ón. Mateo, sorprendentemente, me encontró en el desayunador. Parecía cansado, con l
Pero hoy es tu cumpleaños. No lo he olvidado. -Extendió la mano sobre la mesa, su mano flotando sobre la m
- cruzó su rostro. Por un segu
o protectoramente sobre su vientre hinchado, sus movimientos exageradamente lentos. Llevaba un vaporoso
ctivo hoy. -Se sentó frente a nosotros, sus ojos fijos en Mateo-. Ha estado pateando toda la m
a estado solemne momentos antes, se iluminó con una alegría pura. Se incli
z estaba llena de un asombro infant
io, guian
erte, Mateo! ¡C
ción mientras sentía el débil pulso de vida bajo su palma. Era un padre, completamente c
mi voz apena
. Recordarle su pro
ltado, como si hubiera ol
sus ojos ya se desviaban de nuevo hacia Isabel
guardado por él, se rompió. No fue solo una traición; fue un borrado. Ya no
ía, pero era paz al fin y al cabo. La decisió
mesa. Mi voz era firme, mi compostura
co. Mi chófer, que ya esperaba, abrió
-le indiqué, mi voz clara y f
una llamada, mi v
lé con el abogado de mayor confianza de mi padre,
a -fue la respuesta concisa-. Tod
de mis labios. El divorcio estaba finalizado. E
s atrás. La tripulación, leal y discreta, me recibió con cálidas sonrisas. Mi padre se h
mar abierto, saqué mi teléfono por última vez. Compuse un mensaje final para mi
os vestigios de mi vida pasada. Esto no era un final.
staba lleno de actividad, pero no de celeb
seda, picoteaba del
años, después de todo. Quizás solo se siente un poco.
ia se
zó una mirada de aprobación a Isabela-. Al menos tú entiendes la importancia de la familia, Isabela. Del legado.
o de inquietud apretándose en su estómago. Había llamado a
nte-. Nunca se pierde su cena de cu
dió su lugar -comentó Ce
de repente, su voz aguda-. Revisen todos s
spiró dram
ático. Probablemente solo está de ma
raño y creciente horror en sus profundidades. Alrededor de su cuello, brillando bajo el candelabro,
voz peligrosamente baja-, s
oló a su garganta, s
¡Por el bebé! ¡Como símbolo de nuestro fu
inquietante y tranquila aceptación de Sofía esa mañana. Su
frenética irrumpió en el comedor, s
habido... un accidente! -Su voz t
de Mateo
? ¿Qu
brotando de sus ojos-. ¡El yate de la señora Sofía! ¡E
se disolviero
Estrella de los De la Torre alrededor del c
ión estall

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