/0/24681/coverbig.jpg?v=441df76b77efba8f16f66433846eaaa4)
hubiera dicho algo ofensivo-. ¿De verdad esperas que yo
ntando convencerla, ya que era una fanática loca de los chicos guapos. Pero
profesores que sube
blanco, convencida de que acababa de hacer un buen
lo que normalmente significaba que iba a ponerse seria-. Es un nerd. Un nerd tot
ad -insistí con terquedad-. Solo h
tomando su resaltador, abriéndolo y cerrándolo sin
esionada, sol
obses
a soltó una risa sarcástica, dejando caer la cabeza
con conversaciones superpuestas de tal forma que se oía el bu
alguien sonando dos veces seguidas y un grupo de chicos
or
fesor
acomodándose, recordando de repente dónde estaban, los teléfonos desaparec
l auditorio y nos miró por
fruncido -esa mirada específica de decepción a la qu
entregaron trabajos que solo puedo describir como un sincero y muy desconcertante compromiso
olumna una tras otra-. Y nunca, en diecinueve años, había leído un ensayo que logr
rado y el rostro gritando aún má
inclinó
í desde novie
uré de vuelta-. Es sin
se encontró con la nuestra. Nos end
nosotros un estudiante transferido. -Miró hacia la puerta y, por primer
la mandíbula. Debo decir que m
tes que nada, antes de los hombros ancho
ta y total ausencia de cualquier expresión q
miró directamente hacia abajo, s
su cálida sonrisa-. Se unirá a ustedes a par
de yo estaba y s
no volteé a verla porque ya sabía qué cara tendr
o su aparente talento para los asuntos sociales de este campus,
, con una pequeña sonri
pareja -añadió Adler, visiblem
itorio esta
entre una a usted, profes
señaló con su bolígrafo -con una pequeña son
í hacia
o y conversacional-. Soy Connie Reid.
izarra sin prestarme l
o antes de vo
n te muestre el campus d
una mirada de asc
er -dijo, y volvió
sorpresa mientras rezaba en silencio p
, por favor preséntes
tó y luego se qu
perfil de Kyrian Maddox,
fortu
bolso
abía registrado su rostro de esa forma al principio. Pensándolo bien, no era ni
jar tan en paz que se olvidaría de que existía. Y como apenas había
ta, toqué la puert
o a la cabeza de la mesa, con
lla frente a él, con una sonrisa-.
isa, aunque en ese momento no
de cosas que había aprendido sobre los adultos, esa fras
miento: mi rendimiento académico, mi presencia en el c
doctora Prentiss, anoté mentalmente gracias a la enorme placa metálica con
aba. De hecho, todos los sere
con la mirada fija en la e
no fingiera ignorancia-. Seis estudiantes, tres pareja
-comple
sionante -dijo Pre
Tiene un don para leer a las personas, señorita Rei
je, con una pequeña
ía hacer us
resivo. Me había preguntado por qué me habían lla
nó ligeramente
por la temporada de hockey. Hay estudiantes cuya percepción pública afectará directamente la re
uido, pero afortunadamente n
a las personas y pueda crear una conexión genuina. -Juntó las manos-. Por supuesto,
-interrumpí, mir
ápida con la doctora Prenti
mpareje a alguien

GOOGLE PLAY