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Historia

Capítulo 3 ¿Y si él nunca recordaba

Palabras:1166    |    Actualizado en: 15/01/2026

ármol del vestíbulo resonaba como una acusación. Había regresado al lugar del que juró escapar,

erfecciones o informes financieros, ahora vagaban por las paredes con la curiosidad de un niño que visita un museo por pri

Es extraño, Clara. Siento que reconozco la estructura de esta casa, pero el alma de la

a, sintiendo un n

res años, Sebastian. Tus gusto

ia ella, atrap

on tuyos? -preguntó con una p

nstrucciones -mintió

o de l

bitación donde el matrimonio Moretti había muerto lentamente en el silencio de una cama demasiado grande

n el borde de la cama king-size. Se llevó las manos a la corbata, forcejeando con el nudo con una fru

ara antes de que su cerebro pud

l calor que emanaba del cuerpo de Sebastian, el aroma a sándalo y a limpieza que siempre la había embriagado. Sus ded

ía ver las pequeñas motas plateadas en sus iris. De repente, él le rodeó

voz era una vibración baja que parecía recorrer la colu

encima de un susurro-. Es solo que... han sido días di

lural-. Me gusta cómo suena eso. Como si yo te i

stro. Clara cerró los ojos, entregándose por un segundo al contacto que tanto había anhelado durante su f

ntre nosotros. Estás aquí, estás conmigo, pero parece que estás guardando un lu

arido. Eras mi verdugo. Eras el hombre p

decir-. Alguien que no solía detenerse

argura, una expresión q

e un regalo. Porque ahora

la seducción

do el torso atlético y marcado por la disciplina del gimnasio y, ahora, por algunos hematomas purpúreos del impacto. Clara intent

fuerte, rítm

memoria para saber que te deseo, Clara. No sé si teníamos un romance secreto o si yo era demasiado estúp

taba seduciendo a su propio esposo, un hombre que legalmente poseía su cuerpo pero que, emocionalmente, era un

nte -intentó protestar, aunque sus dedos se c

a frente de ella-. Y por primera vez en lo que parece una eternidad, me siento

er la farsa profesional. Pero el hambre de ser tocada, de ser vista con esa intensidad, fue más fuerte que su

esfuerzo mental, con su brazo rodeando la cintura de C

que recibía de este "nuevo" Sebastian era un tesoro robado al pasado. Sin embargo, una duda gélida empezó a crecer en su pecho: ¿Qué pa

vida siendo una extraña para el hombre que amaba, ocultando el anillo de

no. Tenía tres llamadas perdidas del abogado de Sebastian. Los papeles del

to de olvido era el

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