ctiva
reteniendo. Por primera vez en años, no me sentí culpable por plantarle cara a Henry. Al contrario, una indescript
tones de libros en las manos e incluso la ruidosa cafetería se veían exactamente como los recordaba. Todo a mi alr
i rostro. Realmente estaba de vuelta. No
a vez me negaba rotundamente a desperdiciarla con perso
ba algo que había hecho por Henry. Había faltado a clases para hacerle compañía, me había gastado mi dinero comprándole almuer
nto de dirigirme hacia el estacionamiento, mis ojos se posaron en la biblioteca. A travé
is pasos se detuvi
or las páginas cada pocos segundos antes de detenerse otra vez. Sus ojos permanecían fijos en e
abios. Sabía exactamente lo que e
asía imposible, él nunca dejó de creer en sí mismo. En mi vida anterior, les demostró a todos que estaban equivocados.
Henry fue el día en que comencé a alejar a Nicholas de mi vida. Ignoré sus llamadas, rechacé ca
és de que abandoné nuestra amistad, me
el pecho de arrepentimiento. Respirando hond
inas al pasar y el tecleo de las computadoras llenaban la tranq
n suavidad, jalé la silla f
e instante, la sorpresa cruzó su rostro antes de baj
presa? -preguntó sin mirarme-.
e formó un nudo en la garganta. Tenía todo el derecho de h
mis manos, que descansaban so
afo dejó
oz baja-. Estaba tan cegada con Henry que alejé a
despacio. Esta vez, la sorpresa en
sonrisa débil-, pero de verdad lo lamento. Si estás dispuesto
implemente me miró, como intentando
ó ligeramente el
a biblioteca se abrió de golpe con un fuerte est
o por la rabia mientras recorría la sala con
ntaron la vista de sus libros antes de
hacia nuestra table y
spetó-. No puedo creer que estés aquí sent
de la silla y lo mir
é qu
fendido-. Vas a regresar conmigo ahora mis
la cabeza
y a pedir
se entr
é di
ulpas. -La seguridad en mi vo
suplicándole que me perdonara. Pero esa versión de Sarah
e esto. Te vi
o intenté z
élt
retó más el agarre e inten
ente mi otra muñeca. Henry se detuvo. Yo tamb
había una firmeza inconfundible en sus
jo que no
la cabeza hacia él,
s que eres para meterte cuand
lemente sostuvo la mirada furios
n total calma-. La conozco desde
la forma en que lo había tratado en mi vida anterior, seguí
jos me ardieron de repente. Henry soltó u
se endureció-. Sarah, o te vienes conmigo en este mismo instante... -Hizo una pausa, e
r en un absoluto silencio mientr
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