er
é en mi vi
o Andalucía. Mi clan, los Montoya, era la clave. Todos l
jo del Gobernador, el hé
reros, mi poder, mi vida. Juntos
gó con una
ngre brotaba de mi pecho, "Candela ha muerto por tu c
el sonreír a su lado
he re
la Primavera, en los jardines del palacio del Gobernador. E
ometido y sellar la alianza que
ontoya, me mira con preocupación.
s ojos buscan en
odeado de admiradores. A su lado, frágil y hermosa, está Candela, la b
cia y fastidio. Espera que me arrastre a sus pies, como
y la
cuentran a
ncioso, con manos callosas de forjar las mejores navajas de España. En mi vida
n sus ojos oscuros, una devoción que siempre e
una copa con un cuchi
erno, Javier, ha hecho su elección. Y la matriarca de los Montoy
an en mí. Esperan que
al frente y se arrodilla, pero no ant
alianza con los Montoya si eso significa casarme con Isabela. Mi corazón
escándalo rec
enan de lágrimas fingidas. "Oh, Javier... no puedo.
clama Javier, desafiando a su padre y a todo
o de ira. "¿Has perdido la cabeza? ¡Estam
giere Javier, con una arrogancia inc
navaja. Mis gue
yo so
la humillación pública que él
a una placa de madera de olivo y una daga ritual. En
mano firme, gr
él, grabo
jo que una gota de sangre caiga sobre nuest
ía. Sin dudar, se corta el pulgar y
de olivo para q
sonando con el poder de mi linaje. "El clan Montoy
cio es a
a abierta en estado de shock. La hu
ue me habí
e yo lo deseché a él