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rine
esea tomar su
paba por mí últimamente. Tras cuatro años de matrimonio y una vida aparentemente
raro; mi rostro marcado por la furia de mi marido era un signo de sufrimiento inminente. Quizás po
ana diera consuelo a mi amarga existencia, y tomé un sorbo. La noche anterior V
n mi vida. Me casé enamorada y llena de ilusión. Una completa fantasía. Mis padres me heredaron un
to de mi marido entró por el gran sendero de la casa; el hermoso Ferrari
lugar; solo quería que Valentino me amara y me hiciera su esposa, sol
a gran empresa de telecomunicaciones; tenía un buen puesto, con el que ganaba una cantidad de más de 6 cifras al mes
iró de arriba abajo con desdén. Sus ojos ma
mpo, no pude dormir en tod
ceja y me miró con u
rrible -dijo eso solo con la intención de hacerme sent
que me estás siendo infiel, me siento terrible, mi amor por favor
por las cláusulas de nuestros bienes, no entien
n directamente en mi corazón y des
e más te necesito... -Las lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas sin con
r? No me quites más tiempo po
me-. Mi amor, la noticia que tengo que
l entrecejo y gruñó
o que lo que tengas que decirm
corría por mis mejillas. No me importaba que hace dos días me hubiera marcado la cara co
é estupidez vas
emoci
da mi amor, vam
vola, sus ojos ardían de ira y su rostro enrojecido se
tigo desde hace días, yo no soy el pad
alto de lo habitual; mis manos empezaron a
.. y
ne, eres una p
es, en ese tiempo todavía me hacías el amo
rioso, hasta el punto de que me hizo sentir un profundo nerviosismo;
.. y
! Manipuladora, pero e
cubrí el vientre con las manos
salvación de nuestro matrimonio, si
in mediar palabra, me asestó un golpe en la
hacia los lados algo para defenderme, pero parecía que el universo había borrado
olpeado de esa manera, sus fuertes patadas se dirigían a mi vientre y a mis manos que lo protegían,
¡Aux
Mis lágrimas caían mientras sentía que todo a mi alrededor se desvanecía; rogué al cielo que protegiera a mi peq
la fuerza imponente de aquel altivo caballero. Valentin
sangre y un último gol

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