gelado. Nadie se atrevía ni a respirar fuerte. Porque con
uera, pero eso no significaba que cualquier otro también pudiera hacer
ta hacía que el aire se pusiera tenso. Su presencia llenaba cada rincón como
Solo era una broma."
llamarme así." La voz de Cary salió como u
ta, un imbécil. Nunca debí faltarle el res
no a mí," respondió C
ijo Rick, mirándome suplicante. Aun sangrando en la cabez
ya," l
ión. Esta es tu única advertencia. Desde hoy no qui
como loco y salió prá
susto. Portia me tomó del brazo; ella sabía sobre mi situación con Cary. Aún faltaban treinta
s?" me
a Cary. "Gracias por lo
ía que actuar, lo hacía. Si no fuera porque alguna ve
a así?" Cary me tomó de
s al aire. Vale, marcaba demasiado mis curvas, pero tampoco era nada escanda
ódigo de vestimenta," solté con sarcasmo. "Ade
estar en un club así." Cary
imonio era secreto. Aparte de tus amiguitos ricos
e momento no quería ceder. Sabía que si admitía culpa
odié. "¿O qué, vas a anunciarle al mundo q
ó. Fue como si le hubiera que
está esperando." La tensión se r
Cary. Al ver mi cara, su expresión se volvió un
e algunos la molestaban y vine a ayuda
uve con la mía. En ese instante, algo en mí h
e Cary. "Jefe, creo que me mare
cerqué más a él. Conocía a esa mujer, no era cualquiera: Vanessa, hermana
ucial para
Cary. "Hablo en serio, n
esa, apartó a Vanessa y me sostuvo a mí. "Avísale a tu h
o!" Vanessa chilló. "¡Sabes lo
ascensor. Su ritmo cardíaco estaba acel
veía tan molesto. Apenas
ien. Sé que andas molesta por lo del trabajo. Lo acep
quieta, tratando de desaparecer. Luego,
etuve la mano como pude. Sabía que él podía borrar
eguirme y justo apareces para at
a saber que él vendría con su nueva novia? "¡No fue
ón de Cary se volvió gélida. No era s
ra eso lo que é
rada y vi unos zapatos italianos relucientes, pantalones de traje bien planchados
mente importante,
por escapar de esa escena. Pero aún así, sentí la mir
ja humillar así por su pro
la cortina entre nosotros. Yo me acurruqué
espiración. Me negaba
del proyecto ahora. Montar ese show en el club no ayuda-par
rcio aún estaba pendiente. No valía la pena. "
te de paranoias. No tengo tiempo p
eguí con ese juego d
tón y me soltó: "Hyacinth, ¿te das cuenta
pero me contuve. Apreté las manos con fuerza y esbocé una sonrisa fo
os se entrecer
í." Lo miré dire
GOOGLE PLAY