido Explícito🔞 «Chúpame la polla, Rosabella. Eso es lo único para lo que sirves. Una huérfana sin esperanza solo puede soñar con el lujo. Mantén tu boca sucia fuera de mis asuntos... úsala solo para hacerme correr.» ****** Bella Hale ha conocido el sufrimiento durante toda su vida. Huérf
El infierno en su mirada, el cielo en su beso
Gabriela descubrió que su novio había estado engañándola y la describía como una tonta superficial, así que comenzó a tener aventuras imprudentes para olvidar su dolor. Una noche sofocante y sin luz, se metió en la cama con un desconocido y se escabulló al amanecer, convencida de que había caído
Perversa obsesión
Recién llegada a la universidad de Yesca, Kendra Erazo debe enfrentarse a la ruptura de su novio. Con el corazón roto, Kendra decide ir a la fiesta de bienvenida que organizan los hermanos Diener; tres guapos universitarios de la alta sociedad que no suelen hablar mucho, pero imponen demasiado. Al o
El Alfa y su debilidad.
Porque nadie puede saber por ti. Nadie puede crecer por ti. Nadie puede buscar por ti. Nadie puede hacer por ti lo que tú mismo debes hacer. La existencia no admite representantes.
El Veneno de Su Amor
Soy Sofía Montoya, estudiante de Bellas Artes. Me había enamorado perdidamente de Mateo Vidal, un empresario influyente y mecenas, creyendo que nuestra relación era especial y que él era mi protector. Pero un día, el vídeo de nuestra intimidad se extendió como la pólvora por la universidad, convir
