Instalar APP HOT

Vivie Doeringer

6 Libros Publicados

Libros y Cuentos de Vivie Doeringer

Su Traición Me Lástima

Su Traición Me Lástima

5.0

Estaba allí, por centésima vez, un anillo en mi bolsillo y la esperanza en mi mirada, listo para sellar siete años de amor y paciencia con Sofía, la reina de los bienes raíces. Pero mi mundo perfecto se derrumbó con una vibración en mi teléfono: la vi, en la pantalla, en un festival masivo, besando apasionadamente a otro en un video que ya era viral. La humillación no fue privada; se volvió un espectáculo público, el entretenimiento de la tarde para millones, mientras las notificaciones zumbaban y las miradas de lástima me taladraban el alma. ¿Cómo pudo hacerme esto? ¿Cómo la mujer por la que lo di todo, me expuso a la burla más cruel imaginada? ¿Acaso mi lealtad era solo un chiste para ella? Apagué el teléfono, y con la dignidad hecha jirones, me levanté y supe que era el momento de dejar de esperar por ella y empezar a vivir para mí.

Leer ahora
La Esposa Olvidada Vuelve

La Esposa Olvidada Vuelve

5.0

El aire espeso del salón de fiestas de lujo se convirtió en el grito ahogado de mi hija, Camila, luchando por respirar. Sus labios se tornaban azules, sus ojos, antes brillantes, ahora nublados por el pánico. Un trozo de pastel de almendras, obra maestra de Andrea Torres, la nueva pareja de mi esposo y la mujer que me había robado todo, yacía a medio comer. "¡Ayuda! ¡Mi hija no puede respirar!", imploré, mi voz rota por el terror. Pero Ricardo, mi esposo, el padre de Camila, no vio a su hija asfixiarse. Me vio a mí. "¡¿Qué le hiciste?!", espetó, su rostro marcado por una furia que solo yo conocía. En un acto de humillación pública que se grabaría en mi alma, me arrastró por el cabello y hundió mi cara en el vómito agrio de mi propia hija. "Límpialo. Ahora", ordenó, mientras la gente observaba, algunos horrorizados, nadie interviniendo. Mientras yo lamía el suelo, una ambulancia se llevaba a mi pequeña, y Ricardo me lanzó su última advertencia: "Si le pasa algo a mi hija, te juro que te destruyo. Todo esto es tu culpa". Los siguientes quince días fueron un infierno, noches de desvelo junto a la cama de Camila, mientras Ricardo y Andrea exhibían su "amor" en redes sociales, y yo me consumía con las etiquetas de "zorra negligente" y "mala madre". "Ricardo Vargas", dije con una calma fría que no sabía que poseía. "Ya no quiero ser tu esposa." No, no pedía permiso. Informaba. Pero él se negó, y su madre me siseó: "Eres una muerta de hambre que mi hijo recogió de la basura. Camila es una Vargas. Tú no eres nadie para llevártela". Me fui con mi hija a un pequeño departamento prestado, creyendo que había escapado. Pero entonces, Instagram me mostró la foto de Ricardo y Andrea en mi casa, formando su "familia", con Andrea etiquetándome para provocar: "@SofiaPerezOficial, espero que tú y Cami estén bien". Camila me preguntó con su vocecita inocente: "¿Papá ya no nos quiere?". En ese abrazo desesperado, la verdad me golpeó: Ricardo nunca nos había amado, solo fuimos un error en su vida perfecta. Por última vez, obedecí una de sus órdenes, asistiendo a la gala de Andrea. Allí, me enteré de la cruda verdad: mi matrimonio fue una trampa, un sacrificio para liberar a Andrea de un matrimonio forzado. Yo fui el chivo expiatorio en su farsa. Ricardo me entregó una carta de disculpa, exigiendo que la leyera en voz alta, para limpiar su nombre y el de Andrea. Pero la Sofía que había lamido el vómito y había sido humillada ya no existía. "Claro", dije con una sonrisa serena. "Lo haré". Con una calma aterradora, subí al escenario, lo hice firmar un documento sin leer, y leí cada palabra de esa humillante carta. Luego, con la espalda recta, bajé. Dejé a mi hija en su auto alquilado y nos dirigimos al aeropuerto. "Nos vamos lejos, mi amor", le susurré a Camila, "a un lugar donde nadie pueda volver a hacernos daño. A empezar de nuevo". El avión despegó. Mi guerra había terminado. Y yo, por primera vez, había ganado.

Leer ahora
Un Destino Cruel: Amor en Cautiverio

Un Destino Cruel: Amor en Cautiverio

5.0

El olor a pintura, cemento y el bullicio de Tepito eran el mundo de Sofía, una artista que plasmaba en murales los rostros olvidados, exigiendo justicia con cada trazo. Un día, su vida dio un giro brutal cuando "El Patrón", el temible dueño de la ciudad, se fijó en su talento y, sin dudarlo, la secuestró para convertirla en su "artista personal". Enjaulada en un palacio de oro y miedo, Sofía se vio forzada a fingir amor y adaptarse a un infierno de lujo y crueldad, sobreviviendo a base de engaños, manipulaciones y sacrificios impensables, incluso el de su inocencia y parte de su alma. ¿Por qué ella? ¿Por qué esta cruel paradoja la obligaba a pintar la jaula que la aprisionaba mientras el odio crecía en su pecho? ¿Por qué el hombre que creyó su única familia, Mateo, se convirtió en una sombra indescifrable? Pero el golpe más devastador llegó cuando Mateo le reveló la verdad: sus padres no murieron en un accidente, fueron asesinados por "El Patrón". Y su abuela, Doña Elvira, lo sabía todo, preparando el terreno para una venganza que trascendía generaciones. Con la verdad revelada y el fuego de la venganza ardiendo, Sofía, con la astucia de un depredador y la ayuda leal de quienes amaba, se preparó para tomar el trono, no para gobernar, sino para quemar el imperio de sangre de su captor hasta los cimientos.

Leer ahora
Mi Venganza Nace del Amor Roto

Mi Venganza Nace del Amor Roto

5.0

Hoy, mi algoritmo "Anima Conexión" debía elegir a mi socio. En mi vida pasada, este mismo día fue el inicio de mi infierno. Lo manipulé para que Ricardo Montemayor, el hombre que yo amaba con locura, fuera el elegido. Juntos construimos un imperio, solo para que él me despidiera y me humillara públicamente, acusándome de ser una farsante. "¡Por tu culpa, Sofía tuvo que casarse con otro y sufrir! ¡Ella era el amor de mi vida y tú te interpusiste con tus trucos! ¡Ahora paga por tus pecados!" me escupió, revelando su traición. Lo perdí todo: mi empresa, mi fortuna, mi dignidad. Morí sola, con el corazón roto, mientras Ricardo y Sofía anunciaban su compromiso. ¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Cómo mi amor pudo cegarme ante su verdadera naturaleza? Pero el destino, o la energía de mi abuela, me dio una segunda oportunidad. Desperté de nuevo, con todos los recuerdos intactos. Esta vez, "Anima Conexión" elegiría libremente. Ricardo volvió a aparecer, tan arrogante como siempre. "Todos aquí sabemos que yo soy la única opción lógica. Saltémonos el teatro y anuncia mi nombre." Pero ya no era la misma Ximena. Mi algoritmo estaba listo para revelar la verdad, y yo, para enfrentarme a mi pasado.

Leer ahora
Los Cincos Puntos Misteriosos

Los Cincos Puntos Misteriosos

5.0

El olor a antiséptico del hospital es el último recuerdo de mi vida anterior. Mi constructora familiar, el sueño de mi padre, quebró, y mis padres, ya mayores y enfermos, quedaron en la ruina. La única esperanza era ganar el prestigioso concurso de diseño urbano para pagar sus cirugías, pero Camila, mi eterna rival e hija del hombre que nos lo quitó todo, siempre me superaba por "cinco puntos" . Luché con alma y vida, noches sin dormir; pero Camila ganó, y mis padres, sin esperanzas, murieron poco después, yo les seguí, mi corazón dejó de latir del dolor. ¡Hasta que abrí los ojos! Estaba de vuelta en mi pequeño cuarto, un día antes de la entrega final del concurso, con el amargo mensaje de Camila en mi teléfono: "Sofía, ¿lista para perder mañana? Siempre serás la segunda." La rabia y la humillación de la vida pasada me inundaron; las "derrotas" previas, siempre por cinco puntos, no eran coincidencia, y cada burla de Camila sobre mi "mediocridad" y el destino de mis padres me taladraba el alma. El día del concurso, cambié los asientos para que Camila no hiciera trampa, pero aun así, ¡ella volvió a ganarme por cinco puntos! La desesperación me invadió, hasta que, al ver a mi exnovio Miguel, cómplice y ahora pareja de Camila, recordar su "regalo" y su extraña advertencia de no "mojarlo". Ahí lo entendí, un dispositivo de escucha en mi collar, ¡Miguel era la clave! Me habían estado engañando, robándome cada idea. Pero lo más doloroso fue cuando, al deshacerme del collar, Camila volvió a ganarme por cinco puntos y se burló de mis padres enfermos, revelando que el fraude era más profundo, una estafa orquestada. Esta vez, no iba a caer. Si no podía ganar limpiamente, me aseguraría de que ella tampoco lo hiciera. En el concurso de becas, entregué un examen en blanco, exponiendo su sistema: ¡Camila sacó un "cinco" ridículo! Su juego de manipular los "cinco puntos" quedó en evidencia, ¡y ya no me volvería a llevar! La jugada era mía y su imperio de mentiras caería ante la verdad de cómo se levantó sobre las ruinas de mi familia.

Leer ahora
Renacer de salto de puente

Renacer de salto de puente

5.0

Mi médico suspiró, confirmando lo inevitable: mi leucemia estaba en etapa terminal, y yo solo anhelaba la paz de la muerte. Para mí, morir no era una pena, sino la única liberación de una culpa que nadie, excepto él, entendía. Luego, mi teléfono sonó, y la voz fría de Mateo Ferrari, mi jefe y antiguo amor, me arrastró de nuevo a un purgatorio autoimpuesto. Cinco años atrás, en los viñedos de Mendoza, su hermana y mi mejor amiga, Valeria, me empujó por la ventana para salvarme de unos asaltantes. Su grito y el sonidFmao de un disparo resonaron mientras huía, y cuando la policía me encontró, Mateo me sentenció con un odio helado: "Tú la dejaste morir. Es tu culpa." Desde entonces, cada día ha sido una expiación, una condena silenciosa bajo la crueldad de Mateo. Él me humillaba, me obligaba a beber hasta que mi cuerpo dolía, disfrutando mi sufrimiento como parte de esa penitencia interminable. Mi existencia se consumía bajo su sombra, una lenta autodestrucción en busca del final. La leucemia era solo el último acto de esta tragedia personal, la forma final de un pago que creía deber. ¿Por qué yo había sobrevivido para cargar con esta culpa insoportable y el odio de quienes una vez amé? Solo ansiaba el final, la paz que la vida me había negado, el perdón de Valeria. Una noche, tras una humillación brutal, una hemorragia masiva me llevó al borde de la muerte. Sin embargo, el rostro angustiado de mi amigo Andrés, y la inocencia de una niña que lo acompañaba, Luna, me abrieron una grieta de luz inesperada. ¿Podría haber una promesa más allá de la muerte, una oportunidad para el perdón y una nueva vida que no fuera de expiación?

Leer ahora

Le puede gustar

Enamorada de Daniel

Enamorada de Daniel

4.9

Serie Enamorada: Enamorada de Daniel "¡Vamos a registrar nuestro matrimonio en tu cumpleaños!" Casarse con Daniel debería haber sido su mejor regalo de cumpleaños, pero todo se arruinó cuando lo sorprendió durmiendo con otra mujer el día anterior a su cumpleaños. "¡Se va a casar con esa mujer! ¡Ella era mi mejor amiga!" Cuando escuchó la noticia, Irene regresó de su auto exilio con sus bebés gemelos para detener su ceremonia de boda. Ya no era la chica simple e ingenua que era antes. En cambio, ella se había convertido en la cabeza de una facción criminal importante. ¡Era hora de vengarse!

Leer ahora
La trampa amorosa de la exesposa vengativa

La trampa amorosa de la exesposa vengativa

5.0

Cuando Stela estaba enferma durante los primeros días de su embarazo, Ezrah estaba con su primer amor, Piper. Cuando Stela tuvo un accidente y llamó a Ezrah, él dijo que estaba ocupado, pero en realidad, estaba comprando zapatos para Piper. Stela perdió a su bebé debido al accidente, y durante toda su estancia en el hospital, Ezrah nunca apareció. Ella ya sabía que él no la amaba, pero eso fue la gota que colmó el vaso, y su frágil corazón no pudo soportarlo más. Cuando Ezrah llegó a casa unos días después de que su esposa fue dada de alta del hospital, ya no encontró a la mujer que siempre lo recibía con una sonrisa y cuidaba de él. Stela se paró en lo alto de las escaleras y gritó con una expresión fría: "Ezrah, tengo una buena noticia para ti. Nuestro bebé murió en el accidente. Ya no hay nada entre nosotros, así que vamos a divorciarnos". El hombre que afirmaba no tener sentimientos por Stela, siendo frío y distante con ella y habiéndole pedido el divorcio dos veces, se llenó de pánico al instante.

Leer ahora
La Novia Sustituta

La Novia Sustituta

4.8

Charles tenía novias diferentes cada día del año, nunca salía con la misma chica. Su nombre había sido vinculado a innumerables mujeres. Autumn, por su parte, se vio obligada a casarse con Charles sustituyendo a su hermana, quien se había escapado. Su único deseo era divorciarse después de un año. Ninguno de los dos había esperado que se enamoraran el uno del otro. Tampoco esperaban que el mundo entero los desafiara. Una ex novia quien causa problemas cada dos por tres. Una hermana fugitiva quien regresa con la intención de recuperar a Charles. Una suegra que siempre se entromete en sus momentos íntimos. ¿Te gustaría leer más? ¡No dudes! ¡Vamos allá!

Leer ahora
Mi Querido General

Mi Querido General

4.8

Cuando su novio la traicionó, toda la luz y la alegría desaparecieron de la vida de Marina. Abandonada, sin esperanza, se casó con un hombre que apenas había conocido, pero nunca había esperado que él fuera el tío de su ex novio. Marina creía que finalmente había encontrado su felicidad, pero no tenía idea de los oscuros secretos que estaban destinados a revelarse y perseguirla por siempre. Con la ayuda del enemigo de su marido, ella se escapó de su matrimonio, pero a un costo que nunca había imaginado que tendría que pagar. Cinco años más tarde, volvió a cruzarse accidentalmente con las mismas personas de las que había huido.

Leer ahora
El Amor Equivocado

El Amor Equivocado

4.9

La vida no siempre es perfecta, y Wanda lo descubrió cuando se vio obligada a desempeñar varios empleos que le ayudarían a reunir el dinero que necesitaba para la cirugía de su tío. Sin embargo, ni siquiera esto sería suficiente, ya que su tío, al ser adicto a las apuestas, cargaba con una inmensa deuda que comenzó a agobiar a la chica. Tras agotarse los medios que estaban a su alcance, Wanda decidió tomar la última opción que le quedaba: hacer un trato con el Diablo-Quincy, lo que implicaba vender su cuerpo y a sí misma.

