no era una casa y mucho menos un apartamento, l
le agradaba usar, afuera la música parece llevar una fuerte batalla por meterse e
hoy? -La voz chillona de Pau
ella no me ayudara con mi pequeño Alan -Alicia masajea su fre
atito y obtener más dinero, así no
a te di
rina que usaba para imitarla-. Pero tampoco es como si a esos viejos borrachos les importara
a hacer -Alicia mira a su amiga con dulzura y
entre semana, para que puedas estudiar -se puso de pie en unos enormes ta
como te lo
servicios -La pelirro
esta lleno y debo se
que nació su pequeño Alan, no tuvo tiempo de descansar, ni tomarse los días para que su cuerpo se recuperará, porque las cuentas y l
eprimente, oscuro y frío, a pesar de los calientes bailes que las mujeres noche tras n
o, pero la paga era buena y a veces alguno que otro tipo se apiadó de ella y le dejaban propinas, n
¿Cómo e
bien y ¿Tú
r mujer podría derretirse por su seductora belleza, pero Alicia no y eso lo ponía como loco, porque estaba profundamente enamorado
ría de los Waffles, sé que amas los Waffles -por lo general no era tímido, p
cerremos turno, v
Francisco, pero aunque pareciera cruel y mezquino de parte de la castaña, la verdad era que aceptaba la invitación por
ni peleas, ni alteraciones, Francisco y Alicia salieron muy a las 5:30 de la mañana del lugar y cuando entraron
? -la pregunta tímida de Fra
a levanto los ojos, mientras envolví
edes vivir conmigo y... Salir de esa habitación en la
la respuesta de
apenas se estaban terminando de recuperar por la perdida de su amado Roberto y aunque
debes nada, solo soy
e voy a estar en deuda co
nquilo, Alicia tomo el autobús y Fran
patito la estaba esperando, así l
y ella solo quería que cada segundo que pasara estuviese acompañada de Roberto, lo extrañaba más de lo que podía acept
aba las mejores notas, no se quedaba con lo poco que los maestros del lugar se permitían enseñar, Alicia re
Ángel guardián que la vi
era cuidar y vigila
ñor J
lo veía más que a su propio hijo, los fines de semana eran los refinados hijos del viejo hombre quienes se en
ameson,
legría verte de nuevo. Mis
rró la morena cerca al viejo y señalando con e
n caer -el anciano le mos
ue la herida no había sido debidamente desinfectada,
el ba
bastante confundida, ya que siempre er
rma de la que hablo tan bien -el anciano suspiró cansado-. Es
tar tan preocupado con
jar de ser tan confiada. Y p
la arrogancia de la que era dueño, miró a Alicia con des
del almuerzo paso y la siesta del señor Jameson llego, un frío
por un rato de
ía pretender que no era
der la razón, conozco a
lo empujo levemente para
za por la cintura, su cara estaba prisionera entre las manos del salvaje, qu
l hombre, aguardando la esperanza de que alguien
o en esa elegante cocina, sin embargo cuando todo parecía estar perd
s?! Yo no te eduque para que
botones habían salido a volar muy lejos, sus piernas estaban algo rasguñadas y sus labios y mejill
, lo siento, p
o lament
pero sabía que tenía que dejarla ir, porque el desgraci
pero que fue insuficiente para sacarse la sensación de las manos de ese cerdo tocando su cuerpo. Ella jamás había sido t
a razón mantenía dos trabajos, debía mantener a su hijo y tener una mejor v
vida intentaba hundi
bargo y no se sentía apta para presentarse a e
dida y molesta. Además las marcas en el rostro y piernas de Al
e hacer conmigo lo que quiera o al pobre v
más complicado -la chica que ya tenía el pelo de s
do un poco más de café-. Estoy joven, siento
porque cada peso que tienes en el bolsillo es para sobrevivir. Es obvio que estás cansada Ali -su amiga la miró co
experiencia,
tener experiencia, si no em
l trabajo ideal era lo siguiente, tarea que no fue fácil, varias entrevistas fueron terriblemente mal, algunas porque los hombres le pe
había visto, y el edificio más grande al que había ido en todas sus entrevistas, un edificio imponente y por el que
a prestada ese día, eso la ha
en un susurro-. Tú pue
lo más amable, algo que ella no esperaba, la direccionaron al piso de recursos humanos y una rubia, joven, tal ve
ista, sigue a esa ofic

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