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Historia

Capítulo 3 La Invitación.

Palabras:2007    |    Actualizado en: 22/03/2022

um – conteste

y sé que no es de aquí, en seguida ca

a, el secretario de su señoría Rashan Els

, estoy muy bi

unico al

alteza Hassam

ondí cordialmente – estoy mu

persona. ¿Cómo está tu agenda mañana en la mañana? – me preguntó

la agenda libre, usualmente los jueves evito tener reuniones a menos que sea alguna urgencia internacional. y ad

cretaria para revisar mi agenda de mañana, c

do perfectamente si no pue

te aviso. No

iernes con unos pocos amigos, shisha, whisky, y unas sirias que saben mover el trasero. Las fiestas privadas son lo de él, sabe que en mi posición no

boxeo, le pedí a la asistente de servicio que solo me hiciera café y un batido de proteínas, a las 8:30 quedé finalmente para desayunar con Rashan, tengo curiosid

ara tomar el resto del viaje por la calle paralela a la playa. Al ver el parque público Athanaiba me fijo en qué hay cierto deterioro en los jardines, anoto mentalmente habl

ción una mujer con unos leggins azul claro y una franela negra que le tapa la mitad de su trasero, a lo lejos me doy cuenta que es una extranjera de las que respeta el código de vestimenta estable

pequeña niña rubia y se les sumo un niño más grande que era más del color de ella, blanco bronceado, yo casi

s ella, la mujer con la mirada c

acera por donde venían caminando y aprovechando los vidrios tintados vol

o esperaba volver a verlos. ¿Sera

; lleva una franela un poco holgada, no se le ve que tiene senos muy grandes, pero se le marca un trasero genial que se me agua la b

legarme al cuello, con mi 1,92 metros de estatura, tiene la piel dorada, cabello entre marrón y rubio, está vez llevaba lentes de sol oscuros, así que no pude ver sus ojos, miro como habl

ue puedo imaginarlos rodeando mi pene que por cierto y

moon. –

aya, ojalá pudiera verla meterse al agua. Suena mi teléfo

um Hassam, ¿q

un minuto de la embajad

er concentrarme en la reunión que me espera. La embajada está a escasas dos cuadras del lugar donde vi a Moon. Me anuncio y abren lo

io que sirve como oficina de la embajada, la verdad que es bien cómodo y fresco, ya habí

ma está perfecto para comer en el balcón, ya sabes respirar algo de brisa marin

lante

e es como un bálsamo. Nos sentamos y tomo un vaso

buena relación entre Egipto y El Sulta

las copas

no quiero informarte que la señorita Rhasma Gasal hija del c

maras esto en un comunicado al ministerio, como siempre se hace con la v

ia sonrisa a modo de

antes de oficializar su visita, cómo sabrá su alteza, la señorita Rhasma es s

prospectos para casarme, como para que también venga este funcionario a ofrecer a la mimada hija de un comandante de su país.

vameee. – grit

inosaurio te comeré. – le respondi

y bajo mi mirada hacia los cocoteros que d

ta a ver si viene la belleza tropical Moon, la que ahora sé, es la madre de ese par de criaturas qu

encia? – me

gen, pienso. No me queda más que

s de embajador funges de cupi

ta que está incómodo con est

co de la señorita Rhasma – dije muy políticamente – si gusta puede venir y dis

rgo, su petición es conocerlo y compartir c

a que un predador quería devorársela. Miraba como la niña pequeña se acercaba a ella y le enseñaba su zapato a lo que su respuesta fue un regalo para mí. Bajo su torso para q

o la cucharita de té caía en el plato bajo la taza y al voltear vi que son

Esta es una de las bondades

ente muy bien ubi

pártele a la señorita Rhasma mi número personal o si se siente muy apenada d

elajo sus hombros como si se hubiese quitado un peso

debo contestar está

dela

. Culmine de hablar con él y resultó ser una invitación de los Estados Unidos de América y debo acompañar al comité ya que mi tío a

ya mi Moon se había ido. Terminamos

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