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amiento debía celebra
lto y apuesto, aunque todos creían que la Diosa de la Luna se había equiv
naje. Me había prometido que me reconocería públicamente
ña
a que admitir que yo merecía estar a su altura... Por primera vez, todo parecía más llevadero. E
, sosteniendo una taza de choc
el que debía cocinarse a fuego lento durante toda la tarde hasta que la carne se deshiciera en la boca. Una vez m
lce, ¿
laneando nu
té las manos, deseando entrar cuanto an
ces l
legó desde la puerta ent
jé con
re se m
a desnudo, inmovilizando
ella con voz suave y zalamera-. ¿Por
dé par
, mi her
e más me odia
a y ronca-. Para convertirme en beta, primero tengo qu
risa carga
esperar hasta la ceremonia
on en las palmas. El dolor se extendió en oleadas, casi co
con repugnancia-. Arruinará tu nombre. Las omegas son como cucarac
ría a una omega. Solo la necesito para que dé a luz a mi
dose y soñando con llevar la corona de beta. Cuando, en realidad, lo único para lo que sirve es para arrodillarse y bes
n el marco de la pu
Dentro de la manada, por muy sincera y obediente que fuera, siempre sería una criminal. Debía agachar la cabeza por ser
había sido
iento como guerrero, y fui yo quien lo guio por el territorio. Dijo que quería
que había dese
Luke, en cambio, vendaba mis heridas y me llevaba platos de comida que aún humeaban. Me ase
a parecía habers
nocimos como compañeros destinados. Era imposible describir el éxtasis que sentí en aquel mo
edé p
illación que mi padre y el resto
guas residuales de un desagüe y
aja de esperanza a la
a sido un
é la
Le
ncorporó
de pánico. Se apartó de él con absoluta tr
a como tú nunca creyó de verdad que alguien pudiera amarla, ¿verdad? Deb
mo amantes -repliqué-. Aunque, pensándolo bien, tal vez sepas q
de arrib
venas la que te impulsa a merodear a escondida
ueña
furiosa, pero de
ar cómo convertir esa habitacioncita tuya en Mans
do. Apenas cabía una cama de un metro de largo; el espaci
uería arrebata
estrozarle aquella cara bon
ría una cosa: cortar el
a y me dedicó una sonrisa tan d
ste a estar con Luke, te convertirá en el juguete favorito de t
me levant
sobre mí y me s
chame,
cabello hacia at
ro de Luke. El mismo que alguna vez
me provoc
or la presen
na, déjam
y me estrelló con fu
la voz ronca-. Lo oí todo. No soy más que un peld
tiene es
resión de absoluta convicción en su rostro hizo q
nidad de ser la madre del cachorro de un beta. Te mantendr
ón y le propiné un
ara-. Este lugar apesta peor que una alcantarilla, ¿y te atreves a
ó y, un instante d
e vínculo, te lo advierto: ni se te ocurra poner ese estofado de cordero
nmóvil por
que ll
casi me e
único que aquel hombre no soportab
mand
El absurdo, la rabia y algo más se m
robar ni un solo bocado de
uve la
e rechazo a Luke y corto
nculo estalló dentro de mi pecho. Fue como si una
a se me
la y me obligué a
la vuelta y
rrumbarme d
má
salí del edificio. Apresuré el paso y me la
a Mansió
, y su manada me acogería. En cuanto a mi padre, siempre había considerado mi exi
ilamente en el sofá de la sala. Estaba relajada, como si
lo
que lo
ello había sido una represen
a parásita estaría demasiado avergonz
con des
ña pa
o y, en veinte años, ni una sola v
no imp
que sopor
-Me esforcé por mantener firm
-Su tono rebosaba desprecio-. Ahórrate el esfuerzo. La Diosa de la Luna simplemente cometió un pequeño
on claridad-. No disfraces la inmundicia de tu famili
ú, pequ
o ya levantada, pero la voz de mi padr
gresado en el
edé i
eciera para siempre. No tenía intención de adiv
n serenidad-. Necesito tu permiso para
n las escaleras y me
a? ¿Y adónde crees e
que te i
ás me importará una omega q
Sylvain. -Lo miré directamente a l
ega! -gritó Celia a su lado-. ¡Alfa, concédeselo de una
N
adre fue dura
omega ande por ahí mancha
rrojarme? -pregunté, aunque
ran fríos, como si contemplara un objet
gre. Alfa Dominic n
e me heló p
Dom
niños de todas las manadas. Decían que ninguna
aba a punto de vend
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