lamaron a una sala pequeña, carente de ventanas y contexto. Solo órdenes. El aire era pesa
, sin molestarse en cruzar miradas
silencio que siguió fue más elocuente que cualquier palabra. Ma
ó, rompiendo la tensión
sa incomodidad nuevamente, una presión en el pecho que no era exactamente miedo, pero tampoco se sentí
tratando de obtener alguna pista so
, pero fue suficiente para entender que algo se o
fue su única respuesta, seca
inguna parte. Salimos de la sala sin decir una palabra más, pero algo ya había cambiado
algo podía ser el abismo mismo. Mientras caminábamos por los pasillos, sentía el peso de la incertidumbre e
mos que estábamos en el umbral de algo grande, algo que podría cambiarlo todo. Y lo único que podíamos hacer era seguir adelante,

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