Libros y Cuentos de Kao La
No Fui Su Incubadora, Soy Su Dueña
En nuestro tercer aniversario, me puse lencería de seda esperando que mi esposo por fin me tocara. Él me miró con asco y me dijo que ya había programado una fecundación in vitro para no tener que acostarse conmigo. Esa misma noche, descubrí que su "amor" y sus besos eran para mi propia hermana de crianza, Felipa. Escuché detrás de la puerta cómo se burlaban de mí. Planeaban usarme como una simple incubadora para darles un heredero y luego desecharme como basura para ser felices juntos. Mi familia biológica me había vendido como ganado para salvar sus empresas, y mi esposo solo esperaba el bebé para deshacerse de mí. Lo que ellos no sabían es que yo no soy la sumisa Estrella Mascaraque que creen. Soy la hija adoptiva y única heredera de Rocco Pujol, el magnate más poderoso de México. En el hospital, estrellé la tableta con los embriones contra el suelo, rompiendo sus cadenas para siempre. Ahora he regresado, no como su víctima, sino como la dueña de las empresas que acabo de llevar a la quiebra. "Señor Navarro, firme el divorcio o prepárese para vivir en la calle".
La Justicia de Un Jugador
La Nochebuena en la mansión de mi tío Carlos era una ostentación anual de su riqueza frente a mi humilde familia. Cada año, mi padre, un albañil jubilado, y yo, un simple repartidor, soportábamos sus vejaciones, pero esta vez, algo cambió. Tras una cena llena de desprecios, mi tío propuso una partida de Truco con miles de euros en juego, humillando a mi padre al llamarlo "un fracasado" . En ese instante, la rabia acumulada por años de vejaciones estalló en mi interior. Perdí mi aguinaldo y ahorros iniciales en las primeras manos, pero la avaricia de mi tío lo cegó, apostando su coche de lujo, su apartamento y las joyas de su esposa. Él creía ganar, sin saber que mi novia Lucía, una maestra del Truco callejero, me había preparado para este enfrentamiento. La indignación por la humillación de mi padre y el descubrimiento de sus planes grabados para "desplumarnos" me dieron la fuerza para actuar. ¿Podría el dinero comprar toda la dignidad o el pasado dictar nuestro futuro? La partida de Truco apenas comenzaba, y con cada carta, estaba listo para desenmascarar su codicia, recuperar el honor de mi familia y convertir su cruel juego en el inicio de su merecida ruina.
