Eres mío lobo
La Madre de los Hijos del Magnate
Olivia vive un día desastroso: después de descubrir que su novio y su mejor amiga la engañan, termina en la cama de un desconocido. Dos meses después, descubre que está embarazada, pero no quiere al bebé. Justo cuando está a punto de interrumpir el embarazo, el hombre con quien pasó aquella noche reaparece y la obliga a tener al bebé para él. Cuando su hijo es arrebatado de sus manos, Olivia ni imagina que un segundo bebé está por nacer. Dispuesta a todo, luchará para que esta vez no le arrebaten a su hija. Cinco años después, el destino vuelve a cruzar sus caminos, y nada será igual.
Capítulo 1
Olivia corrió al baño por cuarta vez en la mañana, apenas alcanzando a sujetarse del lavabo antes de arrodillarse frente al inodoro. El olor a comida que venía de la cocina del apartamento vecino había sido suficiente para provocarle otro ataque de náuseas. Su rostro estaba pálido, y sus manos temblaban mientras el sudor frío le perlaba la frente.
-Esto ya no es normal... -susurró para sí misma, respirando con dificultad.
Había estado así por días. Al principio pensó que era una gripe, el estrés o tal vez el insomnio que la había acompañado desde aquella noche. Pero algo en su cuerpo había cambiado, y ya no podía negarlo. Sin perder más tiempo, había pedido cita con una ginecóloga esa misma tarde.
Sentada en la camilla, con las piernas colgando y la mirada fija en una mancha del suelo, Olivia sintió que el tiempo se congelaba cuando la doctora volvió con el sobre del examen de sangre en las manos.
-Felicitaciones, Olivia. Estás embarazada -dijo con una sonrisa amable.
El mundo se detuvo.
-¿Qué...? -fue todo lo que pudo responder.
Su voz salió baja, rasposa, como si no perteneciera a ella. Un zumbido llenó sus oídos mientras su mente intentaba procesar las palabras. No era posible. No podía ser.
Pero entonces, la memoria, como un martillazo repentino, la golpeó.
La noche de hace dos meses.
Había llovido, como casi siempre en Miami. Después de una discusión violenta con Kingsley por teléfono, había corrido al apartamento de su mejor amiga, Michelle, buscando consuelo. Pero lo que encontró la dejó marcada para siempre.
La puerta estaba entreabierta. Al empujarla, escuchó los gemidos. Los vio. Juntos. En la cama.
Kingsley y Michelle.
Su novio y su mejor amiga.
La traición fue tan brutal que no pudo ni gritar. Se dio la vuelta, salió corriendo, sin rumbo, sin pensar, hasta terminar en un bar del centro, sola, despeinada, temblando. El alcohol fue su única compañía esa noche.
Y el resto... era un borrón.
Recordaba los tragos, los ojos oscuros de un desconocido. Luego, la cama de un cuarto de hotel. Gemidos. El sabor de la desesperación. Y después... oscuridad.
Despertó al día siguiente desnuda, entre sábanas blancas de lujo, con la habitación vacía. Su cuerpo le dolía. En especial entre sus piernas. No había ninguna nota. Ningún nombre. Solo un silencio abrumador y el eco de una noche que jamás planeó tener.
Y ahora, estaba embarazada.
Olivia se levantó de la camilla con las manos temblorosas. No sabía quién era el padre. No quería saberlo. Solo sabía una cosa con certeza: no estaba lista para ser madre... y no quería tener ese bebé.
Pero aún no sabía que decidirlo no iba a ser tan fácil.
Sin embargo, aquel niño no era un regalo.
No era una bendición inesperada, ni una señal del destino.
Era una humillación. Un recordatorio doloroso de todo lo que Olivia quería enterrar para siempre.
Cada vez que pensaba en él, el nudo en su estómago se apretaba más. No quería ver en su rostro el reflejo de un desconocido. No quería recordar la noche que intentaba borrar, ni la traición de Kingsley y Michelle, que la había arrojado al abismo. No quería un vínculo permanente con el peor momento de su vida.
¿Cómo podría criar a un niño cuando lo que sentía por dentro era puro rechazo?
Vagó por los pasillos del hospital como un alma en pena, ignorando las miradas de las enfermeras, las madres sonrientes, los anuncios de maternidad en las paredes. Todo parecía estar diseñado para aplastarla, para recordarle que algo crecía dentro de ella sin su permiso.
Las palabras de la doctora retumbaban en su cabeza:
"Estás embarazada."
Pero era su voz interior la que más la torturaba:
"Ese bebé es tu culpa."
Al borde de un colapso, giró en seco y regresó a la consulta de la doctora. Abrió la puerta de golpe, con los ojos rojos y el cuerpo entero temblando.
-Doctora... -su voz apenas era un susurro-. Yo... yo no quiero al niño.
La doctora, que estaba acomodando unos papeles, se volvió lentamente. Su sonrisa se congeló al instante. La miró con una mezcla de sorpresa y juicio, como si no pudiera concebir lo que acababa de escuchar.
-¿Qué? -preguntó, aunque había oído perfectamente.
Olivia bajó la mirada, pero no retrocedió. Dio un paso más, aferrándose con fuerza al respaldo de la silla, como si eso pudiera mantenerla en pie.
-No quiero al niño... -repitió, con la voz rota, ahogando las lágrimas que amenazaban con desbordarse.
El silencio volvió a apoderarse del consultorio, pesado, incómodo. La doctora, una mujer de rostro maduro y gesto estricto, bajó lentamente los papeles que tenía en las manos. Luego se cruzó de brazos y miró a Olivia con cierta dureza, aunque sin desprecio.
-Como médico, respetaré la elección de mi paciente -dijo finalmente-. Pero aún así debo advertirle que no se arrepienta de las consecuencias de su decisión.
Su voz era firme, profesional, pero sus ojos juzgaban. Se preguntaba, como muchos otros de su generación, por qué los jóvenes de hoy en día eran tan irresponsables, tan impulsivos con decisiones que cambiarían sus vidas para siempre.
Olivia levantó la mirada, tragando saliva con dificultad. Las lágrimas aún brillaban en sus pestañas, pero había algo nuevo en sus ojos: determinación.
-Doctora... lo he pensado bien. -Inspiró profundamente-. Mi decisión de abortar al niño no cambiará.
Sus ojos estaban hinchados de tanto llorar, pero firmes.
La doctora asintió en silencio, aunque su expresión dejaba claro lo que opinaba sobre la decisión. Mientras preparaban todo para el procedimiento, Olivia fue llevada a la sala de operaciones. Estaba sola, con una bata fina cubriendo su cuerpo y el corazón latiendo con fuerza desbocada. Por un momento, al recostarse en la camilla, sus manos temblaron.
Bajó lentamente la mirada hacia su abdomen. Tan plano, tan inofensivo... pero dentro de él crecía una vida que ella no había buscado.
-Lo siento... pequeño bebé -susurró en voz baja, acariciando con una mano temblorosa la tela que cubría su vientre-. No pedí esto. No pedí nada de esto...
Sus palabras se perdieron en el silencio helado del quirófano.
La doctora estaba a punto de comenzar cuando, de repente, un estruendo sacudió la tranquilidad de la sala.
La puerta fue pateada con fuerza, y un grupo de hombres vestidos con trajes negros irrumpió en el quirófano. La tensión se hizo espesa en el aire como una nube venenosa. Las enfermeras gritaron.
-¿Q-qué... quiénes son ustedes? -exclamó la doctora, dando un paso atrás con los ojos desorbitados.
Todo ocurrió demasiado rápido.
Uno de los hombres, alto, de rostro imperturbable y movimientos certeros, se dirigió directamente hacia Olivia. Ella apenas tuvo tiempo de gritar antes de que una aguja atravesara la piel de su cuello. Sintió el ardor del líquido recorrer sus venas y luego... oscuridad.
-¡Deténganse! ¡Esto es un hospital! -gritó una enfermera.
Pero sus palabras se perdieron en el caos. El último de los hombres en entrar -claramente el líder del grupo- sacó un fajo de billetes gruesos del interior de su chaqueta. Sin una palabra más, lo arrojó hacia la doctora.
-Esta mujer nunca vino aquí. ¿Entendido? -dijo con una frialdad escalofriante.
El dinero cayó al suelo con un golpe seco, esparciéndose como una sentencia. Nadie se movió. Nadie protestó.
Y mientras los trajes negros desaparecían tan rápido como habían llegado, llevándose a Olivia con ellos, un escalofrío recorrió la espalda de todos los presentes.
Nadie sabía quién era ella.
Pero alguien con mucho poder... sí lo sabía.
Eres Mío Superestrella
Eres Mío Superestrella Sinopsis: Catleya es una chica de clase humilde que vive en los suburbios de New York, trabajadora y luchadora siempre ha salido adelante sola trabajando como costurera pues eso era lo que siempre le apasiono desde pequeña. Pero su solitaria vida de costurera dio un giro de
ERES MÍO VAMPIRO
Ella se verá involucrada en su mundo por decisión propia, llevandola a una serie de eventos de los cual ella no sabía. Él, un cruel vampira, pero tierno y cariñoso por la humana... Pero ¿Ella es humana?
Yo soy tuya y tú eres mío
Sólo había un hombre en el corazón de Raegan: Mitchel. Tras dos años de matrimonio quedó embarazada. Raegan se sintió muy feliz. Pero antes de que ella pudiera darle la noticia, él solicitó el divorcio porque quería casarse con su primer amor. Más tarde, Raegan tuvo un accidente y, tumbada en un c
Mío, solamente mío
Hannah es una adolescente algo problemática y caprichosa, su madre se divorció de su padre cuando ella tenía ocho años y se volvió a casar con un hombre rico llamado Henry Evans. Hannah se enamora de su padrastro, al punto de encapricharse y obsesionarse, pero nunca intenta nada ya que respeta la
Cariño Mío
Blanca Soto es una chica joven que vive en un pueblo muy desactualizado en cuanto a lujos se trata; así que, ella está adaptada a hacer todo tipo de actividades campesinas, entre ellas siembra, ordeño, etc. Ella nunca había pisado un centro comercial, hasta que un día una familia adinerada llegó a s
Ciegamente Mío
Yeray pagó todos los pecados de sus padres al quedar completamente ciego desde su nacimiento. Era un omega que no había visto la luz del día en toda su vida, y que por azares del destino creyó conocer a su alma gemela. No obstante, no era la persona que se imaginó que era. Era el hijo de dos de los
Vuelve conmigo, amor mío
Joelle pensó que podría cambiar el corazón de Adrian después de tres años de matrimonio, pero cuando se dio cuenta de que ya pertenecía a otra mujer, ya era demasiado tarde. "Dame un bebé y te liberaré". Sin embargo, el día en que Joelle se puso de parto, Adrian viajaba con su amante en su jet pri
El será mío
Aubrey tiene que romper la pareja del momento que acaba de comprometerse ¿será capaz de hacerlo sin poner su corazón en juego?.
LOBO DIABLO
¿Puede el amor empezar como un sacrilegio? Eran las preguntas que atormentaban a la dulce novicia Angélica, despues de ser raptada por el rey Alpha, este había interrumpido agresivamente en el convento sin darle opción de elegir entre una vida santa o el deseo demoniaco que despertaba en ella.
Reescribir el futuro mío
El dolor agudo en mi pecho me despertó. En el gran salón de Bodegas Vega, me preparaba para una boda forzada. Mateo, mi futuro esposo, me miraba con un odio helado; sabía que él también había renacido. El patriarca Vega anunciaba la unión que se suponía cimentaría nuestro futuro. Pero yo había v
~Eres Mio ~
¿Alguna vez les ha pasado algo tan doloroso que no pueden aguantarse el llanto?, y las personas a tu alrededor solo te dicen esa estúpida frase." Si algo pasa es porque el destino así lo escribió". Yo no creo en el destino, es una tontería, yo creo que somos dueños de nuestras vidas y si algo pas
Eres bonita
Esta mujer no tiene un nombre, pero fácilmente puede tomar el tuyo o el de cualquiera que pase por lo mismo. Porque llega un momento en el que el amor de su vida se vuelve un hipócrita, y dice lo que siente sin importarle que sus palabras la hieren. Porque el amor se acaba y la apariencia física es
Eres tú
Dicen que la venganza no lleva a ningún lado, ni trae paz como pensamos. Ángeles no piensa lo mismo. Después de que asesinaran a su hermano, sólo tiene sed, sed de venganza. Y no se detendrá hasta conseguirlo. ¿O sí? Sin saber que muchas cosas más le esperan en el camino... ¿Logrará su objetivo?
Eres Mia
Todo era pequeño en la vida de Mia, tal como dijo el antes de partir, pero pronto todo cambiaría, bajo la mirada gris y la piel blanca de el. Mia es mayor que el, por 10 años, pero eso no quiere decir que el no tenga la madurez y experiencia que a ella le hace falta, el la atrae como abeja al pana
¿Quién eres?
Un mensaje anónimo cambiará la vida de Karol para siempre. Acusada falsamente de la desaparición de una mujer, se verá arrastrada a un mundo oscuro y peligroso. En medio de la desesperación, conocerá a un hombre misterioso que la ayudará en su búsqueda. Pero ¿podrá confiar en él? Mientras se adentra
Mujer lobo
¿Podrá el amor entre una mujer lobo y un humano o viceversa, una humana y un lobo, salvar a la humanidad? Bullit, el malvado alfa de los lobos, ha iniciado la conquista del mundo de los humanos, lanzando a su despiadada jauría para destruir a esos seres que aborrece y odia. Para eso se aprovecha de
TE DECLARO MÍO
Lorena es una mujer nacida en cuna de oro, quien debido a experiencias traumáticas vividas en su infancia y adolescencia, desarrolló un carácter muy peculiar. Ahora es una empresaria reconocida en el mundo del arte, pero está buscando de manera desesperada un cierre a todo lo que vivió en su juvent
Lo Siento Hijo Mío
El aire en el panteón era denso, cargado de tristeza, mientras sostenía entre mis manos la pequeña urna de Leo, lo único que quedaba de mi hijo de seis años. Fue allí, en medio de mi desolación, buscando el consuelo de mi esposa Sofía, que la encontré, no llorando a nuestro hijo, sino riendo en un
Amor mío, te detesto
«Admite que me deseas, que añoras lo bien que te hacia sentir y que nadie va a poder darte lo que yo te di ». «¡No! ¡No te deseo y nunca volveré a confiar en ti! ¡Nunca volveré contigo! Casarme contigo fue mi peor error». Suspiré al sentir que me apretaba contra su pecho duro. « ¿No? Tu cuerpo me
Ese Dulce Chico Es mío
Petya Duscha Zaytsev Ivanov con 25 años de edad, CEO y millonaria. La mafiosa más peligrosa de Rusia; entre fiestas, alcohol y encuentros nocturnos, su vida estaba hecha por completo, a pesar de ello un posible enfrentamiento con los miembros del clan Aziz por el poder, el dinero y la expropiación d
