lo cano restalló en la sala como un láti
con un tono que no admitía réplica. "Durante mucho tiempo me mantuve al margen de los asuntos privados de la nueva generación, pero esto... esto es algo que no puedo pasar por alto.
ión lo obligó a inclinar la cabeza con amarga sumisión. "Siempre esta
n, ella habría caído fulminada en el acto. Él la consideraba la culpable de todo y comprendió
e impuso su voluntad. "El compromiso no se romperá", s
, no pienso casarme con una mujer que me fue infiel. Es muda y se acostó con otr
romiso por la belleza de Evelina, incompa
ad lo invadía. La idea de una esposa que ni siquiera pudiera gemir su nom
por Tessa; ella era audaz y desinhibida, todo l
edió a la tentación y se acostó con ella los dejó a ambos atónitos. Tessa ll
ruegos y aceptó c
uien menos espectacular, pero más manejable que Evelina, quie
tado el escándalo de la noche anterior, co
pasado una noche de pasión con Evelina para luego hacerla parecer la
e qué afortunado se ha
vo en la curva de su hombro desnudo. La imaginó gimiendo y ja
contrajeron en una mueca de celos y resentimiento. En su inter
ió la tensión y devolvió a todos a la re
nte, habló: "El compromiso sigue en pie. Después de tod
sala se clavaron en Evelina y Tessa, q
ó. Enmudeció de repente, tan dócil como un ni
su madre adoptiva, Joanna Quinn. Su estudiada muestra de dulzura y timidez solo consigui
stro. Observó, impotente, cómo la mirada de Cole se posaba en Tessa, y
apagado reco
a. El dolor casi había consumido a Joanna, hasta que la familia adoptó a una niña de un orfan
o era otra
mente con un informe de ADN en la mano: una coinci
icamente la bienvenida a su hija biológica, Evelina, una joven que había soportado años de penurias. Incluso declararon que ambas, Evelina
en los últimos años había estado
or accidente de auto, y el trauma le robó la voz, dejándola
y porte, Evelina eclipsaba a Tessa, salv
l borde del colapso, el banco de la familia Dawson acud
mbas familias no tardaron en aceptar la idea, viéndola como la mejor manera de asegurar sus intereses mutuos durante a
ue el sentimentalismo. La familia D
de los Quinn. De esa manera, no habría dudas sobre la
se desvaneció de la noche a la mañana. Aun así, los intereses familiares seguían siendo la prioridad. Gerald acep
esionar a Tessa para que se case", intervino Joanna, rompiendo s
ría ese matrimonio. Siempre había sido una moneda de cambio, nada más que una pieza que la familia Quinn podía i
la en busca de un solo rostro compasivo, pero no encontró ninguno. Incluso su propia fam
ecía que su hermana adoptiva era quie
esmero con que todos trataban los sentimientos de Tessa, los regalos interminables, las suaves palabras de con
traron ni un ápice de afect
ta por naturaleza, mientras que el silencio
acogió de verdad, la chica aprendió rápidamente que a sus padre
as junto a las habitaciones del servicio, mientras que el de su hermana a
lares, apenas suficiente para cubrir lo básico. Cada día, se ap
criada personal para que le sirviera comidas elaboradas. Si se cansaba de la comida casera, simplemente podía llamar
ternado público, y a Tessa la llevaban cada día
igua vida. En cuanto a la otra, sus armarios rebosaban de vestidos deslumbrantes
o, rojo cereza, adornado con un lazo de terciopelo. El decimoctavo cumpleaños de Evelin
ermanecía al margen de la fastuosa celebración de Tessa, observando desde l
cuándo llegaba el día de Eveli
guna alianza matrimonial, pero ni una sola vez alguien se detuvo a pensar qué quería Evelina.
untaba quién pertenecía r
a por el hombre con el que se suponía que debía casarse y por su her
ste cruel, y su propia existencia, un erro