img Prisionero bestia  /  Capítulo 5 La fuerza que necesita | 27.78%
Instalar App
Historia

Capítulo 5 La fuerza que necesita

Palabras:1064    |    Actualizado en: 07/04/2026

ediodía, cuando Sora y Dara llegaron a buscarla para escoltarla al

, Sora? ¿Acaso lo mismo

y siguieron caminando delante

es, pero sí que se encargó de manchar con sangre el vestido.

s aposentos, tan finos y bellos como los anterior

ees que el rey

una sala, en el área del palacio donde compartiría habitaciones con cinco mujeres más. Eris se había convertido en la

ía de forma inmediata al primer lugar en importancia, directo al trono junto a su majestad. ¿Y cuándo sería eso? Tal v

nto a las damas de compañía de las otras esposas, s

narca. Su copero repartió el afamado trago venido de las tierras lej

aer seis copas», quiso gritarle a

re de pie se dirigió a la audiencia

soldados representarán la histórica batalla del Atolón,

la no alcanzaba el vino, pero al menos gozaría de un gran espectáculo artístico. La arena, de principio

desde ambos extremos y formaron los dos bandos que se enfrentarían. Entre los recuerdos que guardaba de

ar tan magna representación artística hasta que el primer actor fue decapitado y su cabeza rodó sobre

ulo sólo esta

lla de verdad y se estaban masacrando a vista y paciencia de la enfervorizada

e hasta más joven parecía con su espíritu inflamado por la barbar

sus sueños deshechos. La misma malicia que la había obligado a empuñar el acero contra

vo la arena. Un soldado Asko, el único que quedaba en pie, se enfrentaba con el

no contraatacaba. Esperaba y daba a un tiempo un grandioso es

alzó del cuello y se lo rompió con la fuerza de sus dedos. El tronar de huesos aceleró el cor

ebía ganar! ¡¿Quién es el indeseable rufián que se at

te. Su desobediencia no conocería el perdón, su atrevimiento tenía un precio superior al de su vida. Ni muriendo cien veces

ído jamás en las tranquilas tierras de Balardia, acariciadas dulcemente por el sol y besadas con clemencia por la lluvia. Potente, soberano, aterrador, el grito l

idad, su volumen, su color, su intensidad bestial, no parecían de este

scara Aska había podido liquidar a un dios, un rey ya viejo, que había dejado atrás sus

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY