Una madre para mi hijo
Luna abandonada: Ahora intocable
Durante ocho años, Cecilia Moore fue la Luna perfecta: siempre leal y sin marcar. Hasta el día en que encontró a la realidad: su compañero Alfa en su cama con una loba joven y pura. En un mundo dominado por linajes y lazos de apareamiento, Cecilia siempre fue la rara, la que no encajaba del todo. Pero ahora, está harta de jugar según las reglas de los lobos. Sonríe, mientras le entrega a Xavier los informes financieros trimestrales,y bien sujetos al final, están los papeles del divorcio. "¿Estás molesta?" él gruñe. "Lo suficiente como para cometer un locura," responde ella, con Se gesta bajo el mismo techo, pero entre ellos ya no hay hogar, solo una guerra silenciosa. Xavier todavía se cree el Alfa en su hisoria, pero Cecilia ya está harto de seguir. Con cada mirada helada y movimiento calculado, ella se prepara para desaparecer de su mundo, como la compañera que él nunca mereció. Y cuando al fín él comprenda la fortaleza del corazón que rompió... Puede que ya sea demasiado tarde para recuperarlo.
Capítulo 1 Engaños
Punto de vista de Cecilia
Mi pareja hombre lobo me engañó.
Estaba parada afuera de la sala de conferencias de los Alfas y, por la puerta entreabierta, lo vi entrelazado con otra loba. Sus dedos enredados en su melena rubia, sus labios sobre su cuello, exactamente igual a como solía hacerlo conmigo. Aunque como humana no podía sentir el desgarro de un vínculo de pareja roto como lo haría un lobo, esa escena me revolvió el estómago.
Ocho años de mi vida se hicieron trizas en un instante. Mis piernas se quedaron clavadas, los tacones pegados al suelo de mármol. Dentro de mí, una voz se burlaba de mi estupidez: una humana creyendo que podía quedarse con el corazón de un hombre lobo para siempre. El nudo en mi garganta amenazaba con ahogarme; me obligué a no derrumbarme ahí mismo.
Pasaron unos segundos eternos antes de que alzara mi mano y golpeara la puerta.
"Adelante", respondió una voz grave desde adentro.
Apreté con fuerza los documentos que tenía en las manos, los nudillos blancos de la tensión. No podía perder el control frente a los demás miembros del Manada. Como humana casada con el Alfa del Manada Luna de Sangre, había aprendido a disimular cualquier emoción.
Entré con una sonrisa ensayada, sin perder la compostura. Caminé directamente hacia Xavier, cuidando de no respirar demasiado profundo. No quería olerla a ella... esa otra loba cuyo perfume llevaba impregnado el aire desde hacía semanas en nuestra casa.
"¿Ocupado?" pregunté, fingiendo desenfado. "Necesito que firmes unos papeles."
Sabía que no necesitaba responder. Ya los había colocado frente a él, con las páginas marcadas donde debía firmar. Todo perfectamente planeado, aunque por dentro tuviera el corazón hecho hielo.
Xavier había regresado esa mañana de Suiza. Fue directo a trabajar, y su escritorio estaba ya cubierto de papeles. Su rostro mostraba cansancio, pero yo sabía que no era por el trabajo. Sin mirar siquiera lo que le tendía, firmó cada hoja.
"Gracias por encargarte de esto", murmuró sin levantar la vista.
Recogí los documentos y los presioné contra el pecho. "¿Vendrás a casa a cenar?" pregunté, aunque ya sabía la respuesta.
"Tengo planes. No me esperes", soltó con frialdad, ya concentrado otra vez en su computadora.
"Bien, entonces nos vemos luego", dije, girándome hacia la puerta.
Dando la espalda, la sonrisa se volvió una mueca fría y amarga. La fachada de Luna dedicada se quebraba con cada paso hacia la salida.
Al pasar por el área de descanso junto a su oficina, escuché un leve golpe, como si alguien pequeño intentara no hacer ruido. Mis ojos giraron por instinto: envoltorios de snacks tirados, un té de burbujas medio bebido, y un tacón rosa pálido volcado en el suelo.
En ese momento, todo dentro de mí se hizo cenizas.
Volver a mi propia oficina me dejó sin fuerzas. Me desplomé en la silla, soltando un suspiro exhausto. De la pila de papeles, saqué uno específico.
Los papeles del divorcio.
Pasé a la última página, trazando con los dedos la firma de Xavier, con una mezcla entre alivio y tristeza. Me vinieron recuerdos... de cuando me prometió que yo era su alma gemela, cómo me persiguió en secundaria, insistiendo que aunque yo fuera humana, la Diosa Luna nos había unido. Recordé también a Dora, su madre la antigua Luna, y cómo se rió en mi cara diciendo: "Los lobos dicen aparearse de por vida, pero un Alfa nunca se siente satisfecho con una sola mujer, menos si es humana."
Yo lo defendí entonces. "Xavier no es como los demás", le aseguré. "Nuestro vínculo es diferente."
Qué ingenua fui.
Él no era distinto. Me engañó con una loba más joven, pensando que tenía todo bajo control. Disfrutaba la adrenalina de ocultarlo. Hasta se la llevó de viaje de negocios. Y tuvo el descaro de traerla al cuartel general del Manada.
Tomé una foto de su firma y se la envié a Luna Dora con solo un mensaje: Ya firmó.
Una semana antes, había negociado con Dora. Ella quería que iniciara el divorcio sin escándalos, para que nadie se enterara de nuestro matrimonio secreto. Yo exigí diez millones de dólares como compensación. En un mes, Xavier estaría completamente fuera de mi vida.
...
Un golpe a la puerta interrumpió mis pensamientos.
Rápido escondí el documento. "Adelante", respondí.
Henry, el asistente Beta de Xavier, entró a mi oficina.
"Luna Cecilia, el Alfa Xavier me pidió entregarle esto", dijo dejando una caja de terciopelo verde oscuro en mi escritorio.
La abrí sin interés. Era un set de diamantes escandalosamente costoso. En vez de sentirme halagada, lo único que me vino a la cabeza fue la imagen de esa chica de cabello corto envuelta apenas en una bata de baño, jugando con un collar idéntico. Pude imaginar la luz tenue, la cama desordenada, y las marcas de besos en su cuello que Xavier le había dejado durante su traición.
Sentí el sabor amargo de la traición subiendo por mi garganta.
Una semana más. Solo una. No iba a jugar más el papel de una Luna de mentira. Esta vez, nadie detendría mi salida.
"Gracias, Beta Henry", dije con una calma cortante.
"El Alfa lo eligió personalmente", agregó apresurado, notoriamente incómodo. "Es único, no hay otro igual en el mundo."
Lastima que su lealtad no fuera igual de exclusiva que sus joyas. No quería tener nada que él hubiera tocado después de haberla tocado a ella.
Sonreí con una dulzura venenosa. "Qué detalle el suyo. Increíble que encontrara tiempo para comprar joyas entre reuniones... y visitas a la cama, ¿no?"
Pude ver cómo Henry entraba en modo pánico. Estaba claro que no esperaban que yo supiera. Y el miedo se le notaba.
Apenas se marchó, miré las joyas como si estuvieran infestadas.
Mis dedos volaron sobre la pantalla del teléfono, buscando el contacto guardado como 'LUXE RESALE - Elena'. Con un sonido satisfactorio, envié la foto junto con el mensaje:
[Este set. Véndelo ya. Liquídalo. Dona cada centavo al Centro de Rehabilitación Pediátrica Sunrise.]
[El valor estimado en el mercado supera los 500.000 dólares. ¿Estás segura?]
[Solo verlo me da ganas de vomitar. Deshazte de eso. Ayer.]
[...Está bien.]
La Esposa que no Amo: Una madre para mi hijo
-¿Aceptas a esta mujer como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe? -Sí. Tras la afirmación, se inclinó hacia ella, su rostro a centímetros del suyo retiró el velo, quedando expuesto el rostro de Chiara. Mientras tocaba suavemente su mejilla, su mirada recorrió su rostro y luego su cuerpo, como si estuviera evaluándola. Luego, se inclinó aún más, su aliento cálido en su oído. Ella se puso muy nerviosa, esperando el beso que recibiría de su, ahora, esposo. Pero este parecía antes querer decirle algo. -Solo para que quede claro-susurró con una voz baja, pero cargada de una frialdad cortante, estremeciendo completamente el cuerpo de Chiara por la sorpresa de esa voz fría-eres completamente insignificante para mí. Ella cerró los ojos por un momento, asimilando sus palabras. Cuando los abrió de nuevo, las lágrimas salían de sus ojos, buscando algo en el rostro de su esposo, pero solo había una expresión fría y aquella mirada dura que él le daba. -Yo...-Se había quedado sin hablar, recibiendo aquellas palabras carentes de todo en lugar del beso-. ¿Qué se supone que significa eso? -había hecho todo lo posible porque las palabras salieran claras de su boca. -Ya estamos casados, eso fue lo que se me pidió. Tú tienes un esposo y yo sigo a cargo de mi empresa. -Las palabras resonaron en la iglesia como un eco de hielo. La novia estaba paralizada por la humillación mientras él se alejaba de ella con determinación. Pero justo cuando parecía que la ceremonia seguiría su curso, la puerta de la iglesia se abrió de golpe cuando Davide solo se había alejado unos metros de la novia.
Una madre para mi hijo
Trilogía Carluccio: Libro 1. Una madre para mi hijo. Libro 2. El padre de mis hijos. Libro 3. El hijo de la reina de la mafia. Salvo al hijo de un mafioso importante de Italia de un posible asesinato sin saber que esto pondrá mi vida de cabeza, pero ¿Cómo escapar de un hombre que desde el prime
La Esposa que no Amo: Una madre para mi hijo
-¿Aceptas a esta mujer como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe? -Sí. Tras la afirmación, se inclinó hacia ella, su rostro a centímetros del suyo retiró el velo, quedando expuesto el rostro de Chi
Una madre por contrato para mi hija
Diego Lambert, un exitoso empresario, enfrenta la difícil tarea de criar solo a su hija Isadora tras la abrupta desaparición de su esposa, Paola. Decidido a encontrar una figura materna para su hija, entrevista a numerosas mujeres, pero todas parecen más interesadas en él que en la niña. Todo cambia
Justicia para mi hijo
El olor a cloro y a desinfectante barato se había vuelto mi perfume diario, un recordatorio constante de mi nueva realidad, muy lejos de la vida que conocía como la esposa de un respetado arqueólogo, Mateo. Hace un año, Mateo desapareció en una expedición, dejándome ahogada en deudas y con nuestro
Una madre para mis hijos, una esposa para mí.
Sylvia Smith era una joven huérfana, se crió en un orfanato, siempre espero ser parte de una familia, pero ese privilegio no le tocó nunca. A los 18 años salió, ya era adulta y podía mantenerse a sí misma, una de las hermanas del orfanato le cedió todos sus ahorros, ella prometió un día devolverlos
Un hijo para mi jefe
Jandé ha sido acusada injustamente de haber sido infiel al marido que tanto amaba. Ese mismo día, su jefe, acobardado por los deseos de su madre enferma, la presenta como su novia y le anuncia que está embarazada de su heredero. Sin miedo a lo que pueda pasar, los dos deciden continuar con la mentir
Una madre para Connie, Un contrato firmado.
Samantha Keane, una mujer bella y encantadora proveniente de una familia rica, es abandonada por su madrastra en el campo donde viviría con su abuela. Era una chica inteligente e independiente a pesar de aparentar lo contrario. Desarrolló una gran pasión por la ilustración y la cocina, pero era bast
Una esposa para mi hermano
A veces el amor aparece de la manera más inesperada y en la forma de la persona menos pensada. Para Daniel, la vida a sus 40 años es una rutina entre sus tres hijos y su cargo de CEO de la empresa familiar. El fallecimiento de su esposa lo deja inmerso en la tristeza; creando, con el correr de los a
Mi Madre, Mi Verdugo
En mi decimoctavo cumpleaños, y el décimo aniversario de la muerte de mi padre, mi madre me maldijo al teléfono. Solo quería gritarle que estaba en peligro, pero mi voz ya no existía. Después, mi espíritu, ligero y frío, flotó mientras mi cuerpo inerte yacía en el suelo de cemento. Me convertí en
Una madre por contrato.
El dinero no puede comprarlo todo. Jeremy jamás creyó que esa frase no fuera cierta hasta el día en que escuchó esas tres palabras que lo rompieron por completo "Ella no sobrevivió". En ese instante pudo sentir su mundo perfecto desmoronarse. Por mucho dinero que tuviera, absolutamente nada podría d
Una madre en apuros
Cuando iba a darle la sorpresa a su prometido de que estaba embarazada, Camila es quien se lleva la sorpresa al encontrarlo siendo infiel. Pero los problemas no terminaban ese día. Su jefe, ya cansado de sus despistes, la despide. Ahora, embarazada, sin trabajo y con un compromiso cancelado, Camila
La madre del hijo del CEO despiadado
Ángela es una chica introvertida la cual decide una noche irse de fiesta con su mejor amiga a un club, lo que no sabía es que esa noche conocería a Archer Spencer, el millonario que cambiaría su vida para siempre en una noche de lujuria. Luego de tres meses, ella descubre que está embarazada y grand
Un hijo para el multimillonario
Danika Sinclair se mudó a la gran ciudad para ayudar a su familia rural. Abandonada por su padre cuando era niña, Danika tiene una certeza en la vida: no tendrá hijos con quien no pueda confiar. Hernán Allaband tuvo un accidente, quedó parapléjico y fue abandonado por su prometida. Ahora está bajo
Un Hijo para el CEO
Madelaine ha tenido un problema con la situación económica, ha estado buscando trabajos, pero en ningún lugar la aceptan. Su mejor amiga le comentó que había un Ceo buscando una mujer que prestara el vientre, Madelaine al saber cuánto ofrecía no perdió su tiempo y fue al lugar que le había mencionad
Mi Luna, mi hijo, mi maldición
Emely, la heredera de un poderoso clan de hombres lobo, despertó una mañana en la cama del mayor enemigo de su padre, el Alfa Valentin. No recordaba lo que había ocurrido esa noche, pero solo unas semanas después, su mundo se derrumbó cuando descubrió que estaba embarazada. Rechazada por su propi
Mi Imperio, Mi Hijo, Mi Nuevo Amor
Mientras yo luchaba por mi vida en la sala de partos, mi esposo acaparaba las portadas de todos los tabloides, atrapado en un amorío escandaloso. Nunca vino a verme, ni a mí ni a nuestro hijo recién nacido. En su lugar, se llevó a su amante, una actriz de moda, a un resort de lujo en Los Cabos, jus
Todo por mi hijo
Belinda Uriarte es una joven inocente y dulce; sin embargo, oculta un gran secreto, tiene un hijo de siete años. Cuando nació su hijo ella era una adolescente de dieciséis años y por ello, no pudo impedir que se lo arrebataran y se lo entregaran en adopción a su tío. Lo que más anhela Belinda es d
Hijo Sorpresa para el CEO
Un día mi estúpido novio se fue a trabajar y jamás regreso. Ahora debo escribir sobre un arrogante y detestable multimillonario CEO. No creo que fuera tan difícil. Pero, es una historia muy difícil de olvidar, mis manos tiemblan solo de pensar como gemía mi nombre en los momentos de intimidad y d
Un hijo para el CEO
Sergio Bright, eterno enamorado de Julianne Ferrari, cumple su más anelado sueño, casarse con la mujer que ama, olvidando por completo la enfermedad que lo debilita día a día. Un día menos esperado se ve obligado a alejarla de su vida, pues el médico no le da esperanzas de vida, sometido a una delic
Volví para Salvar El Futuro de Mi Hijo
En mi lecho de muerte, agobiada por años de miseria y la cojera que me recordaba mi vulnerabilidad, mi último pensamiento fue para Mateo, mi hijo. Lo había visto morir en vida, su espíritu destrozado, sus sueños de la Universidad Politécnica de Madrid convertidos en cenizas. En ese momento final,