Leer ahora
La traición de él, la huida de ella de Dublín

La traición de él, la huida de ella de Dublín

5.0

Mi relación de diez años debía terminar con nuestro futuro en Querétaro, un homenaje a mi difunto padre. En cambio, terminó cuando escuché al hombre que amaba llamarme "una lapa de manual" de la que no veía la hora de deshacerse. Había cambiado en secreto nuestro traslado de la empresa a Guadalajara por una nueva becaria, presumiendo ante sus amigos que yo iría corriendo en cuanto me enterara. Para asegurar el ascenso de ella, robó el invaluable disco duro de mi padre: su legado entero. Cuando los confronté, su nueva chica lo dejó caer en un charco, destruyéndolo justo frente a mí. Ezequiel no se disculpó. La protegió a ella y me gritó a mí. —¡Tu papá ya se murió, Fernanda! ¿A poco Brenda tiene que morirse por el puto disco duro de un muerto? Me dio un ultimátum: disculparme con ella y cambiar mi traslado a Guadalajara antes de la medianoche, o ya veríamos. Creía que me tenía en la palma de su mano. Pero mientras el reloj pasaba de la medianoche, yo estaba en un vuelo de ida a Querétaro, con mi viejo chip de celular partido en dos. Esta vez, estaba eligiendo el legado de mi padre por encima de él.

Leer ahora
Señorita Ladrona, Paga la Cuenta

Señorita Ladrona, Paga la Cuenta

5.0

"Valeria Brown era hija única de la familia adinerada Brown, pero Ashley, su mejor amiga y la madre de esta misma chica quería quitárselo todo. Encima, Mason la traicionó, con quien Valeria cumplía 4 años de novios. Valeria les sorprendió a Ashley y Mason cuando tenían intimidad en el coche. Sin embargo, a Ashley no le daba ninguna vergüenza la relación con Mason. Incluso puso un filtro en el té de Valeria y pidió a un proxeneta a quitar la virginidad de Valeria. Un desconocido presenció lo que hacía Ashley y espantó al proxeneta. Valeria se despertó y vio al extraño que dormía a su lado. Inesperadamente, resultó que era un CEO rico quién pasó una noche con ella."

Leer ahora
Amanecer Junto a Ti

Amanecer Junto a Ti

4.8

Para ayudar a su padre, quien era un jugador oprimido por muchas deudas, Molly Xia se veía obligada a beber drogas alucinógenas para calentar la cama de un hombre poderoso y, en adelante, estaba destinada a convertirse en su juguete sexual. Después de haber pasado por una ruptura dura, Brian Long, un hombre frío e indiferente, consideraba a Molly como nada más que un reemplazo físico para su ex novia. Cuando escaparon de situaciones que amenazarían la vida, Brian y Molly estaban profundamente enredados en una compleja relación de amor y odio. Justo cuando Brian decidió abrirle su corazón a ella, su ex novia desaparecida regresó para reclamar su lugar en su corazón.

Leer ahora
Ojos Robados, Corazón Roto

Ojos Robados, Corazón Roto

5.0

Corrí por los pasillos estériles del hospital, con el corazón desbocado. Después de semanas de oscuridad, Ricardo, el amor de mi vida, por fin había despertado. Al llegar a su puerta, grité su nombre, las lágrimas de felicidad nublando mi vista. Pero en la habitación, junto a mi prometido, estaba Isabel, la hija de una de las familias más ricas de la ciudad, con una sonrisa de triunfo. «¿Quién eres tú?», me soltó Ricardo, con una voz helada que no reconocí. Luego de 15 años juntos, me miraba con mis propios ojos, los ojos que le doné para que pudiera volver a ver. «Mi prometida está aquí, aléjate», añadió, y mi mundo se vino abajo. Isabel, con falsa compasión, me dijo: «Sé que siempre te ha gustado Ricardo, pero eres solo una sirvienta de nuestra casa. Por favor, no lo molestes». «¿Sirvienta?», susurré, confundida. Su madre, con una risa cruel, sentenció: «Mi hijo jamás se comprometería con alguien como tú. Isabel es su prometida, ella le donó las córneas». La hermana de Ricardo añadió: «Eres una trepadora. Pensaste que con el accidente podrías aprovecharte. La gente como tú siempre tiene su lugar. Y el tuyo no es aquí». La humillación me quemaba. Me habían robado a mi hombre, mi sacrificio, mi identidad. «¡No! ¡Eso es mentira! ¡Yo le doné mis ojos! ¡Ricardo, tienes que recordarme!», grité. Pero su madre ordenó a seguridad que me sacaran al grito de: «¡Vuelve a la mansión ahora mismo! ¡Tienes que preparar la cena! ¡Es lo único para lo que sirves!». Él solo me miró con indiferencia mientras me arrastraban fuera, rompiéndome el corazón. Atrapada en esa mansión, me obligaron a cocinar para los que me habían destruido. Un día, Isabel derramó té caliente sobre mí y Laura, su hermana, me empujó contra la estufa. Yo, con la piel ardiendo, susurré: «Por favor, necesito algo para la quemadura». Laura se rio: «Deberías estar agradecida de tener un techo. Limpia ese desastre. Ricardo tiene hambre». «Por favor, solo déjame hablar con él. Él me escuchará», supliqué. Entonces, Laura me empujó de nuevo, y mi mano chocó con la olla caliente. «¡Ya basta!», gritó una voz, era Ricardo, con el ceño fruncido. Isabel y Laura mintieron, diciendo que me había quemado sola y que estaba obsesionada. Él se acercó y, sin dudarlo, me soltó: «No sé quién eres, pero ya me cansé de tus mentiras y tu escándalo. Isabel es la mujer que amo. Tú no eres nadie». Me agarró el brazo herido. «No vuelvas a molestar a mi familia». Me soltó con un empujón. El hombre que me prometió amor eterno, me trataba como basura. Ese día, mientras limpiaba, vi cómo desenterraban los cactus, el símbolo de nuestro amor. «¡No! ¡Deténganse! ¡Son míos!», grité, defendiéndolos. Isabel se burló: «Nada en esta casa es tuyo. Eres una empleada. Quítate o te despido». Ricardo apareció y, con rabia, empezó a arrancar los cactus con sus propias manos. Me lanzó uno, las espinas se incrustaron en mi brazo. «¡No quiero volver a ver tu cara en esta casa!», me gritó. «Lárgate. Estás despedida», sentenció Isabel. Me arrojaron mis cosas a la calle. Me quedé allí, en la acera, arrodillada, mi vida reducida a cenizas y espinas. ¿Cómo pude perderlo todo por la amnesia de él y la malicia de ellos? Debería haber muerto en ese terremoto. Un día mi esposo me amó, me adoró, y al día siguiente me golpeó y me echó a la calle. Me encontró Eduardo, el primo de Ricardo. Me miró con compasión, curó mis heridas. «Cásate conmigo», me dijo. «Te protegeré. Nadie volverá a lastimarte». Asentí, sin entender aún por qué. Pero esa noche, Ricardo encontró algo que podría cambiarlo todo: un viejo álbum lleno de fotos nuestras.

Leer ahora
La redención de la viuda billonaria

La redención de la viuda billonaria

5.0

Durante tres años, mi esposo, Mateo Garza, tuvo disfunción eréctil. O eso me dijo él. Fui yo quien lo sacó de un coche en llamas, y este matrimonio fue su promesa de atesorar las manos que lo salvaron. Pero esta noche, lo escuché hablando con mi cuñada, Valeria. Confesó que su condición era una mentira para evitar tocarme, y que siempre la había amado a ella. Nuestro matrimonio era solo una farsa para complacer a su abuelo. Las traiciones no pararon. Afirmó que fue ella quien lo salvó. Me abandonó durante un deslave para rescatarla a ella. Cuando desperté en el hospital con las costillas rotas, me pidió que donara piel de mi pierna para arreglar un rasguño en la cara de ella. Quería mutilar mi cuerpo por la mujer que me robó la vida, la mujer que llevaba a su hijo secreto. Mi amor era una carga, mi sacrificio un chiste del que se reían a puerta cerrada. Entonces descubrí la verdad final, la que me destrozó el alma: nuestra acta de matrimonio era falsa. Nunca fui su esposa, solo un reemplazo. Esa noche, tomé mi teléfono y llamé a la única persona de la que él me había advertido que me alejara. —Álex —susurré, con la voz rota—. Necesito irme. ¿Puedes verme en Europa?

Leer ahora
MoboReader