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Historia

Capítulo 6 Yo amo los retos

Palabras:2333    |    Actualizado en: 18/04/2022

utamente todo el mundo se conoce es desastroso. Los nervios están haciendo estragos en mi sistema. Te

seguir siendo yo, o al menos, la mejor versión de mí; me cambio con un jean oscuro y una blusa azul holgada al cuerpo y me veo bien, como una chica normal de diecinueve años, es co

erdes como los de mi padre y el cabello castaño, que ahora llevo demasiado largo enmarcan mi rostro. Aparto la mirad

fé en mano y la página de los crucigramas de un periódico extendida sobre la mesa.

s cariño. ¿

―le digo, sin ocultar el n

na gran experiencia ―comenta mi padre sin sa

cuando veo el tocino y el café servidos a

si como algo podría vomitar a l

mi padre para darle un beso, y él me apr

día ―dice ante

onrisa asiento con l

repito. Y realmente

mentos puedo entender perfectamente la razón de su nombre. Un edificio de tres pisos en ladrillo blanco con forma

hacia la entrada. De hecho, es bastante impresionante. Aún más impresionante la cantidad

e inmediato la oleada de risas y murmullos característicos de las escuelas m

por los pasillos, me voy abriendo paso para llegar a la dirección del pr

desde que llegué al pueblo llevando guitarras en sus espaldas y chicas con estuches de violines conversando en las entradas de los salones. Algunos lleva

mi cámara, termino de subir las escaleras que lleva

a en Manhattan, un sector de oficinas dentro de la Academia donde una

s, el estuche de una Nikkon cuelga del hombro del muchacho. Cuando este se da la vuelta

ión y de inmediato la muj

―pregunta. En su uniforme cuelga u

lanchett, señorita Mind

ucharme y me da una sonrisa de oreja

nte de acá que so

nhattan ―dice la mujer

en su dirección y darle lo que espe

de tan lejos―Comenta Mindy, y yo solo sonrío porque no sé que espera que le diga―El direc

resuro el paso hacia la

en la oficina. Huele a pino y frutas frescas. Un hombre que parece entrando a sus sesenta me recibe detrás de un gran escritorio

la investigación previa que hice del lugar, se trata de Louis Beltr

su lado, mi lado artístico respondiendo ante sus facciones.

mayor insistencia a la chica, que ahora tiene la vista fija en mí. Con disimulo retiro la mirada y la fijo nuevamente en el director. Supongo que a esto se refería Mindy cuando dijo que el director me esp

sero hacer algún comentario sobre su parentesco con el director

mosa Gabriel ―dice, mi

miro el horario, tengo introducción a la image

hica! Eres de lo único que hablan ―r

ente habla de mí y me mira cada vez que salgo, soy bastant

―digo mirando al pasillo y comenzando a camin

o, tonta ―expresa la asiática r

odo un pueblo hable de mí, que chicos pueden ser esos,

igo soltando

lugar se gira para verlos caminar hacia sus salones, parecen salidos de una versión moderna de Beverly Hill's 90210. Puedo sen

vuelvo mi atenció

to, tus chicos

ede estar el salón G3, ya buscaré el casillero después.

la muchacha a mis espald

y por ende el salón, me apresuro a entrar agradeciendo a los santos que el profesor no haya

gusta las cosas sean diferentes. La puerta del curso se abre y yo me acomodo en mi lugar esperando ver a quién será mi maestro en tod

iendo la misma materia que yo? Solo espero que esta s

pasa por la ventana. ¿Nunca han pensado que si ustedes no miran a la gente ellos no los verán a u

espaldas me confirma que los

e, sacudiendo enérgicamente su brazo hacia mí, y regalándome una de sus gran

de ser educada. Mi padre esta

mitad de la gente del curso me quede viendo con tot

rme por lo de hace unos días ―dice el chico b

ar de ser un idiota, él no había dicho las cosas con mala intención

o debo sin darme cuenta, aunque no lo hago por

o―. Sé que no lo hiciste por mal, además no

s palabras, pero al final parece convencerse, porque me da una

.. Si yo fuera tú,

me aferró al pupitre antes de

qué l

la madera me sobresalta. Derek acaba de dejar caer

ta el castaño, señalando el pupitr

quiero hacer, pero entonces él coloca esa sonrisa come mierda en su rostro viéndo

recostándome en la si

ro y por primera vez en mucho tiempo una auténtica se

i lugar? ―pregunta Derek acerc

is manos. No me gusta la manera en que él me mira. Hace que

no lo

te chico es bien rarito». Recoge su mochila y pasa de mí, percibo

os entra en el aula. Justo antes de sacar mi agenda, siento el aliento de Derek e

adora... Y quiero que se

hora en qué fue

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