img La Herencia de las Sombras  /  Capítulo 3 Hilos Invisibles | 17.65%
Instalar App
Historia

Capítulo 3 Hilos Invisibles

Palabras:1642    |    Actualizado en: 06/10/2026

había asignado en el ala privada del Palazzo di Notte, Chiara contemplaba el discurrir del río que atravesaba la metrópoli. La estancia estaba amueblada con un gusto

sirviente portando una bandeja de plata con café recién elaborado,

ontró una nota escrita con un

ia

dos de la tarde. Tras la comida, el sastre vendrá a prepararla para la gala del Palacio de Gobierno

A.

stió con un conjunto sobrio pero elegante y se dirigió al despacho contiguo, dond

as no solo reflejaban las ganancias millonarias del casino y las apuestas ilegales, sino una red perfectamente estructurada de pagos a altos funcionarios. Nombre

una entidad fantasma denominada Oficina de Auditoría Ciudadana. Las sumas eran astronómicas y la firma de r

lanca de lino con las mangas levemente remangadas y los botones superiores desabrochados, un

signorina Rossi? -preguntó él mientras se acercaba a la mesa

s del mafioso-. Pero son descuidados en las correlaciones. He descubierto que la Oficina de Auditoría Ciudadana recibe un qu

blemente impresionado por la vel

to fresco impregnado de menta rozó las mejillas de Chiara-. Ha tardado me

udo en el estómago. La idea de que la máxima autoridad judicial de Veridi

irmemente que para mantener el orden en una ciudad gótica y caótica como esta, es necesario controlar el crimen en lugar

con la yema de sus dedos una mechón del cabello pelirrojo de Chiara, colocándolo detrás de su oreja. El conta

ntre ambos-. Su padre era un hombre débil, consumido por el vicio. Pero usted... usted tiene el fuego en la sangre y

ió ella en un susurro firme, usando deliber

a y seductora que iluminó sus

a. Solo se puede contemplar su bell

n: una prenda de terciopelo en tono verde esmeralda con un escote barco que dejaba al descubierto sus hombros pálidos y una espalda pronunciada que realzaba la curvatura de su cintu

un esmoquin negro de solapas de seda que acentuaba su figura imponente. Al verla bajar, el mafioso permaneció inmó

si -dijo él, ofreciéndole el braz

s intrigas que nos aguardan -re

ra neogótica con enormes ventanales iluminados y escalinatas de mármol blanco, alber

ce y su nueva acompañante causó un revuelo inmediato. Los susurros se extendieron como una mecha encendida. L

paso entre los invitados para reunirse con ellos. Llucía radiante con su traje d

e para depositar un beso prolongado en su piel-. Mi estimado hermano no exagera

uy amable -contestó Chi

nta y cinco años, de porte rígido, mirada penetrante y un rostro de belleza serena y

cidido unirse en esta esquina del salón -comentó e

o al Fiscal General de Veridia, el señor Gabriel Thorne. Gabriel, ella

ad sombría de Alessandro, la mirada del Fiscal era analítica, profunda y cargada de una curiosidad intelec

ijo Gabriel, sin perder el contacto visual-. He oído hablar de su expediente académico en Venecia, signorina. Es u

icación formal de la ley y el orden, guardaba en sus m

o su mirada con temple-. Me complace saber que en esta ciudad

esto sutil que ilumi

las sombras, encontrar a alguien que entienda la verdad detrás de las cifras es un tes

ocándose junto a Chiara y marcando su

e comprometido, Gabriel. Mis asunt

cable, sin amedrentarse ante la presencia del Don-. Pero la in

poseía por contrato; Julian Vance, el Gobernador carismático y corrupto que buscaba conquistarla con el pod

para obtener el control de la ciudad... y donde todos, inevitablemente, come

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY