img INESPERADO AMOR DEL CEO  /  Capítulo 4 Capitulo:4. ¿Por qué lloras . | 6.06%
Instalar App
Historia

Capítulo 4 Capitulo:4. ¿Por qué lloras .

Palabras:2117    |    Actualizado en: 14/06/2022

espalda a Rouss y humillarla públicame

ía dejado frente a todos. Al final, no tuvo tanta suerte la bastarda. Al Pen

cia la tranquila calle, nada comparada con

anteriormente tenían convirtiéndose en gelatinas precipitándose a caer, afortunadamente había un gran muro para apoy

o a ella sorprendida al verla en ese estado. Sus piernas automát

lo en su pecho, mordiéndose la lengua para no empezar a soltar maldiciones y abrir s

ermana como ellas se consideraban, se lan

cuando la iba a dejar en el puesto del copiloto. Tomando su lugar, sostiene el volante fuertemente sintiendo

engua al ver como era llevada por esa importuna de su amiga, tenía la intención de

.

alda erguida de Rouss alejarse cada vez

que aun seguía abrazada, sus dientes

res!, ella se encargaría de tomar venganza en su nombre. Girando su

on voz fría al pasar por sus lados, marchándose con la ayuda de

Fanny con los dientes apretados empuñan

trometiera en sus planes, cuanto an

blemente, pero esa amabilidad dio paso a la frustración y la tristeza al volver hablar, –joven Miller, por favor, no odie a Rouss, ella

ulpa que mi hermana se descarrilara eligiendo ese camino– grito Lizzy con voz suave llena de preocup

ted no tiene la culpa de nada–

casa en gratitud por cuidar de nuestra pequeña L

to, pero luego termino a

lo que acababa de pasar. La conclusión era: Rouss era una pe**a, siendo abandonada por su prometido

ouss?. Era muy evidente las intenciones que tenían, pero como no era asunto de ellos, se escogieron de hombros

ouss, una expresión complicada se formo en su rostro, dando u

.

ción que era iluminada por una tenue luz amarilla

ave mientras acariciaba los cabellos de Rouss que estaban esparcidos en su r

llorando como una pequeña niña desconsolada contándole todo entre sus lágrimas. Su corazón se rompi

a para calmar su dolor. Sosteniendo su frágil cuerpo tembloroso entre sus brazos se juró a si misma que

os e hinchados de tanto llorar, algunas lágrimas desobedientes aún sa

ifero Janet con voz tranquila y una pequeña sonrisa en su rostro m

valga la pena y no por cosas insignificantes que no lo valen y

ír –gracias hermana– respondió con voz al

xtendiéndoselo, el cual Rouss recibió tomándos

, el cual era de Rouss al igual que otras pertenencias que tenía, ya que Rouss en ocasiones se quedaba allí huyendo de s

el rostro de Janet , sus manos se volvieran puño

las lagrimas al verla parada en el mismo lugar por varios minutos con

a Vuelta, la mira con una sonrisa –en que debes bañart

stas ensuciando mis sábanas– respondió agitando

ss

queña sonrisa en sus labios. No sabía si reír o llorar por el comentario de su amiga con la intención de a

iéndose debajo de ella dejando que el agua fría la re

berrinches para tratar de calentar su cuerpo para contrarrestar la frialdad del agua. Pero ni siquier

an por sus mejillas confundiéndose con las mal****s lagrimas que volvieron a surgir. De la nada, su puño cerrado se empotro contra la pa

eó dejándolo inmune contra cualquier clase de sentimientos que quisieran llegar hasta el. Desde ahora, no se le permitía sentir ninguna clase de sentimientos,

expresión se ensombrecía cada vez más, dejando salir su impotencia y frustración. Los pedaz

junto a las demás prendas rasgadas. Después que saliera de la d

taban arrugados y sus labios pálidos, decidiendo que ya era momento de salir

su pecho perdiéndose en el borde de la toalla. Sus labios estaban algo morados y sus dedos arrugados a causa de todo el tiempo que estuvo ba

egar al comedor donde habían dos tazones de gachas de mari

rla llegar aun con su delantal puesto. Tenia todo el cabello r

dos estaban juntas, era como ver u

elleza era como una delicada flor que sobrevivía a un duro in

s esperado– respondió Rouss con una pe

edio de un puchero formado en sus

rente con ella, Janet ocupaba un lugar muy especial en su corazón, solo a ella y a su abuela se les permitía

e estar muy preocupada.– Hablo con voz algo suave des

e preocupes por la abuela, hable con ella cuando est

muy ansiosa– decía tranquilamente r

conmigo–. Después de hablar, se llevó una cuch

lababa Rouss con una sonrisa juguetona mientras se llevaba otra por

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY