IJ
enzado de forma
cerqué a Anderson, el médico de la ma
ue Leo no pudiera oírnos. "¿Qué opina
supe lo que iba a decir, y
ión me invadió mientras lo acompañaba a la salida. Cada vez que nos visitaba,
mi antiguo Beta y su pa
. Su vínculo era tan fuerte que, cuando Leo comprendió que su padre
o abandonó porque no fue capa
olo porque estaba solo, sino porque Liam había sido mi mejor amigo y con
do y le di suaves palmaditas hasta que se durmió. Eso era casi todo lo que hacía. J
ía estar siempre con él y quería que tuvier
có con un gesto que saliera, pero yo le señalé que se fuera. Me levanté despacio de
con ella en la sala de
e recorrió con la mirada y supe que tenía alg
una respuesta
o ni siquiera lograba reco
a, pero cumplía todas las funcio
as en lo que te dije
saber de qu
Otra vez". Recal
lanco y tomé la ma
, si me disculpas, voy a oc
cucha, las cosas no pintan bien con los lobos de la Manada Luna Creciente
nca no tiene una Luna". Lo se
do. Escucha, piénsalo y, esta vez,
o no haría nada al resp
ah, t
Su sonrisa desapareció. "¿Y si
echó a
a misma situación. Además, los hombres s
s ella se alejaba, pensé de v
a una figura materna
as un idioma
tema para que Aiden por
en cualquier familia, er
ampaña de Hazel para emparejarme de nuevo, pero sus p
. No va a
oridad era Leo. Nada me harí
liz. Leo tendrá la figura materna que todo niño necesita y p
. En cuanto empezaba con sus discursos, nunca se calla
h, sol
r con nadie más? ¿Tan pronto olvidaste lo que hizo Emily o lo que Jane le hizo a Leo?
jó. Los incontables días que pasé rogándole que volviera. Los horribles días posteriores a su parti
el pecho, pero aparté enseguida aquella sensación
empo con ninguna mujer. Nunca me casaría ni reclamaría a una pareja.
mpezó Aiden, pero lo int
Mi tono fue
de humor. Ninguno de lo
és del recordatorio innecesario de E
itación y me dirigí a la mía, pero cambié de
que necesitaba para despejarme d
ormal, me puse algo cómodo y m
aría algo así. La forma en que la supuesta familia de esta loba la trataba me ab
ataban me enfurecía, porque se
, pero era evidente que eso no se aplicaba a estas personas. La
ica, Lisa, seguía alimentándolo con mentiras. ¿Qué buen padre se quedaría inmóvil viendo
ue y después por atreverse a golpearla. Pero no podí
nada Luna Creciente Blanca, Adriana y yo debíamos ser condenados a muerte.
orarse y, como mi padre había aprobado aquella ley junto con el Alfa de la Man
por una mentira. La protegería con mi propia
a abrir la boca, Li
rte de inmediato!". Si su padre tuviera cerebro, vería que esta estaba dema
isa! ¡No pue
ría por mi aparición. Su padre continuó: "Pero no quedarás libre. ¡Llévenlos a las mazmor
ras? De nin
n soy". Los guardias no me hicieron
eerme! ¡Por favor!". Su padre le dio la
á bien. Esto se aclarará p
ubieras intervenido para salvarme, est
se me presentara la oportunidad, volvería a salvarla una y otra vez sin pe
la realeza, pero esta noche, por primera vez en todos mis a
rdias, pero no me hicieron caso. "Soy el Rey Lycan. Me ll
io oscuro. Todavía no podía cre
es que mentir". Adr
endo! ¡¿Por qué
solo a todos los lobos. Eran demasiados y esto pondría a Adriana en peligro. Ni siquiera
tal era mi ún
La Manada Luna Creciente
GOOGLE PLAY