a de su trasero, me daban ganas de tocarle uno de
varias personas reunidas en un lugar -¿Qué sucede? ¡Dominic! -Por más gritos; p
de la noche golpeó nuestros cuerpos. Lo siguiente fue sentir como Dominic
ahí, no quiero qu
, quería regresar al baño, Javie
rpo se elevaba de temperatura, sentía demasiado calor, toqué mi frente, esta empeza
l, antes de que la droga
consumo -Seguía con la cabeza hacia atrás y los
icas yo pararé el auto para que lo hagas -Me concentraba en provocar náusea, en ordena
rio lo
recuerdo una historia muy chistosa que Martín me contó -Inicio Dominic -Para nuestro
supliqué, esa historia
n de Martín, cierta niña quiso vengarse de s
a se comió el último pedazo de pastel de mi cumpleaños, entré a su habitación a escondidas y
verde de tanto hongo ¿Cómo fuiste
minic, eso f
aba en el jamón -Recuerdo que me intoxiqué ese d
n tu boca, mientras los saboreabas... -Salí
sfuerzo que provocaba estar haciendo esta acción. -¡Dios mío! -bu
no fuera por un par de brazos que me sostuvieron, en otra ocasión me hubiera sentido en el cielo, abrazada por Dominic, pero en este momento solo quería
as tanto, tomaba el agua como si regresara de un gran desierto, no tenía límite,
ecesario, me encuentro mejor -Noté que mi mano tocaba su brazo, levanté mi rostro y me encontré con sus ojos mirán
que necesites solo llámame; descansa necesitas reposo, tomá mucha agua y si puedes vomitar nuevamente hazlo para que no quede rast
dí mi mano con su tarjeta, para devo
o que te drog
Dominic! tal vez.. f
ror, ¡No seas
si te llamo? Tomarás un avión de Irlanda
taré unos meses en la ciudad, así q
solo estarían por u
me iré hasta obtenerlo -Sus palabras erizaban mi piel, tenía que el presentimiento que él no se e
de que no necesitaré de
c soltó su cinturón de seguridad y se acercó a mí, lentamente. ¿Qué estaba haciendo? Una de sus manos rodeó mi cin
puerta abriéndose para darme salida libre. Regresó a su posición inicial y su
a no estaba. Tomé el ascensor y llegué a mi apartamento -¿Mi móvil? -toqué las bolsas de mi pantalón y no lo encontré, lo había perdido en algún momento de la noche. ¡Dios mio! ¿Y ahora como le d
s trataba de cerrar mis ojos solo una persona venía mi mente; la única persona que había sido culpable de lo que me sucedi
-Iba a pagar muy c
..
la cafetería, ella se encontraba con el te
n, no te preocupes -Me pareció extrañ
ggy -Me llamaba porque
tá bien?
-Sentí un mal
só? Maggy ¿
n la cárcel
ace en e
oblema en un bar de an
da la noche en el lugar -¡Dios mío! ¿Qué había pasado? -Muy bien Bell, tendrá
habían pasado la noche en la cárcel y tal vez por mi

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