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Jasper Cole

3 Libros Publicados

Libros y Cuentos de Jasper Cole

Renacida por Tu Amor

Renacida por Tu Amor

5.0

El olor a desinfectante del hospital me ahogaba, recordándome a la muerte. Lo último que recordaba era caer de una azotea, el rostro aterrorizado de un bombero y luego, la oscuridad. Desperté en esta cama, confundida, sin entender cómo. Mi familia, quienes me criaron, me habían estado engordando como cerdo para el matadero, todo por un hígado para su 'preciosa hija biológica', Camila. Y mi novio, Marco, el famoso reguetonero, el hombre que creí que me amaba, solo me usaba para las cámaras. La verdad se derrumbó sobre mí el día de mi cumpleaños número 25: los documentos de donación de órganos, las conversaciones secretas, y fotos de Marco y Camila como amantes. La traición fue tan completa que mi vida entera perdió su color. El dolor de la cicatriz de la cirugía no se comparaba con el de mi pecho, así que subí a la azotea, en la víspera de Año Nuevo, con los fuegos artificiales burlándose de mi sufrimiento. Quería saltar, pero el miedo de dañar a un inocente me detuvo. De repente, un joven bombero se me acercó, gritando con una convicción que me heló la sangre: "¡A mí sí me importas!". Le creí, le tomé la mano y me alejé del borde, pero en un instante de desesperación y burla de la multitud, corrí y me lancé de nuevo desde la azotea. "¡Sofía!", fue lo último que escuché antes del impacto brutal. Pero ahora estoy aquí, en un hospital, sin un rasguño. Lupita, mi asistente, corrió hacia mí, mencionando algo sobre el desmayo en la alfombra roja, y de repente, una esperanza loca me invadió. "¿Hoy es Navidad?", pregunté. "¡Sí!", me respondió. ¡Había regresado! Un mes antes de que mi mundo se hiciera pedazos. El destino me dio una segunda oportunidad, y ahora mi única misión es proteger al hombre al que ni siquiera conocía por su nombre, el bombero que murió por mí.

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Mi Sangre, Tu Perdición

Mi Sangre, Tu Perdición

5.0

La Señora Castillo, vestida de alta costura, me entregó un cheque de 200 mil pesos para que desapareciera de la vida de su hijo Patrick. Tres años de mi vida, donde fui el mundo de "Leo", el hombre que amé y que ahora recordaba ser Patrick Castillo, el heredero de una fortuna incalculable. En ese salón inmenso, Patrick me mostró regalos deslumbrantes para su prometida, Diane: un Frida Kahlo, joyas exclusivas, y un pura sangre español. Recordé el pequeño caballo salvaje que mi "Leo" me había domado en Oaxaca, susurrándome que era el inicio de nuestra vida juntos. Ahora, ese símbolo de amor era un lujoso regalo para otra mujer, una burla cruel a nuestra promesa de matrimonio, a mi vestido bordado, a mi mezcal preparado para nuestra boda que nunca fue. Me arrastró a la Ciudad de México, no como su esposa, sino como un secreto, humillada en una habitación de servicio donde los sirvientes me despreciaban. "No puedes ser mi esposa", me dijo, "pero puedes ser mi amante". El día de la cena de compromiso, Diane "accidentalmente" me quemó la mano con té hirviendo y Patrick me ordenó disculparme con ella. Luego, su propia madre, la Señora Castillo, me hizo azotar por "deshonrar" a la familia. Pero el golpe final llegó en Xochimilco: después de caerme al canal, Patrick, sin dudarlo, salvó a Diane, dejándome ahogarme sin una sola mirada. Apenas recuperada de una fiebre por la inmersión, Patrick me exigió bordar los manteles de su boda y, al enfermar Diane, me arrastró para que le donara mi rarísima sangre en una brutal transferencia directa de muñeca a muñeca, drenando mi vida por ella. ¿Cómo pudo el hombre que me amó y me prometió un futuro transformarse en un extraño, tan ciego y cruel? El día de su boda, en lugar de quedarme, compré un boleto a Oaxaca, no para huir, sino para cerrar un capítulo y encontrar mi liberación.

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La Heredera de la Cicatriz: Un Legado Reclamado

La Heredera de la Cicatriz: Un Legado Reclamado

5.0

Introducción "Luciana, mi amor, Sasha acaba de llegar a la empresa, quiero que la guíes, que le enseñes bien." La suave voz de Máximo, mi prometido, me llenaba de una falsa esperanza. Yo, Luciana Salazar, la genio detrás de la destilación y heredera de un imperio tequilero olvidado, creía que finalmente había encontrado a alguien que me valoraba, a pesar de la cicatriz que ocultaba mis ojos y mi pasado. Pero su "Sasha", mi hermanastra ilegítima y la mimada de mi familia, apareció en "Castillo Spirits" para destrozar mi mundo. Utilizó su belleza y nuestro apellido para socavarme, llevándole mis ideas simplificadas a Máximo, mientras los colegas me miraban con lástima. Mi informe de "no calificada" fue mi última resistencia. La humillación fue pública, brutal. En la cata anual, Máximo rasgó mi informe frente a todos, promocionó a Sasha como Jefa de Destilación y me degradó a su asistente, como si yo, la verdadera maestra, tuviera algo que aprender de ella. Las risas resonaron en el salón. Salí, el peso de la vergüenza aplastándome. Luego vino lo peor: Sasha manipuló las pruebas, me acusó de sabotaje y acabé en una celda, donde Máximo me visitó para llamarme "hija bastarda" y venenosa. ¿Cómo pudo el hombre que prometió defenderme creerme capaz de tal bajeza? ¿Cómo pudo un amor tan puro convertirse en veneno tan rápidamente? ¿Qué secreto o qué influencia maligna lo cegó tanto? Pero el juego había terminado. La Luciana dócil y enamorada murió en esa celda. Ahora, solo quedaba la heredera implacable. Y la venganza, fría como el tequila sin alma de Máximo, acababa de empezar.

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Amanecer Junto a Ti

Amanecer Junto a Ti

4.8

Para ayudar a su padre, quien era un jugador oprimido por muchas deudas, Molly Xia se veía obligada a beber drogas alucinógenas para calentar la cama de un hombre poderoso y, en adelante, estaba destinada a convertirse en su juguete sexual. Después de haber pasado por una ruptura dura, Brian Long, un hombre frío e indiferente, consideraba a Molly como nada más que un reemplazo físico para su ex novia. Cuando escaparon de situaciones que amenazarían la vida, Brian y Molly estaban profundamente enredados en una compleja relación de amor y odio. Justo cuando Brian decidió abrirle su corazón a ella, su ex novia desaparecida regresó para reclamar su lugar en su corazón.

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Mi Amor Pon Contrato

Mi Amor Pon Contrato

5.0

"Cásate conmigo." Ashleigh Hartman se congeló. El CEO de Tixton Industries, Adrian Cagliari, le había ofrecido un trato que no tenía sentido. "Lo siento... ¿qué?" "Es simple. Un contrato de matrimonio de seis meses. Tú obtendrás todo lo que necesites. Yo obtendré lo que quiero." **************** Ashleigh pensaba que su vida era predecible; limpiaba oficinas durante el día para ahorrar cada centavo para la universidad y se mantenía lejos del escrutinio público. Pero un incidente inquietante la empuja a la atención del poderoso y misterioso hombre como Adrian Cagliari. De repente, ya no es invisible. La propuesta de Adrian parece escandalosa, pero Ashleigh está acorralada. Sin una verdadera opción, firma el contrato... y entra en un mundo de despiadados negocios, agendas ocultas y secretos que podrían quemar todo y dejarla más herida de lo que comenzó. ¿Cómo irán los próximos seis meses?

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La Apuesta Que Lo Cambió Todo

La Apuesta Que Lo Cambió Todo

5.0

Soy Ximena, la perrita faldera de Leonardo, el chico más popular de la universidad. Nadie entiende por qué me arrastro por él, me llaman acosadora, pero no conocen mi plan. Trabajo en tres lugares para pagar mis estudios y comprarle lo que quiere, como ese videojuego que tanto anhelaba. Pero mientras voy al campus para darle su regalo, recibo una llamada suya que lo cambia todo. "¿Dónde estás?", me ladra sin un "hola". "Olvida la universidad. Ven al Hotel Grand Astoria, habitación 1201. Y trae una caja de… ya sabes", me dice. Escucho la risita de Sofía al fondo, su conquista de la semana. Pedirme condones mientras está con otra… la humillación me revuelve el estómago. Respiro hondo y digo: "Voy en camino." Cuando llego, Sofía me abre la puerta en la camisa de Leonardo, burlándose de mí: "La fiel perrita faldera." Ella toma los condones que le doy y los arroja a mis pies, diciendo que no sirven. Leonardo me mira con aburrimiento mientras me muerdo el labio, sintiendo sus ojos sobre mí. "Ya, déjala en paz", dice él, sin defenderme, solo por fastidio. Recojo la bolsa del suelo y anoto la fecha: 28 de diciembre. Solo faltan dos días para que esta farsa termine. Todos creen que estoy loca por Leonardo, que me humillo por un amor no correspondido. Pero no es lo que parece. Esto... esto es una apuesta. Y el juego está por terminar.

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El amor que murió en la noche de aguacero

El amor que murió en la noche de aguacero

5.0

En el tercer aniversario de nuestro matrimonio, estaba embarazada de treinta y seis semanas. Esperé a mi esposo en casa, Santino Douglas, pero nunca llegó a casa para cortar la tarta. En cambio, recibí una llamada de la policía. "Su esposo ha sido detenido por robar ropa interior de mujer". Cuando llegué, la camisa blanca de Santino estaba cubierta de huellas de polvo. Y una pasante, apenas vestida, estaba frente a él, protegiéndolo con firmeza. Le gritaba al policía que tomaba nota: "¡Esto es un malentendido, lo preparé especialmente para el señor Douglas! ¡No tienen razones para detenerlo!". Miré la pieza de encaje negro que mi marido aún sostenía en la mano. Sentí náuseas intensas. Caminé hacia mi esposo, pero de repente él se interpuso frente a la pasante, Baylee Ford, queriendo dar explicaciones. Antes de que pudiera hablar, le abofeteé con fuerza y dije: "Santino, realmente me das asco".

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La trampa amorosa de la exesposa vengativa

La trampa amorosa de la exesposa vengativa

5.0

Cuando Stela estaba enferma durante los primeros días de su embarazo, Ezrah estaba con su primer amor, Piper. Cuando Stela tuvo un accidente y llamó a Ezrah, él dijo que estaba ocupado, pero en realidad, estaba comprando zapatos para Piper. Stela perdió a su bebé debido al accidente, y durante toda su estancia en el hospital, Ezrah nunca apareció. Ella ya sabía que él no la amaba, pero eso fue la gota que colmó el vaso, y su frágil corazón no pudo soportarlo más. Cuando Ezrah llegó a casa unos días después de que su esposa fue dada de alta del hospital, ya no encontró a la mujer que siempre lo recibía con una sonrisa y cuidaba de él. Stela se paró en lo alto de las escaleras y gritó con una expresión fría: "Ezrah, tengo una buena noticia para ti. Nuestro bebé murió en el accidente. Ya no hay nada entre nosotros, así que vamos a divorciarnos". El hombre que afirmaba no tener sentimientos por Stela, siendo frío y distante con ella y habiéndole pedido el divorcio dos veces, se llenó de pánico al instante.

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La Novia Sustituta

La Novia Sustituta

4.8

Charles tenía novias diferentes cada día del año, nunca salía con la misma chica. Su nombre había sido vinculado a innumerables mujeres. Autumn, por su parte, se vio obligada a casarse con Charles sustituyendo a su hermana, quien se había escapado. Su único deseo era divorciarse después de un año. Ninguno de los dos había esperado que se enamoraran el uno del otro. Tampoco esperaban que el mundo entero los desafiara. Una ex novia quien causa problemas cada dos por tres. Una hermana fugitiva quien regresa con la intención de recuperar a Charles. Una suegra que siempre se entromete en sus momentos íntimos. ¿Te gustaría leer más? ¡No dudes! ¡Vamos allá!

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Mi Querido General

Mi Querido General

4.8

Cuando su novio la traicionó, toda la luz y la alegría desaparecieron de la vida de Marina. Abandonada, sin esperanza, se casó con un hombre que apenas había conocido, pero nunca había esperado que él fuera el tío de su ex novio. Marina creía que finalmente había encontrado su felicidad, pero no tenía idea de los oscuros secretos que estaban destinados a revelarse y perseguirla por siempre. Con la ayuda del enemigo de su marido, ella se escapó de su matrimonio, pero a un costo que nunca había imaginado que tendría que pagar. Cinco años más tarde, volvió a cruzarse accidentalmente con las mismas personas de las que había huido.

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Enamorada de Daniel

Enamorada de Daniel

4.9

Serie Enamorada: Enamorada de Daniel "¡Vamos a registrar nuestro matrimonio en tu cumpleaños!" Casarse con Daniel debería haber sido su mejor regalo de cumpleaños, pero todo se arruinó cuando lo sorprendió durmiendo con otra mujer el día anterior a su cumpleaños. "¡Se va a casar con esa mujer! ¡Ella era mi mejor amiga!" Cuando escuchó la noticia, Irene regresó de su auto exilio con sus bebés gemelos para detener su ceremonia de boda. Ya no era la chica simple e ingenua que era antes. En cambio, ella se había convertido en la cabeza de una facción criminal importante. ¡Era hora de vengarse!

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De repente, estoy casada

De repente, estoy casada

5.0

Scarlett nunca pensó que su apacible vida sufriría en un día cambios tan grandes. ¡Su mejor amiga Megan era su hermanastra! Megan y su madre planeaban quitarle a Scarlett todo lo que tenía, incluyendo su riqueza, su estatus, su padre e incluso su novio. Le tendió una trampa a Scarlett para destruir su virtud. Pero, ¿por qué el hombre que yacía junto a Scarlett no era el que Megan encontró? Despiertos, los dos desconocidos empezaron a rastrear la identidad del otro. Pero la identidad de este hombre conmocionó a Scarlett. ¡Era el director ejecutivo más rico Ryke Méndez!

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Ojos Robados, Corazón Roto

Ojos Robados, Corazón Roto

5.0

Corrí por los pasillos estériles del hospital, con el corazón desbocado. Después de semanas de oscuridad, Ricardo, el amor de mi vida, por fin había despertado. Al llegar a su puerta, grité su nombre, las lágrimas de felicidad nublando mi vista. Pero en la habitación, junto a mi prometido, estaba Isabel, la hija de una de las familias más ricas de la ciudad, con una sonrisa de triunfo. «¿Quién eres tú?», me soltó Ricardo, con una voz helada que no reconocí. Luego de 15 años juntos, me miraba con mis propios ojos, los ojos que le doné para que pudiera volver a ver. «Mi prometida está aquí, aléjate», añadió, y mi mundo se vino abajo. Isabel, con falsa compasión, me dijo: «Sé que siempre te ha gustado Ricardo, pero eres solo una sirvienta de nuestra casa. Por favor, no lo molestes». «¿Sirvienta?», susurré, confundida. Su madre, con una risa cruel, sentenció: «Mi hijo jamás se comprometería con alguien como tú. Isabel es su prometida, ella le donó las córneas». La hermana de Ricardo añadió: «Eres una trepadora. Pensaste que con el accidente podrías aprovecharte. La gente como tú siempre tiene su lugar. Y el tuyo no es aquí». La humillación me quemaba. Me habían robado a mi hombre, mi sacrificio, mi identidad. «¡No! ¡Eso es mentira! ¡Yo le doné mis ojos! ¡Ricardo, tienes que recordarme!», grité. Pero su madre ordenó a seguridad que me sacaran al grito de: «¡Vuelve a la mansión ahora mismo! ¡Tienes que preparar la cena! ¡Es lo único para lo que sirves!». Él solo me miró con indiferencia mientras me arrastraban fuera, rompiéndome el corazón. Atrapada en esa mansión, me obligaron a cocinar para los que me habían destruido. Un día, Isabel derramó té caliente sobre mí y Laura, su hermana, me empujó contra la estufa. Yo, con la piel ardiendo, susurré: «Por favor, necesito algo para la quemadura». Laura se rio: «Deberías estar agradecida de tener un techo. Limpia ese desastre. Ricardo tiene hambre». «Por favor, solo déjame hablar con él. Él me escuchará», supliqué. Entonces, Laura me empujó de nuevo, y mi mano chocó con la olla caliente. «¡Ya basta!», gritó una voz, era Ricardo, con el ceño fruncido. Isabel y Laura mintieron, diciendo que me había quemado sola y que estaba obsesionada. Él se acercó y, sin dudarlo, me soltó: «No sé quién eres, pero ya me cansé de tus mentiras y tu escándalo. Isabel es la mujer que amo. Tú no eres nadie». Me agarró el brazo herido. «No vuelvas a molestar a mi familia». Me soltó con un empujón. El hombre que me prometió amor eterno, me trataba como basura. Ese día, mientras limpiaba, vi cómo desenterraban los cactus, el símbolo de nuestro amor. «¡No! ¡Deténganse! ¡Son míos!», grité, defendiéndolos. Isabel se burló: «Nada en esta casa es tuyo. Eres una empleada. Quítate o te despido». Ricardo apareció y, con rabia, empezó a arrancar los cactus con sus propias manos. Me lanzó uno, las espinas se incrustaron en mi brazo. «¡No quiero volver a ver tu cara en esta casa!», me gritó. «Lárgate. Estás despedida», sentenció Isabel. Me arrojaron mis cosas a la calle. Me quedé allí, en la acera, arrodillada, mi vida reducida a cenizas y espinas. ¿Cómo pude perderlo todo por la amnesia de él y la malicia de ellos? Debería haber muerto en ese terremoto. Un día mi esposo me amó, me adoró, y al día siguiente me golpeó y me echó a la calle. Me encontró Eduardo, el primo de Ricardo. Me miró con compasión, curó mis heridas. «Cásate conmigo», me dijo. «Te protegeré. Nadie volverá a lastimarte». Asentí, sin entender aún por qué. Pero esa noche, Ricardo encontró algo que podría cambiarlo todo: un viejo álbum lleno de fotos nuestras.

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