r para ocuparse del rancho, cuidaba de Lupita por las tardes y por las noch
a su show, Pancho se le acercó en el
a pícara- ¿Ya te enteraste del nuev
ó una ceja
' no me digas que y
ltó una c
ora te dicen 'El S
a con el agua que
os' ya ni la amuelan! ¿Qué se creen qu
, sin dejar de reír- pero no te quejes, que
abeza, pero no pu
a, total mientras pueda seguir ayudando a mi amá y
a la pista, los gritos y si
l de Texas! -gritó alg
de su nuevo apodo, comenzó a move
ico- ¡Que esta noche, el Coyote... digo, el Semental
ando piropos cada vez más atrevidos, Tony, en su pa
rosas, cuando finalmente terminó su turno, Tony estaba e
ener que ampliar mi guardarropa, a este paso, voy a gastar
a carcajada, palme
e desde que empezaste a bailar aq
ntiéndose orgulloso pero
o pa' salir de apuros, ¿Eh? Si mi apá me viera ahorita, s
ony encontró a su madre despi
upación- ¿No crees que te estás e
a ella, tomando sus
-añadió con una sonrisa pícara- ¿sabías q
rió los ojos
scandalizada y divertida- ¿Pos' qué c
tó una c
ta, nomás bailo y hago el payaso un rato, pe
a cabeza, pero no p
pre encontrando la forma de salir adela
la frente
salir adelante -añadió, sacando el fajo de billetes de su
inero, sus ojos se l
y, m
abrazó c
y si pa' eso tengo que bailar todas las noches y dejar que me
tre lágrimas, ab
acho, Toño, tu padr
un nudo en
, entre El Coyote, El Semental y todos los apod
acia el rancho que tanto amaba, la vida había dado un giro inesperado, p
es como un rodeo: a veces te toca montar, y a veces te t
e baile desenfrenado en el Rusty Spur. Porque para él, no había nada que no pudiera enfren

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