Libros y Cuentos de Silas Page
El Heredero Modesto Venganzará
La invitación a cenar en "La Casona de los Reyes", uno de los restaurantes más exclusivos de Guadalajara, llegó de forma inesperada. Diego, el esposo de Sofía Valderrama, un humilde taquero, se encontró de pronto en medio de una cena de negocios con un importante inversionista de Ciudad de México y el ambicioso asistente de su esposa. Lo que parecía una formalidad de repente se convirtió en una emboscada cruel: un contrato leonino diseñado para despojarlo de todo y una humillación pública donde lo tildaron de "mantenido". Cuando intentó pedir ayuda a Sofía, ella lo rechazó fríamente por teléfono: "Haz lo que te dicen y no me molestes con esas tonterías". Pero la verdadera traición aún estaba por revelarse. Ricardo, envalentonado, lo atacó físicamente, golpeándolo salvajemente mientras Sofía se acurrucaba en los brazos de Rodrigo Garza, revelando su plan: "Sí, lo planeé. Necesitaba una razón para terminar con esta farsa de matrimonio". Tiraron dinero a sus pies, insultándolo y diciéndole que no era nada, que jamás debieron casarse. ¿Cómo había llegado a esto? ¿Quién era realmente esta mujer que había jurado amarlo? ¿Podría haberlo planeado todo desde el principio? Con el sabor a sangre y decepción en su boca, Diego tomó una decisión: "Quiero el divorcio. Ahora mismo. Pero tengo una condición". El juego acababa de empezar.
Regreso al Inicio
Dicen que el destino es circular, pero para Sofía, fue un eco ensordecedor que resonó por veinte años. Después de dos décadas de luto por la supuesta muerte de su esposo Mateo, un viaje al desierto en busca de paz la confrontó con la verdad más cruel: Mateo no solo estaba vivo, sino que la había abandonado por otra mujer, Clara, en una traición meticulosamente planeada. La revelación la destrozó; su dolor de esposa viuda se transformó en una farsa grotesca mientras veía a Mateo proteger a Clara con su vida durante un terremoto, sus últimas palabras desvelaron un arrepentimiento no por su engaño, sino por haberse casado con ella en lugar de esperar a su amante. ¿Cómo era posible que el hombre por el que lo había sacrificado todo revelara tal desprecio en su lecho de muerte? ¿Cómo pudo fingir su muerte y dejarla con un duelo tan desgarrador? Justo cuando el caos la consumía, Sofía despertó veintitrés años, en su cama de recién casados, regresando al principio de su matrimonio, con una segunda oportunidad en sus manos, no para revivir su amor, sino para reescribir su destino y hacer que Mateo pagara por cada lágrima.
