img ESPOSADA AL CORAZON  /  Capítulo 3 La llegada | 5.26%
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Historia

Capítulo 3 La llegada

Palabras:1516    |    Actualizado en: 07/05/2025

vado de Aaron Morgan fue

on la espalda rígida y las manos apretadas sobre su regazo, observando c

que su vida quedaba más y más atrás. Su hogar. Su país. Su libertad. Todo se desvanecía, y lo único

atisbo de control en una situación en la

n de encierro se hacía cada vez más insoportable. Estab

ogancia en su asiento, bebiendo whisky con la misma indiferencia con la que

legada, Katerina sintió un esc

oner un pie en un país que nunca había sid

ión. Todos habían

dos U

la pista privada, donde ya los es

ndose la chaqueta de su impecable traje

no se

ldas se acercó a su la

ar, señori

permitiendo esto? Su orgullo le gritaba que resistiera, que luchara... p

de pie. Pero no porque lo aceptara. S

l rostro, pero no le trajo alivio. Era la brisa de un país

acercó a Aaron

adre ya lo es

idad con la que siempre actuaba.

la mansión -ordenó sin mirarla s

za y posó sus ojos a

empacar. Aquel

un escalofrío rec

a adver

más, se subió a la primera camio

vehículo alejarse con el corazón enco

brió la puerta de un

señorit

ia contenida. Pero, una v

o, sintiéndose más p

nsión

iradas vigilantes. Katerina mantuvo la vista en la ventanilla, observando cómo

ron, su coraz

un pa

de mármol, ventanales enormes y jardines perfe

n, y los guardaespaldas

exterior. Techos altos, candelabros brillant

nción fueron las cuatro figur

o y una mujer de elegante presen

e de pie fue la mujer

trecerraron al

Alicia su tono era mesurado, p

s se mantuvieron en su

nudo en la garganta.

o podía

dejó que las palabras salier

en contra d

en la sal

se miraron entre

nció leveme

Per

na no t

más que una simple transacción. A

aron de inmediato. El impact

preguntó una de ella

tuvo su mirad

on Mo

yó como un pe

a línea tensa, mientras las tre

y Katerina supo que su presencia e

orizonte con su estructura de vidrio y acero. Su nombre no solo representaba una empresa

egro, perfectamente ajustado, resaltaba aún más el hielo de sus ojos azules. Entró al edificio

señal de respeto a su paso. Sabían

o, su padre, Alessandro Morgan

rta. Entró como si el

salpicados de canas y una mirada penetrante, lo recibió con una leve inclin

lessandro, dejando a un lado unos

erreno inestable, pero útil

sbozó una l

s. ¿Las negociacio

ente al escritorio

los términos que establecí. Su imperio estaba al b

soltó una

hace que incluso los hombres más

acta

ssandro brillaro

mpañía, nuestra expansión ha sido más agresiva que nunca.

in dejarse afecta

solo existe par

o observó c

los números. Pero tú entiendes algo crucial: e

ue Alessandro le ofrecía y la a

, padre, está e

sonrió con s

Cómo piensas mane

vaso sobre la

lo

ta intrigó

¿C

pronunció las palabras con la misma fri

a ca

oficina fue absolut

te la cabeza, procesando

on q

bre el brazo del sillón

aterina

ada, pero al ver la seriedad de

as en

e hablo

en su escritorio, e

ergei Volkov. ¿Estás diciendo que

pondió Aaron con calma

ró con atención, ev

obtuviste

uto sobre los nego

o sonrió l

realmente desesperado

est

vaso de whisky y le dio

vulnerabilidad de Sergei para humillarlo

inó levemen

es efímera. El

ro rió su

¿Qué piensas hac

en el sillón, con una

e sea n

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