img LA REBELDE PRISIONERA DEL CRUEL ALFA  /  Capítulo 3 3 | 2.83%
Instalar App
Historia

Capítulo 3 3

Palabras:1602    |    Actualizado en: 24/03/2025

perando el inminente momento en el cual me

estaban acomodando los troncos y la

en un cerdo y lueg

gritar y muchas pe

me convertirá e

llos creyeran que yo fuese una bruja. ¿Una bruja?

rtirá en cerdos a todo

rápido en mi otra vida y de una manera tan hor

valiente -dijo con una

co y miré a otro lado, pero fue peor; las miradas de esas personas er

infeliz!

a manera, la preocupació

se supone que eres una bru

miré

ste puto lugar se

que estaba tirada en el suelo,

va o te quema

torcha, pero era inútil;

uedo concentrar. Si me desamarras, t

ha y yo seguí soplando, como

lueve -me

ara y el bastardo

overá muchís

necesitaba que él

mentiros

ó aún más. Yo cerré

ueva ya!

ra mi mejilla. Yo abrí los ojos y lo miré;

ame -l

r a cántaros. Él se acercó a mí y me quitó las ataduras; yo caí como un b

ate -me

igroso. Miré de un lado a otro y empecé a correr. Si me queda

té de detenerme, fue imposible y terminé dentro del agujero. El olor a carne podrida inundó mi

grité con de

ada vez que intentaba trepar, era empujada hacia abajo.

grité con

gujero, se puso en c

ra pide que la lluvia se detenga o m

lancé a la cara; el barro se escurrió

y yo lo voy a d

fosas nasales. Esto ya estaba siendo demasiado; necesitaba salir de aquí y no hablo del puto hueco, ¡hab

ame, sé que está

rré de inmediato. Él empezó a subirla ha

ligrosa

co tenía ganas de huir, ya

n feo animal si te

son

domaré y me darás todo

pero entonces un par de hombres se acercaro

la otra manada se es

era obvio que no eran buenas noticias.

anla -o

ombres allí iba a tocarme, pero yo n

en paz!

gar, cueste lo que cueste. Corrí hasta que pude ver un bosque, corrí a prisa hacia él, pero fui tumbada por algo que me golpeó en

mía. No sé cómo lo hice, pero me levanté de un salto y corrí. Tal vez era inútil querer correr, pero no me iba a quedar allí esperando a ser devorada por esa bestia. Sentía el corazón a punto de estallar en mi

odo, pero seguía adelante, impulsada por el puro instinto de supervivencia. Sin embargo, un paso en falso me hizo perder el equilibrio

ía mucho tiempo. Miré desesperada a mi alrededor, buscando cualquier cosa que pudiera usar para defenderme. Mis man

sus dientes afilados refleja

y te juro que te g

retroceder, hasta que mi espalda se estrelló contra algo. Volteé la cabeza lentamente y miré sobre mi hombro.

e! -grité

brazos, como si pesa

bruja Eirik? -preguntó el

s lobos se unieron a nosotros, algunos se veían he

una bruj

í mis manos para no lastimar mi rostro, pero la

estamos buscando, Ivar no hubiera luchado como lo hiz

rgo, pero lo que más destacaba en él eran sus ojos. Unos brillantes y aterradores ojos azu

te juro que te hec

e acercó más a mí, y de un

pero sé que contigo conseg

sero. Respiré profundamente, tratando de calmarme; odiaba a este infeliz, y si de ve

-le grité

estaba segura de que lo despreciaba, tanto que me desconocía a mí misma. Las lágrimas de frustración emp

Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY