Libros y Cuentos de Bucky Allain
Chef de Corazones Rotos: La Receta de la Venganza
Para apoyar la carrera culinaria de mi novio, Patrick, mantuve en secreto mi verdadera identidad como heredera e invertí todo en su restaurante. Pero cuando una supuesta "rival" fingió un pánico en la cocina, ¡él me abandonó en medio del servicio! Patrick me dejó sola, quemada y humillada, mientras consolaba a esa mujer que acababa de arruinar una salsa madre. No solo me desechó por ella, sino que la llevó a nuestra hermosa hacienda y despreció mi dolor, tildándome de celosa. ¡Para Patrick, mi sufrimiento no era nada comparado con una pequeña molestia para su nueva "musas"! ¿Cómo pudo ser tan ciego para no ver la manipulación descarada que Yolanda ejercía sobre él? La escena en que Yolanda se presentó en la gala de mi familia con mi vestido y las joyas robadas fue la gota que derramó el vaso. Fui acusada de ladrona y expulsada de mi propia casa, mientras él se regodeaba en mi humillación pública, llamando a la seguridad contra mí. Fui testigo de cómo el hombre al que amaba se convertía en un desconocido egoísta. Pero no sabían que yo, Lina Dawson, dueña de la celebración, había preparado una revelación para exponer la verdad.
De Princesa A Reina Verdadera
El frío acero de la espada de Isabella cortaba el aire, su punta contra mi garganta. Su sonrisa torcida, venenosa, era lo último que veía en este mundo. A su lado, Alonso, mi prometido, la miraba con una devoción que nunca me había dado a mí. Mi sangre se derramaba sobre las baldosas de mi propio palacio. "¿Por qué?", susurré, la vida escapando de mi cuerpo. Isabella se agachó, "Porque todo lo que tenías debería haber sido mío. Eras demasiado ingenua para merecerlo." El dolor de la traición superó la herida mortal. Mi prima, a quien traté como hermana, y el hombre a quien entregué mi corazón, me destruyeron. ¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Tan estúpida? Cerré los ojos, el odio y el arrepentimiento ardiendo en mi alma. De repente, un grito ahogado escapó de mis labios. Abrí los ojos: estaba en mi cama, en mi habitación, sin rastro de sangre, de herida. Fue un sueño. Pero el recuerdo era demasiado real, el dolor demasiado vívido. Me levanté y corrí al espejo. La joven que me miraba era yo, de hace tres años, justo el día de mi decimoctavo cumpleaños. El día en que todo empezó a desmoronarse. Los vívidos recuerdos de mi vida pasada inundaron mi mente: cada traición, cada manipulación de Isabella, el distanciamiento de Alonso, el ascenso al poder de mi tío Ricardo, padre de Isabella, mientras mi padre, el Rey, veía su salud decaer. "He vuelto", susurré con una sonrisa fría a mi reflejo. "Y esta vez, las cosas serán diferentes." Ellos no sabían con quién se estaban metiendo.
Matrimonio por contrato: Mi sangre, Tu Medicina
Durante cinco largos años, mi trabajo fue limpiar el desorden. Limpiar cada infidelidad de Mateo, mi arrogante esposo y heredero de una fortuna. Yo, Isabela, su esposa por contrato, vivía bajo la fría sombra de un acuerdo. Pero el contrato estaba a punto de terminar. Soñaba con la paz y el divorcio. Sin embargo, el regreso de Sofía, su amante predilecta, desató el infierno y reveló una verdad aún más oscura. Mateo descubrió que su vitalidad dependía de mi propia sangre. A partir de entonces, la crueldad de Sofía y la manipulación de Mateo se volvieron insoportables. Fui humillada, encerrada, y mis recuerdos de Javier, mi prometido fallecido, fueron usados para chantajearme. El golpe final: la brutal muerte de Sombra, mi perro, y la quema de todo lo que me quedaba de él. Destrozada y falsamente acusada, me dejaron morir. Mi corazón ya no se rompió; se desintegró. Solo quedaba el vacío. ¿Cómo podía la vida exigirme tanto sacrificio, para luego arrebatármelo todo? Mi sangre, mi alma, mi dignidad, pisoteadas por la ingratitud. Y así, me desvanecí del mundo, buscando refugio en un convento. Pero justo cuando pensé que la paz era posible, la vida tenía un último giro. Javier, el hombre que creí muerto, apareció. ¿Este reencuentro sería mi salvación o el preludio de una tragedia final?
