ista de Is
al verdadero monstruo, solo a la víctima que ella pretendía ser. Su rostro se contrajo de rabia mientras entraba en la hab
e deshizo en lágrimas, aferr
voz espesa de miedo fingido-. ¡Es tan cruel! ¡Intentó
Brenda superando cualquier pizca de decencia. Me m
pasa, Isabela? ¿Ha
daespaldas, su voz un mu
se de que entienda las conse
gnante muestra de fa
. No lo hagas. -Pero sus ojos, al diri
ello, su mirada nunca
a. Necesita entender que
a Alejandro, mi mente dando vueltas. Este no era el hombre que había prometido protegerme, q
esgarrada-. ¡Prometiste que me protegería
us ojos, pero fue rápidamente reemplazado por una resolu
. Brenda es mi amor ahora. Y cualquiera que
palda un sólido muro de indiferencia. La puerta se cerró c
maltratado y débil, se desplomó. Pero no me resistí. No lloré. No quedaba
na. Cien veces, el escozor, el ardor, la humillación. Y con cada una, un pedazo de mí se desmoronaba en polvo.
angre manchó las baldosas blancas. Una risa ahogada y ama
sufra mil veces peor -susurré, las palabras una esc

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