acionó frente a mi casa
to parecía costar más que todas mis posesiones, incluso más que todo
bó con un mens
oy a
alabras, sin saludo ni cumplidos, Sin rodeos... Pero
as manos otra vez. De hecho, no habían dejado de tem
que no debería poder oír. Además, los olores eran más fuertes y mis emociones oscilaban entre la ira y algo más que no podía nombrar. Y
e lo atribu
uro con las mangas remangadas hasta los codos, sin corbata y con los dos primeros botones des
a mirada mientr
clase, como si pudiera ver a través de mi ropa y mi
untó con su voz
o elec
ndió, abriendo la puerta del aco
o y madera oscura. Olía a caro, a dinero y a algo
el motor cobró vida. Nos alejamos de m
pregunté tras unos
Tienes que p
rme preparad
irándome. "No podr
esto. Pero ya estaba en el auto,
orteros y los restaurantes no ponían los precios en sus menús. Adrian ent
ascensor que requería una tarjeta para funcionar. Subimos en silencio
rió directamente
partamento. Era
ierto. Muebles modernos en negros y grises. Arte en las paredes que probablemente costaba má
pregunté, saliendo d
nto a mí hacia un pasillo. "Va
mi apartamento. La cama era enorme. Sábanas negras. Más ventanas. Un
ama había
a intenso que parecía cambiar con la luz. Era tan hermoso que me dolió el pe
í?", pregunté,
re la cama junto al vestido. Zapatos. Tacones negros con suelas rojas. Otr
bril
con la cabeza. "Es demasiado.
as a ir a esa boda pareciendo que podrías comprar y v
no pue
te el vesti
si estuviera haciendo un trato que no entendía. Pero también quería ver la cara de Kel
qué a la cama. "Pero
a del todo una sonrisa. "Estaré en el baño. L
puerta antes de que
manos. Me quité los vaqueros y la camiseta, y los dejé en un montón en el suelo. El
aba per
ado pe
talla? ¿Cómo sa
cé y conseguí subirla hasta la mitad antes d
an?",
ó de inmediato, como si él
sentí que se me cortaba la respiración. Se detuv
. Su voz estaba
co a poco, la subió. Centímetro a centímetro. Sus nudillos rozaron mi piel
legó arriba y é
álido aliento contra
manos seguían en mi cintura. Firmes. Posesiv
do sonar fime, pero en camb
la vue
do. Pero mi cuerpo obedeció antes de que mi cer
scuros. El azul casi había desa
voz baja, como si ha
, corregí. Apenas podía
l pelo de la cara. Sus dedos se det
normas diferentes. Pero no me aparté. No le dije que se detuviera. S
r de prepararnos",
a oscuridad de sus ojos se desvanec
s a pei
o quieres que Kelvin se ar
sen
a vertebral. Fue suave. Sorprendentemente suave. Recogió los mechones y los retorció. Los sujetó con horquillas. Podía vernos
ste a hacer est
herma
s herma
zó su rostro, pero desapareció antes de que
ujetos con unas pocas hebras enmarcándome la cara. Parecía
o hicist
ante en una delicada cadena. Se colocó delante de mí y se incl
. Sus dedos rozaron mi garganta mientras abrochaba el broche. Ahora podía o
u boca estaba de nu
respi
Acto seguido, deslizó sus manos desde
si me tocaba así? ¿Cuando cada roce d
y me tendió la m
temblaban tanto las manos
mirada oscura e intensa. Cuando terminé,
n que mis piernas parecieran más largas. Las joyas captaban la luz.
ientras recorría con la mirada cada centíme
e mirar
ómo
isieras..."
. Se detuvo frente a mí.
s irnos. La boda
l escote del vestido. Sus dedos rozaron mi cla
me sin aliento
ace querer ver lo que hay debajo. Me hace querer ponerte las m
a. El pecho. Más abajo. "N
late con fuerza. Puedo ver tu pulso aquí mismo". Presionó con suavidad
Eres mi profesor. Esto es sol
dio un paso atrás. Sus ojos ahora eran complet
a que dejara de mirarme como si estuviera a pu
ecesites. Estaré en el salón
eflejo me devolvió la mirada desde el espejo. El vestido. El pelo. Las
Reed, que tenía dos trabajos y apenas podía pagar el al
e sentía como esa chica. Me sentía como
dad. Ahora llevaba una chaqueta. Negra. Perfectamente entallada. Parecía
Se volvió
como lo est
rle a Kelvin lo que perd
an duros bajo la tela de su
ciudad mientras el sol empezaba a ponerse. El lugar de la boda estaba fuer
, me pregunt
roriz
a mi muslo. Solo se posó allí. Cálida. Pesada. Posesi
uya
e cerca de mí. No te alejes. Hay gen
ignific
mas que aún no entiendes. Así que quédate. Cerca de mí"
í"
ron a llevarse el auto. Adrian salió y se acerc
vestido brillaba con la luz menguante
ado. Me rodeó la cintura con e
ctáculo", murmur
ía entrar en una trampa que no entendía. Pero la m
eron y flotó la mús
ces l
ada hablando con alguien. Levantó la
ió y en
en mi cintura. Lo sentí incl
Que sepa exactame
ió el cuerpo. Esto era falso. Solo un juego. Pero la for
saludé a Kelvin co
r recibido un puñet
bró contra mi costado. "Buena
y me di cuenta de
de en qué me ac
scura de mí quer
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