ches en vela, Tony se esforzaba por adaptarse a su nueva vida como
ba las vacas hacia el pasto, Gu
! ¡Ven acá
limpiándose el s
ambio de pañal? Porque te juro que el último o
la cabeza, repri
e que... pos' vas a tener que dej
si le hubiera cr
a? Pos' ¿Y cómo voy a mantener mi
lanzó una m
Además, tu hija necesita que estés aquí por las noches, al
iró dramá
eje de respirar, ¿Qué voy a hacer sin mis no
espondió Guadalupe con firmeza-y
hacia el
e que ser, pos' así será, pero te advierto q
dándole una palm
Ni en un millón
ptándose a su nueva rutina, por las mañanas arreaba el ganado y arreglab
as guiaba- ¡Que si no se mueven, las
hija, a quien había decidido ll
daba el biberón- tu apá puede domar toros bravos,
rsión, feliz de ver cómo su hijo maduraba s
e parecía cada vez más cansada, al principio lo atribuyó al esfuerzo e
e, escuchó un ruido proveniente de la casa, corrió hacia allí y enco
nto a ella- ¿Qué pasó? ¿Te resbalas
eír, pero era evidente
dijo con voz débil- s
preocupación evidente s
amá, esto no es normal. Vam
ta... -dijo
ió Tony- no hay pero que valga, vamos
rse y la llevó al viejo pickup, colocó a Lupita en su
aba mantener el ánimo alto co
nos dice que estás perfecta, le voy a regalar una vaca, y
ente, agradecida por lo
pueblo, donde el Dr. Martínez lo
or aquí, familia
ndo a Lupit
e nopal en sequía, y eso no es normal en ella
sintió, su expres
utina, doña Guadalupe. Solo para est
paraba de moverse por la sala de espera, ha
ene aquí más nerviosos que gato en peluquería, pero no te preoc
a su consultorio, su expresión seria h
-dijo el doctor- me temo
a su alrededor. Apretó la mano de su
ntinuó el Dr. Martínez- vamos a necesitar hacer más pruebas para determi
no tenía un comentario ingenioso en la punta de la lengua. Miró
qué hacemos, doc? -
s costos y los posibles resultados, Tony escuchaba todo com
silencio pesaba, fue Guadalu
o con una sonrisa valiente- que de
ó, sus ojos
librar de mí tan fácil, vamos a pelear contra
el porche, mirando las estrellas. El peso de la situaci
ara con el espíritu de su padre fallecido- tengo una hija que cuidar
nica respuesta, Tony suspiró, pa
ismo- los Treviño no nos rendimos, ¿Verda
o que planear y poco tiempo para hacerlo, el tratamiento de su madre
as se preparaba para dormir- que mañana será
os pero con el corazón lleno de amor por su

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