img El ceniciento  /  Capítulo 3 La nota | 4.17%
Instalar App
Historia

Capítulo 3 La nota

Palabras:1381    |    Actualizado en: 17/06/2023

s dedos. ¿Qué voy a hacer ahora? Miro hacia ambos lados de la calle sin saber hacia dónde ir ahora. Pedi

siendo tan extremis

enso pedirles ayuda, voy a demostrarles que puedo hacerlo solo, sin embargo, necesito saber cu

os, marco su número y pulso la llamada.

ij

a al mismo tiempo en qu

un nudo atravesado en mi garganta―. ¿No les

itar trepidante de los latidos de mi corazón. Co

sentado que, por el hecho de tener nuestro apellido, vamos a perdonarte todas las estupideces y los errores que has venido c

r el aire que he estado c

nariz―. Denme al menos la posibilidad de encontrar un trabajo decen

nico qu

enérgico―. ¿Aún no lo

o he tenido tiempo de pensar en cualquier otra cosa

en lo único que pienso es en enco

lado durante al

te quedan solo cuarenta y ocho horas de las setenta y dos que te ofrecimos. Si decides someterte a nuestras exigencias, te prometo que tendrás e

nderme. Pero, ¿qué más puedo decir cuando acaba de

no está ni cerca de terminar. Giro mi cara de un lado al otro, tratando de decidir hacia qué dirección caminar. Es increíble lo diferente que se ven las calles cuando

detengo en un pequeño café abarrotado de estudiantes que a esta hora acostumbrar reuni

señor, aquí ti

bolsillo no puedo aspirar a ir a uno de mis acostumbrados restaurantes. Trago grueso. Opt

e me atendió y le

para

tales y opto por

gua, po

tranquilos, quizás sin tantas preocupaciones como las que me embargan en este momento. De repente, escucho

piensa

de pelo ensortijado

a la que no puedo verle la cara―. Necesito buscar a alguien que

a tiempo completo ―sugiere la rubia al bañar sus papas con una asquerosa

ón. Se oye interesante y me sirve de distracció

de todas las ocupaciones de la casa ―la chica deja el móvil en la mesa y se pone de pie―. Tengo que irme, alguien respondió a la solicitud de servicios y debo encontrarme con ella en veinte minutos ―abre su cartera y le tiende a su compañera la nota que saca

su amiga y ab

artar la mirada de la rubia para centrar mi atenci

n. La rubia se ha levantado de la silla y camina hacia una de las esquinas del local. La observo inquisitivamente. Quita un par de pi

cercan a curiosear, cuchichean durante un rato y luego deciden perderse en el corredor que se dirige hacia el baño. Vuelvo a retomar m

que, por supuesto, no se parece en nada a la que acostumbraba a dejar en los restaurantes lujosos que solía frecuentar. Esto me hace sentir miserable. Me doy la vuelta p

que estuvieron aquí pocos minutos a

ue voy

eleva su brazo para cogerla, pero antes de q

chicas, pe

nfusa de las dos chicas y una sonr

img

Contenido

img
  /  1
img
Instalar App
icon APP STORE
icon GOOGLE PLAY