img Luna rechazada: destinada a un Alfa Maldito  /  Capítulo 4 El acuerdo | 4.71%
Instalar App
Historia

Capítulo 4 El acuerdo

Palabras:1725    |    Actualizado en: 02/06/2026

vista d

staban sentados a mi alrededor. Sus rostros envejecidos reflejaban años de autoridad y tradición; además, l

erza sobre el pecho. Apreté la mandíbula a la es

La manada necesita un sucesor. Si sigues negándote a casarte, tod

or me recorrió las palmas. La rabia ya ardía en mi inter

edad. "Morirá de la misma manera que las demás. Todas las esposas vinc

a adelante. El tiempo había marcado su rostro, pero

cia de la manada pesa más que tu miedo a repetir el pasado. Proteges a e

i familia la había soportado durante generaciones, y cada mujer que entraba en nuestro linaje pagaba el precio. Tras formar el vínculo

na escapab

bían perdido ya por

a promesa sagrada y abandonara el vínculo de pareja que ella misma había bendecido. No era raro que los lobos rechazaran a sus parejas destinadas; entonce

escubierto nu

la ventana. Las nubes de tormenta ocultab

sto?", pregunté con frialdad. "La maldición no term

ancio escapó de lo

esperanza. No podemos de

usquedad que la silla detrás d

uyendo a cualquiera que se una a mí. Mi fuerza no importa; nada de eso importa. Esos Alfas del Norte se reúnen a mi alr

vo la mirada

la que los otros Alfas eligen seguirte a pesar de la maldición. Y también por eso tu l

s. Todas las alianzas que habíamos formado y los juramentos hechos entre las manadas existían gracias a mí. Aun así, nada de eso cambiaba en lo que me

que yo guardaba silencio. "Ofrece a una de sus Omegas como parte del trato. Ella no significa nada para

os que se trataba a las personas como meras herramientas de negociación.

de la habitación se sentía más denso que antes. "Si acep

que necesitamos"

nsiguió empeorar mi s

rgo, no me quedaba otra alternativa. Había pasado veintisiete años sin encontrar a mi alma gemela, y, a estas alturas

í transcurrió sin contratiempos, pero m

anada se mostraba extrañamente animada. Los lobos abar

rado a mi manada con

fue todo lo que l

ar a un gran salón inundado de luz brillante. Luego lev

ga que te menc

en su dirección, el pecho s

moda, como un animal acorralado sin escapatoria. Poseía una tranquila suavidad en sus rasgos que no parecía real a simple vista, pero la delgadez de sus mej

nvolvió, despertando a mi lobo interior. Mi mirada se cruzó con sus

e de mis pensamientos. "Estoy seguro d

abía ni el menor rastro de afecto en su voz. Para él, ella no era más que

, pero Caleb la trataba como si solo fuera un objeto que intercambiar

erdo", ordené c

o de Caleb de inmediato. "No te arrep

uelta cuando una voz agud

útil

Años atrás, su padre había intentado concertar un matrimonio entre nosotros, pero yo lo había rechazado sin du

dad hacia donde pro

a que la Omega forcejeaba para soltarse. El dolor se reflejó en el rostro de

decida de que una manada como esta esté dispuesta a acogerte. Alguien como t

lón antes de que Elena pudiera

el brazo de la joven. Un segundo desp

alinterpretado. No pretend

icaciones", le espeté con

u rostro, pero el rencor

amargura. "Al fin y al cabo, es

ando que mi presencia d

to tuyo", le advertí. "Y no vuelv

u rostro. De inmediato, dio un

isculpas",

la, desvié mi aten

rle algo de resp

a una mirada de irritación a Natalie. "P

que sus ojos seguían desviándose hacia Elena no me pasó desa

Brandon,

ando a Elena. "Prepara sus pertenen

randon asintió con un gesto se

dispuesto a deja

es, algo me

si algo invisible tirara de mi atención hacia ella. Una parte de mí deseaba darse la v

tenían cabida e

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY