img Una cura para mis delirios  /  Capítulo 4 Fantasías vívidas | 6.25%
Instalar App
Historia

Capítulo 4 Fantasías vívidas

Palabras:1538    |    Actualizado en: 06/04/2023

tanas falsas, que se habían inventado para prevenir la claustrofobia y el es

distribución de los empleados -

ivo? -preguntó Li

acía antes de venir a revolver el gallinero. Dicen que se aburre rápido de t

ncón para evitar ser rozada entre la multitud. Se había puesto una blusa holgada y un brasie

rancesco, vayan al sexto p

nombraste -r

despedida

s gra

sin protuberancias-. Alégrate, ahora trabajaremos se

su bolso y sa

gunos cambios son

guió caminando con el mismo

rás el a

fuego en la entrepierna. Esa fue la sucesión de

las escaleras. E

so. Últimamente e

nsancio eran indistinguibles con los de la excitación sexual. Además, el ejercicio

la rápida. Apenas y conocía a algunos programadores. Nadie se había sentado todavía, d

ión le llegó de pronto y se tensó. De

ió disparad

a, alucinar rodeada de tantas personas la dejaría en evidencia. Eso le pasaba por no tomarse los a

con la vista fija al frente,

la habitación y sin alcohol o tanta calentura de por medio, se dedicó a analizarlo. Debía medir un metro ochenta, cabell

er fruto de su mente enferma. Esperaba que le alcanzara la imagina

é hace? -dijo

ró Alessa-. Si voy al baño a

as y topos! Presten atenció

ban en el rincón, Alessa tanteó el trasero de la alucinación. El abrigo estorbaba, pero se

rtuna de ser guiados por un experto, lleno de ideas fresc

tar su mano de ese caliente trasero im

de presentarles a nuestro nu

sa. El hombre avanzó entre los presente

n silenciando y todo se vio como una película frente a sus ojos, que ya no distinguían entre ficción y realidad. Alessa ha

ación que había calentado su cuerpo se estaba convirtiendo en horror. Un sudor frío le recorría

empleados empezaron a

vo piso, el jefe quiere h

guo, el nuevo

maginario, al que de imagina

rita Montoya -dijo

arecía en nada a su hermano Francesco, que era un moreno

la silla, clamando por

e ocurrió en el salón? El

palabras la hicieron r

decir que lo confu

saber co

guien que cono

etear a alguien en el trabaj

r" se oía tan bien saliendo de esa boca, acomp

debió ver al nuevo jefe por algún pasillo, su mente guardó la espectacular imagen y el resto lo hizo la calentura

a. Tiene antecedentes pen

más daba satisfacer la curiosidad del hombre c

as a l

specífica,

eron intimand

ario le había chupado el dedo le produjo una morbosa

no es suficiente para

varias

Está acostumbrada a ser

s. Esperaba no dejarle mojada la silla. Tend

ndecencias ahora? Se

yo respeto mi lugar de trabajo. Sé que no es una excusa, pero no he estado bien úl

a. ¿Ha acosado a algu

ro qu

on alguno en esta

iba a volver loca. Su fantasía realmente

que respeto mi l

o con el que había tocado los de ella en la fantasía del ascensor. Alessa quiso chupárselo también y

sas me desagradan mucho más que las acos

nadie aquí en el t

o con todas sus fuerzas. Se

me he toqueteado con algu

ltaba la lengua y el brasier y

ólo

as compañe

é como que el episodio del salón jamás ocurrió y usted deja

torita

, s

a. La vio correr por los pasillos como una rata en un laberinto hasta meterse en un baño. Quería

lla. Supuso que ya había llegado e

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY