img El matrimonio fue impuesto, el amor es a voluntad.  /  Capítulo 3 Una buena oportunidad para conocer | 2.22%
Instalar App
Historia

Capítulo 3 Una buena oportunidad para conocer

Palabras:2249    |    Actualizado en: 03/06/2026

tro de Madrid. La tarde se sentía tranquila; había regresado hace poco de la universidad, c

silencio. Al ver el nombre en pantalla, u

que siempre usaba con su amiga-. ¿No deb

n -contestó Sofía c

a ceja mientras toma

drid. Ha ido por un

ch en el plato y se reco

estaba manejando las

zo una pausa, bajando un poco

ida, aunque con una leve sonrisa iró

iciente como para que los socios y

yó la barbill

el orgullo de Axel Fo

ida pero también con u

es que ahora todo el consejo

ndo el ceño-. ¿Y cómo se hace eso exactamente? ¿D

tono cambió, más serio-.

ltó una carc

é? ¿C

sposa, algo formal, para que s

ó una mano a la f

se va a pre

ice que fue una propuesta del consejo, y uno de los

dwich de nuevo y dio

que acepte semejante trato -dijo con ironía, mientras masticaba

mezcla de ternura y reproche-. No sabe

sa leve, sin malicia p

tos. No es un hombre que se comprometa con nadie después de lo sucedido con Geraldine y en parte

e Naven. Y aunque no lo creas, tiene su lado bueno. Y defin

bre la mesa y se quedó miran

ero me cuesta imagi

al otro lado

o conoces tan

os hombros, dejando

edes hacen esas reuniones familiares. Siempre tan... correcto, tan dist

oltó una

ue tiene presencia. Las chicas de la un

nrió con un

Algunas lo ven como un sueño hecho realidad... aunque la

riego, arrogante, inalcanzable. Pe

omando otro sorbo de jugo-. Pero n

de lo usual, pero no se retractó. Axel le parecía de esos hombres

a que ver conmigo. Él sabrá cómo limpia

Sofía-. A veces las personas

o en el hombro y empezó a

a otros -dijo en voz baja-. Pero

sación cambió cuando

recta. ¿Sabes? E

El

Siempre dices lo que

rió con un ai

alguien tien

a venir por Barcelona? L

Catalina-. Tenemos demasiados trabajos e

. no te burles tanto de Axel. No sabes c

oltó una ri

ucho, pero

me b

momento mirando el teléfono, pensativa. Su reflejo se veía en el cristal

sí no necesitaba amor, solo poder. Y sin embargo, algo en la voz de

, intentando quita

qué locura -murmuró, dejand

ses, la luz del atardecer se filtraba por las amplias ventanas, proyectando un resplandor dorado sobre el mármol del su

do Salazar aún resonaban en su mente: "una alianza matrimonial podría salvar su reputación". Lo

puerta se abrió

n, entrando con ese aire sereno que co

no s

rrores no suelen irse tempr

a su lado, observando tam

le. Pero tienes que pensar

na breve risa

lo único que m

ruido distante del tráfico llenaba el sil

empeorar. Los inversionistas quieren una muest

esa mirada que intimidaba incluso

trimonio falso? ¿Un contr

ico. Si te casas, al menos por image

mbas manos en

de viejos codiciosos me dicte c

Axel -dijo Naven con calma-. Se trat

blemente. Sabía que su hermano no hablaba desde el interés, sino

a-. No propuso eso por la empresa. Qui

o. No necesitaba confirmarlo

sar eso a tu favor. Si decides casarte,

tó la mirad

aire, como una chispa que encen

que ya sonaba diferente-. Entonces, quizás

onrió le

el Axel q

sa, tomó un vaso de cri

dijo finalmente-. Pero deja claro que nadie me

candidata? -preguntó Naven,

ntió con

cta, ni mucho menos interesada. Solo alguien que ent

s quién puede a

giró entre sus dedos, miran

tran lo que quieren, Naven

ndido bajo esa arrogancia implacable. Después de Geraldine, había decidido no volver a confiar. Y si

. Yo informaré al consejo de tu decisión. Le

nrió con

de esperanza, así tendr

gundos antes de acercarse

l, sabes que quier

sincero-. Pero no te preocupes. No de

idad de palabras adicionales. A su modo, ese

y recogió su ab

ños preguntan por mí, y Sofía no

ó con una me

. Dile que Madrid sigu

aminando hacia la puerta-, trata de

risa suave, au

y poco elegant

espacho. Axel caminó hasta el ventanal, observando las lu

e Salazar no se rendiría fácilmente. Pero a él eso no le preocupa

dedos, dejando escapar u

imonio, lo tendrán... pero no

hombre decidido, peligroso. Al fin y al cabo, Axel Fo

to pétreo los documentos que reposaban sobre su escritorio. Las cifras hablaban por sí solas. El error -aquel ma

os incluso cuando todo parecía derrumbarse. Pero esa vez, la jugada había salido mal. Y el costo no era solo eco

ie más que a sí mismo. Había confiado en un acuerdo que se desmoronó a último momento, y ahora la prensa murmurab

es, apretando la mandíbula-. T

el silencio. El nombre en la pant

ejado caer la propuesta del matrimonio como si fu

l. La prensa amaría ver el renacer del hijo pródigo de lo

la llamada, c

ala

dad-. He estado pensando en nuestra conversación de ayer. Quizá podríamos

una breve pausa, antes

sente, sería una buena oport

img

Contenido

img
  /  2
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY