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Historia

Capítulo 3 No me venderé

Palabras:1297    |    Actualizado en: 22/07/2020

n cautela la expresión furiosa del joven maestro. Por lo que había oíd

ido. Al ver que su mano todavía estaba en la cara del jove

el centro de su palma, pero no parecía importarle. Una incómoda sonrisa entró en sus lab

e los sirvie

lante para aliviar la situación, pero James levantó una mano para detenerlo. Él ib

a bofetada en la cara cuando tenía cinco años, nadie se atrevió

y estaba a punto

No

No

se puso en cuclillas y cruzó las manos sobre su cabeza. "Los niños no pu

atando de proteger a su primo de la ira de James. "Joven

oner nunca una mano sobre una mujer. No solo era perjudicial para la dignidad de un hombre, sino que definitivamente lo harí

mezcla de sorpresa y piedad brilló en sus ojos. Aunque nad

se había ido. Lentamente se asomó entre las yemas de los dedos. Cuando vio que el hombre se

. Él había adivinado por la reacción del joven maestro q

el helado en la cara, sino que también lo abofeteó. Parec

allí?" preguntó s

está llamando", Sr. Loyal

le susurró a su tía. Sin otra palabra, si

ar. Sin embargo, esta era la primera vez que deambulaba por los pasillos porque estaba en p

bo de cubitos de hielo para disminuir el enrojecimiento de su rostro, pero él se negó. Aunque la bof

o". Con una reverencia, Sr. Lo

día mirar a la chica frente a él, y ella se encontr

palabra. Lola no pudo evitar preguntarse qué quería decir. Ella levantó la vista para mi

malentendido. No quise golpearte. Ya sabes lo peligrosos que son los mosqu

se burló. Sus dedos giraron alrededor del vaso que sos

ro. Le temblaban las manos mientras rezaba en su corazón que el

os. "Escuché que la señora Chi no goza de buena salud

ltimos días ". Realmente no importaba si la anciana era tan trabajad

e de pago ", dijo Lola con ansiedad. Bai estaba a punto de tomar el examen de ingreso a la universidad, y el salario de su tía era suficien

ó justo ahora ..." Ja

la cabeza sin dudarlo. "Todo es mi culpa. Por

nceridad". Tomó un

ya se había disculpado con él. ¿Qué más q

stoy dispuesto a hacer cualquier cosa

sonrisa se deslizó en sus labios. Le gustaba un desafío. Parecía

y él levantó su rostro. A primera vista, parecía una marimacho, pero después

cálido aliento sopló en su rostr

uda de que era el hombre más guapo al que había visto. Per

lo fuera, ella no se atrevería a aceptar tal acto. Inmediatamente, extendió las manos para protege

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