img Café Amargo: Aroma de Mujer  /  Capítulo 2 Tierra, Café y Pecado | 15.38%
Instalar App
Historia

Capítulo 2 Tierra, Café y Pecado

Palabras:1410    |    Actualizado en: 26/01/2026

que se quedó en establo en la encrucijada que parecía cambiarlo todo. Ella

ervando al frente-. ¡Vámonos de aqu

Valentina respiraba rápido, con las manos temblando. -¿Qué te

dre había contratado "por confianza". Pero era el que ella había escogido por placer más que por elección de su pad

o de Emiliano! -dijo-. Tenía a su amante

eño. -¿Qué? ¿Creí que

a entre animales. Aun no puedo creer lo que vi. ¡Eso es lo que me indigna!

se tensó. -No olvides que yo también vengo de un lu

-¡No compares, Santiago! Tú eres diferente. Tú estás c

a a hacerse largo. -¿Y ahora qué vas a hacer? -preguntó fin

jó claro que no puedo permitir que este matrimonio se caiga. Todo su futuro está puesto en

ignifica que seguirás con el plan?

. -Sí -dijo rapidamente-

e. -¿Qué va a pasar con nosotros? Llevamos

-. Pero no será mi hombre. No pienso quedar embarazada. No habrá luna de miel. Lo mant

Cómo podrías estar lejos si él será tu esposo? ¡Te oblig

ero en mi cama -respondió-. Emiliano no será un es

al. El mismo rostro, los mismos rasgos, la misma altura. La misma e

ragó saliva- ¿Có

iliano con la misma expresión

l como si fuera un salvavidas. -En verdad eres tú... -dijo, con la voz quebrada-. En

e! -se escuchó a

con ninguna otra, sino que solo con el mismo timbre

más que idéntico conmigo. -negando con la cabeza-. ¡Esto es absurdo! Es

ió-. Pero definitivamente no somos iguales. Usted presume de su riqu

ero lo que sí es un problema es tu apariencia. Esto puede causar una confusión grave en la finca y en mi vid

razo-. Es mejor que nos vayamos de este lugar. E

"vámonos" le dejó claro algo que no quería aceptar: Camila no lo veía como una opción. Lo aceptó como un error. Reforzan

uiera dar un paso. -¡Esperen! -dijo, bajando el

sconcierto. -Nada que venga

tinuaba con planes e intrigas. -¿Cuánto tiempo? -le preguntó Santiago-. ¿Cuánto

nadie sospeche -respondió con serenidad-. Por lo menos ne

o para divorciarte? -preguntó desc

sus peligrosos labios. -¡Un año para algo mejor! -

Que no pase de un año! -respondió con la mirada penet

ó hacia él, lo besó con rabia. No hubo delicadeza. Solo urgencia. Valentina buscaba borra

e deseo y algo mucho más oscuro. -Aquí no -dijo él, separándola

gitada. -¡Vámonos de aquí! -exclamó ella c

e resistió. No por ambición, sino por intuición. Algo le decía que ese momento iba a defin

hablara le dio margen. Se acomodó, bajó un poco l

pitió-. ¿Eso qué significa exactamente? ¿Cómo se sup

s de esta finca. Pero te advierto algo. -bajó la voz con advertencia-. Mi futuro suegro no puede s

l aire. -¿Peligro? -Kael dio un paso má

gente que no entiende coincidencias como esta. ¡Mucho m

os -le susurró-. Solo escuche

mente acepto. -Habla

erca de Kael, bajando la voz. -Me caso con Valentina en

se por dentro. -Entonce

o que tomes mi lugar. ¡Que seas Emiliano Quintero! Y yo me

Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY