Instalar APP HOT

Tiempos de Venganza Mi Insignificante Secretaria 2

Seducida por mi jefe

Seducida por mi jefe

Romance

5.0

Huir de casa en mi propia fiesta de compromiso no estaba en mis planes. Tampoco lo estaba casarme con un hombre que me doblaba la edad y tenía oscuros secretos. Mi padre me dio un ultimátum: él o mi herencia. Yo elegí la fuga. Convertirme en repartidora de comida fue mi única salida... Hasta que una entrega me llevó directo a los brazos de Dalton Keeland, el soltero más temido y deseado del país. Me ofreció trabajo, y algo más bajo sus reglas. Debajo de las sábanas. Ahora, atrapada entre su mundo de poder y deseo, y el pasado que me persigue, solo tengo una elección: rendirme a él o liberarme.

Capítulo 1 YO SOLO SOY UNA REPARTIDORA DE COMIDA

DALTON

Mi día había empezado como un efecto dominó y todo empezó con el pu**to dedo chiquito cuando me pegué en una de las patas de la cama.

No estoy hablando de un golpe cualquiera, no. Me refiero a ese dolor maldito, ancestral, que te sacude el alma, te roba el aire y te hace cuestionarte si la vida realmente vale la pena.

- ¡Mie**rda! -Grité, pateando el marco de la cama otra vez, por pura estupidez, y sí, me lo jo**dí más.

Luego vino el tráfico. Una caravana infinita de idi**otas pitando como si eso fuera a mover los autos. La aplicación del coche fallaba, Siri dejó de responderme, y para colmo, la radio decidió encenderse sola en una estación de reguetón.

¡Reguetón! A las siete de la mañana. Definitivamente, el universo quería jode**rme.

Cuando llegué a la oficina, ya tenía un humor de perros y ni siquiera había tomado café. Lo único que me esperaba era una sala llena de ejecutivos con cara de frustración y una pantalla proyectando errores en el nuevo módulo de predicción que llevábamos semanas desarrollando.

Mi concepto de mal día iba en aumento. Lo que me faltaba es que aún no podían resolver el problema que llevaban días intentando resolver. Por eso se había convocado esa reunión en la que todos echaríamos bola con tal de ver la solución.

-¿Y? -Pregunté, apenas crucé la puerta-. ¿Ya lo resolvieron?

Silencio.

Santa madre. Necesitaría tirarme a alguna chica para bajar mis niveles de estrés. No, en realidad solo un put**o milagro podría hacerlo.

- Seguimos teniendo conflicto entre las variables del sistema de usuario, señor Keeland -. Dijo uno de mis jefes de desarrollo-. Creemos que es un error de lectura entre el back-end y la API.

- ¿Creen? -Alcé una ceja condenando a todos. Respiré hondo. Conté hasta cinco.

Tres ejecutivos tragaron saliva. Uno fingió revisar su tablet. Otro intentó hablar y se quedó en blanco.

Maravilloso.

Estaba ante una ola de ineptitud en mis empleados. Estaban en plan, vamos a hacernos los idi**otas a falta de ideas para dar solución.

- Convoca a todo el equipo. Ahora. Si vamos a perder tiempo, que sea con todos al mismo tiempo.

Estaba furioso, y para poco más del mediodía había recordado que tenía hambre, así que encargué una hamburguesa porque no tendría tiempo de ir a comer, y me antojaba algo grasoso y cargado para el estrés.

Llevaba va más de tres horas sentado frente a la pantalla, desde que había convocado a todos para resolver el asunto. Proyectamos el código. Estaban analizando cada función como si buscaran la cura del cáncer. Yo, en cambio, solo quería resultados.

Ya de por sí mi día era malo y solo un milagro podría salvarme de este calvario.

- ¿Alguien tiene una maldita idea que no sea "revisar el entorno de pruebas"? -Pregunté con la mandíbula apretada.

Llevábamos casi una hora discutiendo este problema. Ante la falta de respuestas, nadie habló, lo que me estaba provocando dolor de cabeza y unas tremendas ganas asesinas por colgar a todo mi personal para ver si eso era suficiente motivación.

Estaba por rodar cabezas cuando la puerta se abrió. No fue una entrada elegante. No fue una asistente. Fue una mujer con gorra, casco en mano, el cabello alborotado y una expresión de conejo hambriento, pues se tragó dos bocadillos en un solo bocado.

Lo que me faltaba. Que el personal del lobby dejara pasar a cualquier intruso. Eso me reventaba el hígado.

- ¿¡Quién demonios dejó la puerta abierta!? -. Rugí, harto de todo y de todos.

Ella se quedó en una sola pieza en la entrada con un bocadillo a medio comer en su boca.

...

¿Estoy soñando?

- ¿Quién eres tú? -le pregunté, sin mover un músculo.

Ella intentó tragar. La vi tragarse ese bocado como si fuera lava.

Cuando al fin habló, lo hizo con torpeza... pero algo en su voz me golpeó.

- Eh... reparto comida. Pedido. Dalton Keeland, señor -. Balbuceó, alzando la bolsa como si estuviera ofrendando paz a una tribu caníbal.

Sentí las sienes latirme. La sala entera se quedó callada. Una mujer en la esquina soltó una risita nerviosa. Otro tosió para disimular. Perfecto. Mi día tenía hambre de más ridiculez.

- Gracias por el show. Déjalo ahí. Y la próxima vez, pregunta antes de entrar en una sala llena de ejecutivos -. Dije, sin alzar la voz, pero con todo el filo que podía meterle.

Ella dejó la bolsa, en la mesa de los bocadillos, con las mejillas rojas. Se volteó para salir. Y justo cuando pensé que todo acabaría ahí, se volvió hacia nosotros. Por un momento la vi dudar, pero luego vi la determinación en unos ojos ámbar, preciosos.

- Perdón -. Dijo, deteniéndose. Su voz bajó el tono, pero no el impacto-. No quiero interrumpir más, pero. . . Esa línea. . . -señaló la pantalla-. Tienen una discrepancia entre nombres de variables. Usaron "ClientData" en la función, pero llaman "ClienteData" al declarar la constante. Nunca va a correr así.

Se me reseteó el sistema operativo.

¿Perdón?

Todos se giraron hacia la pantalla.

Uno de mis desarrolladores tecleó como si en ello se le fuera la vida. En realidad, se le iría el trabajo si no se aplicaba.

- Verificado -. Dijo sorprendido-. Tiene razón.

Mi ceja se levantó sola.

- ¿Y por qué carajos nadie lo vio antes?

Nadie contestó.

Ella iba a salir, pero giró de nuevo. Y soltó otra bomba.

- También creo que el modelo de predicción tiene un sesgo importante. Alimentan la IA con datos pre procesados. Pero sin ruido, sin entradas variables, solo va a repetir los mismos patrones que ustedes creen que son correctos.

¿Perdón otra vez?

- ¿Tú eres programadora? -Pregunté, más por impulso que por curiosidad.

- Soy repartidora de comida, señor -. Levantó su casco con una sonrisa casi triste-. Pero me gusta aprender sobre tecnología, y. . . Solo soy una aficionada -. Sonrió con vergüenza.

Había visto errores en la pantalla, y ella estaba entregando hamburguesas.

Me puse de pie. Caminé hacia ella. Sus ojos se clavaron en mí como si esperara una sentencia. Extendí la mano, tomé la bolsa. Sentí un cosquilleo en los dedos. No lo mostré.

- Gracias por la entrega. Puedes retirarte -. Ella asintió. Dio media vuelta. Y justo antes de que cruzara la puerta, solté la frase. No pude evitarlo-. Y la próxima vez toca la puerta correcta desde el principio.

No miró atrás, pero yo sí.

Y por alguna maldita razón no podía dejar de hacerlo.

Seguir leyendo
Tiempos de Venganza - Mi Insignificante Secretaria 2

Tiempos de Venganza - Mi Insignificante Secretaria 2

Urbano

5.0

¿Qué harías si en una venganza injusta tus enemigos asesinan al amor de tu vida y a parte de tu familia? Los cuentos de hadas generalmente terminan con la frase: "Y vivieron felices para siempre" Pero en la vida real la maldad no descansa y las bajas pasiones del ser humano superan en mucho a los

Mi Insignificante Secretaria

Mi Insignificante Secretaria

Romance

5.0

Rachel Anderson era una tímida pero hermosa muchacha, criada por sus abuelos y un hermano mayor muy sobreprotector. Quería ser independiente, por lo que se decide a buscar empleo y lo consigue por su títulos y excelentes referencias. Pero su jefe directo, Patrick Hamilton, es el CEO de Hamilton's C

Casado con mi secretaria

Casado con mi secretaria

Romance

5.0

"Oliver Anderson, un millonario y apuesto joven de veinticinco años, está a punto de perder la presidencia de su empresa por no llevar una vida formal. Pero de repente su vida da un giro al pedirle a su secretaria, Alexandra Carlin, que sea su esposa durante seis meses. La historia narra el divertid

La Secretaria Comprada: El Precio de la Venganza

La Secretaria Comprada: El Precio de la Venganza

Romance

5.0

"No eres mi empleada, Valeria. Eres mi trofeo. Y los trofeos no tienen voluntad." Valeria de la Vega lo tenía todo: un apellido ilustre, una vida de lujos y un futuro asegurado. Pero en una sola noche de apuestas clandestinas, su padre lo pierde todo frente al hombre más temido de la industria: Dan

La Melodía de mi Venganza

La Melodía de mi Venganza

Fantasía

5.0

El sobre con los papeles del divorcio estaba sobre la mesa de la cocina, recordándome la miseria que Lina me ofrecía para desaparecer de su vida. Un día antes, en mi vida anterior, había estallado, había luchado y, desesperado, terminé muerto en un estúpido accidente. Pero hoy no. Hoy desperté de

El Sabor de Mi Venganza

El Sabor de Mi Venganza

Urbano

5.0

Durante tres años, fui la amante discreta y la chef perfecta para Mateo Vargas, el dueño de un imperio hotelero, un hombre que sacó a mi familia de las deudas. Mi vida era una rutina de sumisión, un intercambio silencioso de obediencia por seguridad, aunque me trataba como un trofeo valioso. Un día

Mi Dulce Venganza de Amor

Mi Dulce Venganza de Amor

Urbano

5.0

En el vibrante mundo virtual de "Sueño de Mariachi", donde millones se sumergían, yo, Sofía Rojas, encontré mi refugio detrás de un avatar esquelético y poco agraciado, "La Calavera Alegre", buscando ser valorada por mis habilidades y no por la apariencia que tanto me agobiaba en la vida real. Mi a

Mi Perro, Mi Venganza

Mi Perro, Mi Venganza

Urbano

5.0

No creí que mi décimo aniversario de bodas pudiera ser peor. Ricardo, mi esposo, me citó en "La Cima" , el restaurante más exclusivo de la ciudad, un lugar adornado con pétalos de rosa y velas que gritaban romance. Pero la película no era mía. Mi corazón se hizo pedazos al verlo ahí, no solo, si

Mi Venganza, Mi Boda

Mi Venganza, Mi Boda

Romance

5.0

La puerta de mi vieja casa de campo se abrió de golpe, revelando la imagen que había intentado borrar por tres años. Allí estaba Ricardo Vargas, con su sonrisa arrogante y a su lado, Camila, su "prima", aferrada a él como una garrapata, mirándome con una mezcla tóxica de lástima y triunfo. Tres añ

Mi Venganza, Mi Amor

Mi Venganza, Mi Amor

Urbano

5.0

La música vibraba en aquel evento de moda benéfico, pero mi mundo se detuvo al verlos. Mi ex prometido, Ricardo, el hombre que me abandonó brutalmente en el altar hace cinco años, entró del brazo de Sofía, mi supuesta amiga. Me humilló frente a todos, burlándose de mi trabajo, y Sofía, con una son

Mi Vientre, Mi Venganza

Mi Vientre, Mi Venganza

Urbano

5.0

El aire en el estudio de "Sabor de Reyes" se podía cortar, no por la tensión culinaria, sino por un presagio. Yo, Sofía Ramos, diseñadora de moda aclamada, estaba allí como jueza invitada, solo para apoyar al prometido de mi exsocia, el famoso chef Ricardo "El Rey" Solís. De repente, la furia pe

El Silencio de mi Venganza

El Silencio de mi Venganza

Romance

5.0

Mi boda prometía ser la unión perfecta: amor y fortuna con Mateo Vargas, el "príncipe azul" de México. Pero con un temblor en la mano, firmé un contrato que detallaba mi desaparición y mi "muerte" . Era el día de mi boda, y mi plan estaba en marcha. Durante siete años, mientras Mateo me profes

Mi Bebé, Mi Venganza

Mi Bebé, Mi Venganza

Urbano

5.0

El chirrido de los neumáticos fue el último sonido coherente antes de que el mundo se desgarrara, y el impacto lanzó mi cuerpo de ocho meses de embarazo contra el cinturón, con el instinto de proteger a mi bebé como mi primera y única verdad. El olor a metal quemado y a gasolina llenaba el aire mie

Mi Venganza, Mi Destino

Mi Venganza, Mi Destino

Urbano

5.0

El aire del aeropuerto de la Ciudad de México vibraba con una electricidad que solo yo sentía. Después de tres años esperando a Leonardo, mi prometido y renombrado chef, el hombre que me robó el corazón, la pantalla parpadeó: "Aterrizado". Pero mi alivio se hizo pedazos cuando lo escuché susurrar

Mi Venganza, Mi Renacer

Mi Venganza, Mi Renacer

Urbano

5.0

El zumbido monótono del aire acondicionado no podía acallar mis propios gritos internos. Después de dos días y dos noches suplicando, las palabras finalmente escaparon de mis labios resecos: "Tía, por favor. Cancela la boda." Mi tía Elena, la CEO de moda más importante del país, me analizaba co

Adicta a mi secretaria sexy

Adicta a mi secretaria sexy

Romance

5.0

Lucas era un multimillonario casado, pero el matrimonio no fue tan bueno como dicen los rumores. Llevaba mucho tiempo espiando a su nueva secretaria. Ella tiene una buena cara, un cuerpo caliente y una conducta ordenada. "Mencione su negocio, señora. No pienses en rodar en mi cama. O te echaré a pat

CONTRATO CON MI FEA SECRETARIA

CONTRATO CON MI FEA SECRETARIA

Romance

5.0

¿Tan fea soy? Se lo pregunta constantemente la simpática, Tatiana Lagos al mirarse al espejo, por su parte a Erick DiNozzo, definitivamente le debe de doler la cara, por ser tan apuesto, para nada necesita arreglos. Juntos hacen la dupla perfecta en los negocios. Tatiana es su fiel y enamorada secre

Mi Venganza, Mi Destino Reescrito

Mi Venganza, Mi Destino Reescrito

Xuanhuan

5.0

Recibí la llamada a medianoche. Era Mariana, mi cuñada, su voz rota por el llanto, diciéndome que Ricardo, mi esposo, había muerto en un accidente de coche. Escuché sus sollozos fingidos, esa farsa elaborada para que pareciera real. Mi Ricardo, un chef de fama mundial, ¿muerto? Yo sabía que era u

Los pecados de mi marido, la venganza de mi corazón

Los pecados de mi marido, la venganza de mi corazón

Romance

5.0

Mi matrimonio era perfecto. Estaba embarazada de nuestro primer hijo y mi esposo, Andrés, adoraba hasta el suelo que pisaba. O eso creía yo. El sueño se hizo añicos cuando, en la oscuridad, susurró el nombre de otra mujer contra mi piel. Era Karla, la joven asociada de mi firma a la que yo misma ha

De secretaria a amor verdadera

De secretaria a amor verdadera

Romance

5.0

Después de la quiebra de su padre, Elizabeth Vizconde perdió todo. Para pagar las deudas y facturas, buscó un trabajo de tiempo parcial en el Club privado Paraíso. Por casualidad, se acostó con un gigoló acá. Pero porqué se topó con ese gigoló de nuevo en la oficina de su nuevo jefe??

MoboReader