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AL-
mi mejilla. He tenido de nuevo una discusión con mi padre, pero eso ya no es de extrañar; siempre lo mismo. Tengo que casarme para que esta
e. ¡No!, no, eso es una estupidez y algo asqueroso. Definitivamente me niego. No
solo dar un paso dentro de esa casa, mi padre seguirá con lo mis
ad
pa. Sé que si me niego a hacer lo que mi padre desea, ella pagará las consecuencias. Y justo en es
scuchar. Te amo demasiado, pero no pue
a mí y me toma
, esc
a bajar como cascadas por mis mejillas.
tenderme?, ¿por qué siempre apoyas a mi padre en todo lo que decide? Date cuenta, yo también
toma mi rostro
Estoy segura de que el hombre que tu padre escoja para ti será bueno,
¿dónde quedan mis sentimientos? A ellos eso no les importa, y si así va a ser,
olo una cosa te voy a decir: si algo me sucede o si el resto de
e los he respetado, pero ya estoy cansada. Me doy la vuelta y empiezo a corr
enes que entender. Es
la sala, con los brazos cruzados, muy molesto. Cuando me mira de esa manera, como
ucho hasta acá los gritos donde te está llamando
os de fastidio. Sí, ya estoy cansada de todo
, así que dígame qué desea, padre. Estoy un po
e da dos pasos hacia mí y levanta la mano
ue significa, así que ve ahora y habla con ese hombre.
a ver a mi madre, y le sonrío. Creo que ella también se da cuenta de mi dolor, pues sin decir nada se marcha. Yo respiro profundo. Quisiera salir corriendo de esta casa, quisiera no volve
ntada; creo que de tanto llorar ni siquiera me di cuenta de cuán
rta? Necesito hablar co
e preocupación no pasa desapercibido. Yo frunzo el ceño, confundida, y ella de inmediato
ila? ¿Por qué es
pretando sus manos. Veo sus ojos a punto de
para ti también, pero estoy segura de que pasarás por lo mismola alejo de mí para que me
entras un hombre que te ame, verás que serás feliz. Per
lágrimas empiezan a
ro esposo, Jade. Por Allah, podría ser nuestro abuelo; es aún más grande que nuestro padre
de ser posible. Estoy por contestarle cua
ndo a Leila. ¿Ella
que niega, así que suspir
el jardín, pero no te preocupes, ahora mi
por un momento y se
a posible. Tu padre va a dar una noticia en la ce
se ha formado en mi g
busco a Leila y empiezo a ar
a llenarla de ropa, solo la necesaria. Cuando Leila ve lo que hago, trata de impedirlo, pero yo no se lo permito y sigo haciendo la maleta lo más rápido posible. No m

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