uentro In
uieta, con el arma firmemente sujeta entre mis manos, apuntando hacia la puert
.Li
lso resonando en mis oídos como un tambor. Aquello era imposible
rdené con una vo
. algo rozó la puerta desde afuera, lento y arrastrado, com
in
si algo hubiera aprendido mi nombre pero no cómo pronunciarlo. Ent
e hizo girar so
ald
El pasillo se extendía vacío, demasiado vacío.
? Te escuc
mente, demasiad
abas
ió el
Qu
o, ¿estabas afu
de salir
cajaba, na
tu voz
detuvo fr
hablé c
que siguió
ó la voz- ¿qu
ecirlo en voz alta, porque
no
n, no fue miedo, fue recon
e salir de
mos. Son
una mierda
de verdad. Mateo nun
-continuó-. Los sol
en
stán
o
acercó un poco má
algo urgente, algo que
abes? -
ese fue
at
conf
e mie
íbula s
isto
e volvió
é co
enc
s que...
el se
Có
irecto a
de se
tal, arrastrándose. Ambos gir
inal del pasillo. Osc
luz ahí
o
nto y rítmico, como si algo c
imiento So
lantó, levan
ate d
des ó
a vez,
aire se tornaba más pesado con
gamos. Silencio, otra vez. Pero esta
? -susur
al fondo, inmóvil, demasiado alta, demasiado delga
stá ahí?
como un animal curioso. Y entonces, sonrió, pero no con la
el silencio. La figura desapareció, no cor
lotaba en el aire. Mi cor
aste? -p
o bajó
o esta
enc
teo
es lo vi. Su mano, temblando. N
que ir -dij
S
tener. La noche respiraba, y con cada aliento, el peligro se hacía más palpable. Debíamos encontrar una salida, pronto, a

GOOGLE PLAY