demuestre a simple vista que es devota a Amón, se puede ver a través de sus azulados ojos como el fluyente rio Nilo que ella desea ser sacerdotisa por ser conocida como una gran controlad
u padre, el sumo sacerdote Shakir no sabe que su hi
sabiduría que lo llevo a ser elegido como consejero del faraón, puesto que hasta el día de hoy sigue ocupando. Su relación respecto con sus hijos es buena, pero tiene una exigencia total
ndo su torpeza hacia objetos sagrados o documentos confidenciales. Su contacto con la fuerza cósmica no es satisfactorio, y su relación con la magia es desastr
joven príncipe Khalid y sus dos hermanas las princesas Nailah y Sekhet. Han de regresar después de diez años de su
ra Khalid deseaba casarlo con la princesa del reino de Hermes. Otra movida estratégica de Semerjet para evitar futuros desacuerdos que ocasionen la guerra entre ambos reinos. Aunque crean en dioses diferentes, un acuerdo políti
te los altos funcionarios de Egipto. También es el agrado de varios nobles la visita de la emperatriz china Mijo II, que permanecerá en el palacio durante la primavera dejando a su hijo a cargo de la gran China. En cuanto a la ceremonia, nadie tiene i
es una eternidad donde la desesperación controla a cada persona que está en la sala real.
or de las dos tierras, elegido de Ptha
ña de sus días y noches, la esposa real. Su espera no es eterna ya qu
a real, dueña de la gran belleza que la dios
reinas presentes. Su belleza iguala a la diosa Hathor, diosa de la belleza y del amor. Pues cada esposa de su majestad, se ha destacado en alguna cualidad,
unidad de ver a los futuros sacerdotes del reino. Sino que la llegada de mis hijos a la capital fortalecerá los vínc
jeron los reyes a Semerjet. Joyas, telas finas y oro: es lo que los reyes de
a saludarme cara a cara. Pero antes, que pasen los futuros sacerdotes y sacerdotisas
majestad -as
no pudo más que ver la ausencia de su hija Asenath. Con esfuerzo pudo disfrazar la rabia por una alegría seca. y silenciosamente
del príncipe Khalid, la prince
inocente de un niño, sino con la sabiduría de un adulto es lo que desearon al dejarlos con el sumo sacerdote
belleza del joven más deseado del reino. Su rostro perfecto, sin ninguna cicatriz o mancha, y su voz gruesa enloquece a cualquiera en el reino. A
este cubierto por esa felicidad. Pero no todo dura, en medio de la llegada del príncipe,
r los rostros sorpresivos de tod