Libros y Cuentos de Xiao Shi
La Última Lágrima de la Novia Rechazada
Mi matrimonio con Máximo Castillo era un cuento de hadas… en mi imaginación. Siempre lo amé, desde niña, pero él solo me veía como una molestia. Incluso en nuestro primer año de casados, la noche después de la Feria de Abril, me usó y se vistió a toda prisa para irse con mi hermanastra, Scarlett. Luego, al intentar proteger la memoria de su abuelo, fui flagelada públicamente con un látigo por Máximo, bajo la mentira de Scarlett, sin que él siquiera preguntara mi versión. Cada insulto, cada acto de desprecio, cada vez que eligió a otra mujer y me humilló, me preguntaba: ¿Por qué? ¿Por qué esta tortura sin fin? ¿Por qué mi amor era tan ciego? Pero esta vez, al abrir los ojos de nuevo y ver su rostro por primera vez sin la venda de la adoración, supe que era diferente. Esta vez, no solo pedí el divorcio, sino que juré no volver a amarlo jamás. Y esta vez, lo cumpliría.
La Prometida Olvidada: El Regreso
Regresé a la Ciudad de México después de dos años, con el corazón lleno de la ilusión de casarme con Javier, mi prometido de toda la vida. Pero la portada de una revista de sociales me golpeó como un balde de agua fría: Javier, sonriendo, con el brazo alrededor de una desconocida vestida de novia. El pie de foto lo confirmaba: "La boda del año: Javier Solís y Sofía Romero unen sus vidas en una ceremonia de ensueño". La mujer no era yo. Era una impostora que me había robado mi nombre, mi futuro. Corrí a casa de los Solís, buscando una explicación, pero la madre de Javier me recibió con frialdad y me dijo que su nuera, la verdadera Sofía, estaba arriba. "Tú no eres Sofía," sentenció, y la seguridad me escoltó fuera de la mansión que debería haber sido mi hogar. La rabia me quemaba por dentro. ¿Cómo era posible? ¿Cómo pudieron borrarme así, como si nunca hubiera existido? ¿Cómo Javier, el hombre que amaba, me había traicionado de esta forma tan cruel? Este no era solo un corazón roto; era un asalto a mi identidad, a mi honor. Y no iba a permitirlo. "No voy a permitir que se salgan con la suya," le dije a mi prima Lupita, y marqué un número, no para llorar, sino para desatar el infierno. "Arturo, soy Sofía Romero," dije con voz firme. "Necesito que congeles inmediatamente la cuenta conjunta de la boda. Código de seguridad: 'Abuela Rosa'."
Esta Vez, la que te Deja Soy Yo
Mi vida era un secreto dulce y peligroso, un amor ilícito con mi hermanastro Mateo que prosperaba en las sombras de nuestra lujosa casa, mientras mi beca culinaria prometía un futuro brillante. Pero una noche, ocultándome, escuché la verdad que me heló la sangre: nuestro apasionado romance era una farsa, un plan cruel de venganza contra mi madre, y yo no era más que su herramienta más preciada. Cada beso, cada promesa susurrada, se convirtió en una traición insoportable, un juego perverso diseñado meticulosamente para destrozarme el alma. Los días siguientes fueron una tortura de fingimientos, mientras Mateo continuaba su "actuación" de novio preocupado, alardeando en chats de cómo mi dolor sería "inolvidable". La cima de su crueldad llegó cuando su prometida, Isabella, destruyó la guitarra de mi padre, su último legado, y Mateo, sin dudarlo, me ignoró para consolarla a ella. Mi corazón ya no sentía dolor, solo una gélida determinación. ¿Cómo pudo usar mi amor y mi futuro para una venganza tan retorcida? El día de mi partida, dejé sobre su almohada un recibo bancario y una nota concisa: "Esta vez, la que te deja soy yo". Mientras él gritaba mi nombre, paralizado entre mi partida y la llamada de su prometida, lo abandoné, sabiendo que mi verdadera victoria sería construir mi felicidad en España, demostrándole que la auténtica venganza es la paz.
Mi Venganza: Cambio el Esposo
La noche de mi compromiso con Javier Valdepeña, el brillo de las luces en mi copa de vino tinto reflejaba la supuesta felicidad y la inminente alianza entre las influyentes familias Valdepeña y Montoya. Pero la fachada se desmoronó brutalmente cuando Javier irrumpió en el salón, no con arrepentimiento, sino radiante, de la mano de Sofía Ríos, su verdadera "otra mitad", proponiéndole matrimonio frente a todos. Ignorando a su familia e invitados, se atrevió a girarse hacia mí, su prometida oficial, ofreciéndome con desdén el papel de una "socia secundaria" o, si lo prefieres, una amante, la humillación pública me envolvió como una ola helada. En mi vida pasada, esta misma noche fue el preludio de mi infierno, la traición que destruyó a mi familia Montoya y me dejó morir en el mar helado, pero ahora, el dolor indescriptible ha sido reemplazado por una ira gélida y una claridad absoluta. Porque he regresado del pasado, no como la presa indefensa, sino como la cazadora con todos mis recuerdos intactos, y Javier está a punto de aprender que el juego del destino ha cambiado: su destino pende del "rompecabezas de cata" que ahora exige.
