img  /  Capítulo 9 Infidelidades. | 5.52%
Instalar App
Historia

Capítulo 9 Infidelidades.

Palabras:2160    |    Actualizado en: 28/12/2022

gún rastro de vida en la casa por si de pronto hacíamos algo inadecuado para mis padres en casa y nos llevábamos una ingr

aba durmi

dive

ilo, Tati riéndose

muerte. Reí a carcajadas ante su reacción junto a mi am

jaron caer a su lado, y de un rápido movimiento subió sobre mí, con las rodillas en el sofá y sus manos a la altura de mi cabeza sin tocarme ni un centímetro. Me provoc

manos en su pecho,

ué s

o miré. Y

poniéndom

o, y tuve que mirarlo para comprobar

probarlo. -Mascullé.

s dormir

lo arrojé encima, pro

ertido. -Antes el "Doctor Pierce" nos s

octor Pierce? -Le p

sí, señor

Me volteé dispuesta a irme. Lo oí reír a carcajadas y me fascinó como sonaba, me di cuenta de pronto qu

s de esta for

e siguió y me detuvo, sin embargo

a ella, pero cuando llegamos

do por mucho tiempo, pero su curiosidad la había mantenido cerca de la coc

stico comenzó a quemarse tanto que posiblemente haya hecho corto ci

ico de allí, arrojándolo a la basura mientras yo con un trapo esparcía el humo hacia los lado

ustedes terminaran de coquetear. -Lamentó, apenad

rienda. ¿Están de acuerdo? -Ambas asen

otcakes, tostadas y café. Se lo agradecimo

horrible noche que había tenido. Quitando su lado seductor y coqueto Harry parecía s

también por él, esa tarde hubiera estado en cama,

an y ya era muy tarde. Me dirigí hacia la sala donde solíamos comer para ir con Pierce. Sabía que él estaba con sus

iné mi cabeza, no que

bien que te rehúsas? -Inquirió él de pronto, to

í el

nversaciones que no le

ó una

-Confesó. -Pero comie

ordaz, cruzándome de brazos, p

eo que es algo más grave. No quiero meterme, nunca

una infidelidad puede pasar en una relación.

eí que me extraería la

tás

rfe

o que te duele ca

alabra que doy. ¿Nunca le f

aseguro que la que

boca y l

pensar que y

vamente. -¿Estás así por s

inimices

imbécil por no ver lo que eres, pero intento guardar para mi

anta se

as no

, lista p

noches,

.

staban ahí. Lou me saludó con la mano porque tenía comida en la boca.

mamá pasaron por mí. Llegamos

oncentrado tecleaba en su celular, no sé si me h

a Mamá. Ella tan solo se enco

en silencio por qué rayos me molestaba. Hasta

me lanzara una de sus miradas de desaprobación. Odia los ce

omento? -Lo emitió con pacie

ió la mirada hacia

l trabajo ya comencé a trabajar. -Lamentó,

su casa. En caso contrario se encargaría

a mirada,

ahí, su sonrisa y

alándome una pequeña sonrisa. Con una gall

ro aun así lo comprobé en mi celular. -

amó mamá. Harry

ordé y resoplé. Termi

recibido en su casa... -Harry abrazó

detuve a observarlo, y tal vez a despedirme. Aunque no dejaría de

on a mirarme, co

. -Les dije a la defensiva, ello

te lleve? -M

osible. -Estoy

o sus llaves en mano. ¡Era una propuest

despedí de mamá y ambos salimos encami

n nuestro camino ambos de

stúpida presionando con mis brazos mi cuerpo, intentando protegerme de frío. - ¿Segura quieres ir cam

l soltó una risa asintiendo

n palabras en la boca, lo entendí y me que

lor estaba tan fresco y tan crudo, ahí latiente dentro mío, que

haré más.

prome

ra confesar el disfrutar su presencia

o dud

, y esperó. Riendo avancé hacia él y extendí la mía logrando que se juntaran y sellaran un pacto, pero luego

profundizarse en mi pecho se intensificara tant

descansar, ya que la primera hora mí amiga la utilizó

as tantas filas larguísimas para que me dieran algún turno y así pudi

ió había pasado demasiado tiempo.

, entregándole mi documento. Ella comenzó a te

ueño papelito y

chicle. La miré horrorizada sin poder evitarlo, Tati en cambio esbozó una mueca de as

quierda, fui hasta ahí y me pidió el papel que me había dado la chica anterior. Terminamos el breve trámite en instantes, pagué p

trara a la puerta 28, que el

etamente nerviosa. Mis manos comenzaron a temb

acarició mis brazos. -¿Qué si me pregunta

un mechón de cabello tras mi oreja. -Pero mientras tanto debemos asegurarnos que todo se encuentra bien. -Reprimí unas nuevas y horrendas ganas de llorar. Me

e aire y caminé hasta la puerta

s de pasar sigilosa, t

ortadamente cuando la puer

instante en mi cabeza comenzó a sonar una alarma que me de

izada, quieta en mi lugar, tan solo

das. No a él. No quería mos

r de mi pecho, las palpitaciones eran

img

Contenido

img
  /  0
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY